El escándalo del Open Arms es solo un punto y seguido….

Con el envío del barco de la Armada española española ‘Audaz’ que partía en la tarde de este martes de su base en Rota, rumbo a Lampedusa, y el desembarco de los más de ochenta migrantes que quedaban en el OpenArms por orden de un fiscal de Sicilia, se cerraba un capítulo más de la grave y dramática situación que han vivido centenares de migrantes y el barco de la onege catalana, desde el pasado 1 de agosto, cuando el ya polémico barco, cuyo patrón, Óscar Camps, que no cuenta precisamente de los favores del Gobierno español, aunque si, de la Alcaldesa de Barcelona Ada Colau, que le ha venido concediendo todo tipo de concesiones para las playas de Barcelona, recogía a los primeros migrantes cerca de la costa de Libia.

La decisión del propietario de la ONG y del barco, de dirigirse hacia la costa italiana, debido a los problemas que ya había tenido con las autoridades españolas, y la indecisión de Europa que, todavía, no tiene definida una política común sobre emigración y, mucho menos en estos momentos, en que la política inmigratoria está siendo utilizada por los partidos de extrema derecha para ganar posiciones y votos, han sido los elementos que, en esta ocasión, han influido para crear un auténtico conflicto interno entre España e Italia, y la indiferencia de la mayoría de los países europeos, ajenos todos, a la gravedad de un problema al que tienen que hacer frente, y que, conscientemente, quieren ignorar.

Esa Europa que en junio del año pasado, cuando España aceptó la entrada en el puerto de Valencia del buque ‘Aquarius’ y de otros dos barcos italianos con 630 migrantes a bordo, ponía de ejemplo al recién llegado nuevo gobierno socialista español, es la misma que, ahora, se queja de “los bandazos de Pedro Sánchez en cuestión de rescates marítimos”. Evidentemente, en el Gobierno español se han producido “bandazos” y cambios de opinión entre otras razones porque, la situación de España en junio, recién llegado al poder Pedro Sanchez, no es la misma que ahora, con una masiva entrada de pateras del Norte de África, de la que se encarga el organismo oficial, Salvamento Marítimo.

Hasta finales del mes de abril el barco de la organización humanitaria española, no pudo abandonar el puerto de Barcelona. Según el Gobierno, el “buque fantasma ” de la polémica, no estaba equipado para acoger a un alto número de náufragos y con su operación última de rescate, la tripulación ha ignorado la amenaza de una multa de 901.000 euros. El Gobierno advirtió a principios de julio al Open Arms de que si retomaba los rescates de migrantes que están a la deriva en el mar Mediterráneo podría ser sancionado con elevadas multas. Asimismo, le avisó de que podría ordenar su regreso a puerto español “para hacer efectiva” su paralización en el caso de que acometiera operaciones de búsqueda y salvamento, sin tener la oportuna autorización.

El barco, de bandera española, no tiene permitido navegar ni realizar búsquedas activas en la zona SAR de salvamento y rescate del Mediterráneo central. Solo cuenta con la autorización de proporcionar ayuda humanitaria. Es decir, si el barco durante su trayecto encuentra a personas “en peligro” en el mar, deberá asistirlas. La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, que durante la crisis ha mantenido una gran tensión con el patrón del barco Óscar Camps, hasta el punto que ha sido retada a que se trasladase a la cubierta del buque para explicar la posición del Gobierno, ha querido recordar este miércoles que el barco de la organización Proactiva Open Arms, no tiene licencia para realizar rescates en el Mediterráneo apelando al cumplimiento de la ley al ser preguntada sobre posibles sanciones a la ONG.“Nuestro país es un estado de derecho y las instituciones, poderes públicos y ciudadanos estamos sometidos todos a las leyes, nadie está a salvo de esto, incluido un barco”, ha explicado Carmen Calvo en una entrevista en la Cadena Ser.

Asimismo, ha señalado que el propio fundador de la ONG, Óscar Camps, ha reconocido “cuáles son las condiciones del buque” y qué actividad puede realizar. “Tiene una autorización para ayuda humanitaria y esas son las condiciones en las que puede salir y operar; se lo recordó el ministro y en nuestro país todos sabemos lo que se puede hacer y lo que no”.

Lo de estos días es simplemente un punto y seguido de un problema que desborda a Europa y que España es quizás, la más perjudicada….