Sánchez ignora a Iglesias e intenta el Gobierno con movimientos sociales

El Presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez ha rechazado por el momento hablar con los representantes de Unidas Podemos y ha anunciado a través de una carta dirigida a los militantes del partido que va a iniciar una serie de contactos con lo que él llama “movimientos sociales” (sindicatos, patronal, asociaciones feministas, ecologistas y sociales) para elaborar un programa progresista (propuesta abierta) que sirva de base para su gobierno a la portuguesa, un gobierno monocolor, apoyado desde fuera y sin entrar en el gabinete por Podemos.

Esa fórmula de gobierno monocolor que, por el momento, está apoyada por Izquierda Unida, el sector anticapitalista de Unidas Podemos, y En Común Podem, cuenta con la oposición de quien sigue mandando en el partido morado Pablo Iglesias que todavía no ha asimilado el rechazo que hizo de una vicepresidencia y tres Ministerios. Con esta "propuesta abierta", Sánchez se dirigirá después a Unidas Podemos, pero no para volver a intentar un gobierno de coalición, una opción que el PSOE considera agotada, sino para conseguir un "acuerdo de carácter programático". De esta forma, Podemos apoyaría en la investidura y desde el Congreso a un ejecutivo exclusivamente socialista con un programa común.

Es decir, el PSOE vuelve al punto de partida, y al viejo sueño de Sánchez cuando visitó por primera vez al primer ministro portugués Antonio Costa tras su fracaso en la investidura de 2016 (ver republica.com “La izquierda comienza a mirar a Portugal para salir del bloqueo”). "A pesar de todo el Gobierno socialista puede salir adelante", explica el presidente en funciones. "Quiero trasladarte un mensaje de esperanza en el futuro inmediato porque es posible el acuerdo", asegura en su carta.

Por otra parte Sánchez ha iniciado una serie de llamadas telefónicas a los barones del partido en los que ha desaparecido la desconfianza de hace unos años, para recoger sugerencias pero, sobre todo, para transmitirles la sensación de que la situación está llegando a dos únicas soluciones: Gobierno a la portuguesa, es decir gobierno monocolor con un pacto de investidura o de legislatura, o elecciones el 10 de noviembre. Por ahora, Sánchez ya ha descartado la posibilidad de una abstención por parte de Ciudadanos y Partido Popular, ya que, en las últimas cuarenta y ocho horas, ambos partidos han cerrado filas en sus equipos, para evitar presiones y frenar cualquier intento de abstención.

Esas reuniones de blindaje de ayer en los dos partidos que luchan por el liderazgo de la oposición (ha habido ceses, dimisiones, cambios y nuevos nombramientos en las dos formaciones) han servido, también, para prescindir de quienes verían bien, para salir del bloqueo, una abstención, como hizo el PSOE con Mariano Rajoy en 2016. En Ciudadanos el que sigue defendiendo la abstención e, incluso, la colaboración, es Luis Garicano, y en el PP, es el gallego Núñez Feijoo, que no asistió ayer a la Junta Directiva Nacional, el que piensa en una abstención tras la firma de un compromiso con el PSOE, en asuntos de Estado. Pero, a nivel de partido, tanto Casado como Rivera han echado el cerrojo: “No es No”.

De otro lado, a pesar de que dentro de Podemos, tanto Izquierda Unida, como los Anticapitalistas y En Común Podem, son partidarios de un Acuerdo de Legislatura, como en Portugal y en Dinamarca, Pablo Iglesias, que es el que sigue mandando en Unidas Podemos, y que, todavía, se está arrepintiendo de no haber aceptado la vicepresidencia y los tres Ministerios que le ofreció Sánchez, insiste en el Gobierno de Coalición que no pudo ser. Todavía no ha respondido ante la prensa y todo su pensamiento, sobre la situación está recogido en su último programa 'Fort Apache', producido por Hispan TV para la televisión iraní, en el que se ha preguntado "para qué quiere el PSOE el poder en España".

Iglesias cree que en el seno de la formación socialista no han tenido ese debate puesto que han buscado llegar a la Moncloa con los apoyos tanto de Ciudadanos como de Unidas Podemos. Explica que para el PSOE en sus políticas públicas, la izquierda "no significa nada", y les acusa de utilizarlo solo como elemento "identitario y cultural durante las campañas" .Para el líder del partido morado, esa actitud de Sánchez del "me quedo quieto y ya se moverán los demás" es algo "suicida en política", "algo muy rajoniano", y no es, a su juicio, muy sensato.

Desde estos supuestos Sánchez cree que Iglesias no va a cambiar con lo que en el horizonte, ya que no está dispuesto a ir a una investidura sin apoyos, solo está en la convocatoria de elecciones para el 10 de noviembre , si el 23 de septiembre no hay ningún candidato investido como Presidente. Para eso, solo quedan 54 días y el calendario ha comenzado ya a correr. Volvemos de nuevo al Tic-Tac.Tic-Tac. porque lo más probable es que haya elecciones... Por lo pronto todo el Gobierno, su Presidente, y los posibles negociadores, no tendrán vacaciones este mes de agosto y lo mismo harán, los de Unidas Podemos y Pablo Iglesias. En todo caso, dicen en la Moncloa , disfrutarán de algún fin de semana y, durante todo el mes, habrá Consejos de Ministros...