La investidura en la que Iglesias intentó el ‘asalto’ al Gobierno

Un 18 de octubre de 2014, entre aplausos y gritos de “Sí, se puede y “A por ellos”, entraba Pablo Iglesias Turrión en el Palacio de Vistalegre de Madrid, para pronunciar el discurso inaugural de la Asamnblea Ciudadana que iba a servir de acto fundacional de Podemos. Ante miles de personas el líder del partido que dio la gran sorpresa en las elecciones europeas del 25-M, exponía cuál era el gran objetivo, repetido desde su fundación: “El cielo no se toma por consenso: se toma por asalto”. “Ahora me estáis mirando a mí, pero miraos a vosotros y vosotras, porque hoy empieza a nacer una organización política que está aquí para ganar y para formar Gobierno”.

Cinco años despues, ese mismo Pablo Iglesias, que se ha quedado sólo en el asalto a los cielos, porque los demás se han ido del partido o le han ido, ha intentado tomar por asalto el Gobierno de España en forma de Gobierno de Coalición, sin tener la mínima experiencia de gestión, ni siquiera de dirigir una Comunidad Autónoma, según le ha recordado hoy el dirigente de Esquerra Republicana Gabriel Rufian y ha pasado a la pequeña historia de España como el político que ha conseguido frustrar dos investidura de un Presidente de Gobierno socialista.

Una, en 2016 cuando Pedro Sánchez, después de un pacto con el líder de Ciudadanos Albert Rivera, tras el Pacto del Abrazo con un pacto programático de casi doscientas medidas, votó en contra, despues de estar convencido de que iba a entrar en ese Gobierno con unas competencias realmente sorprendentes. Incluso hay testimonio grafico de quienes pretendía asaltar ese Gobierno, cuando, todavía, el candidato Pedro Sánchez despachaba con el Jefe del Estado en el Palacio de la Zarzuela.

En aquella ocasión , frente al desconcierto de los entonces miembros de su partido, entre ellos Iñigo Errejon, tomaba por asalto el hemiciclo y pronunciaba un discurso contra el PSOE y contra Felipe González, que tenía poco que ver con el acto de investidura y , obligaba a su grupo a votar en contra de la investidura de Sánchez para alegría de Mariano Rajoy , que sería investido , mas tarde , con la abstención del PSOE , Presidente del Gobierno. Hoy, casi a las cuatro de la tarde, el señor Iglesias ha vuelto a repetir la jugada , pero en esta ocasión no se ha atrevido a votar “No” , sino que se ha abstenido, confiando en que en los dos meses que queda, hasta la posible disolución de las Cámaras y la convocatoria de nuevas elecciones generales para el 10 de noviembre, pueda recuperar el impulso para un nuevo asalto a ese “Gobierno de Coalición” que ya está muerto y que es difícil que se puede resucitar.

Iglesias se ha equivocado de estrategia y ha quedado aprisionado en sus propios errores , intentando crear un gobierno paralelo presidido por su compañera sentimental Irene Montero, como vicepresidenta de Derechos sociales y Medioambiente que coordinaría cinco Ministerios: Ministerio de Derechos Sociales Igualdad y Economía de los Cuidados Ministerio de Trabajo, Seguridad Social y Lucha contra la Prcariedad, Ministerio de Transición Energética , Medioambiente y Derechos de los Animales, Ministerio de Justicia Fiscal y Lucha contra el Fraude Ministerio de Ciencia, Innovación , Universidades y Economía Digital.

Frente a esas peticiones a las que, además, añadía competencias en Justicia, Hacienda, Comercio, Turismo y Vivienda, la oferta ultima del Gobierno fue una vicepresidencia y tres Ministerios: Vivienda y Economía Social, Ministerio de Sanidad. Asuntos Sociales y Consumo y Ministerio de Igualdad, de acuerdo con los 42 diputados que Unidas Podemos aportaba a la Coalición. La oferta terminaba doce horas antes de que diese comienzo, a la una y media de la tarde de este jueves , la investidura en la que se exigía mas Sies que Noes.

Con esa oferta se cerraba la jugada de ajedrez con la que se ha venido jugando desde hace días. Si decían Si a la última propuesta se imponía el criterio del candidato que no podía admitir un gobierno paralelo manejando casi la mitad del Presupuesto para vender una política presentada como una política de Unidas Podemos y de Irene Montero , cuando la política es La del Consejo de Ministros y no la de ninguna vicepresidencia y menos de un Ministerio concreto. Si es No o abstención , se autodestruyen y, si votan Sí, quedándose en la oposición, le dan a Sánchez lo que quería, el gobierno monocolor: Jaque mate.

Iglesias reacciona tarde. Se da cuenta de que, su política de asalto a los cielos ha fracasado, y que como decía el representante del PNV, Aitor Esteban, había que ir de nube en nube. No quiere aceptar la propuesta íltima del PSOE y dice que se conforma con una vicepresidencia y tres Ministerios: Sanidad, Ciencia y Trabajo. A última hora y, minutos antes de la votación, dice renunciar a Trabajo por “políticas activas de empleo”. Las políticas activas de empleo, le responde la portavoz parlamentaria Adriana Lastra, casi al borde de la votación, es una competencia transferida a las Comunidades Autónomas… Ya no hay vuelta atrás. Iglesias lo ha vuelto a hacer: hace fracasar la investidura. 124 Síes, 155 Noes y 67 abstenciones…