Iglesias no está dispuesto a ceder para que haya Gobierno de Coalición

A pesar de la mano tendida de Pedro Sánchez hacia Unidas Podemos para la formación de un Gobierno de Coalición con miembros del partido morado, pero sin Pablo Iglesias, según la oferta realizada durante una entrevista en La Sexta televisión con García Ferreras, no ha habido respuesta formal del partido morado, que ha podido ver como su líder ha ido endureciendo su discurso, convencido de que quedará fuera de ese Gobierno que nunca existió, y que podía haber existido si Pablo Iglesias se hubiera sacrificado a favor del Proyecto.

La única reacción que se ha producido ha sido de la diputada gallega y portavoz de “Galicia en Común“, Yolanda Díaz, quien ha negado que su partido haya hablado de cargos con el candidato socialista a la investidura, al que ha pedido que baje el tono, y que se abstenga de hacer declaraciones que no son nada respetuosas con una formación política que ha alcanzado casi cuatro millones de votos en las ultimas elecciones generales. La impresión recogida en la sede de Podemos donde se estaba haciendo balance de la consulta sobre si se aceptaba la posición de Pablo Iglesias con dos preguntas dirigidas a que triunfe la posición adoptada por el secretario general. Preguntas descalificadas por militantes de Podemos por tendenciosas o por el Presidente como “trucada”.

Ya ayer Iglesias comenzó a endurecer su discurso convencido de que no había posibilidad de acuerdo, y que él no entraría en ningún Gobierno de Coalición. Quien hasta hace unos días le estaba prometiendo a Sánchez lealtad al Estado, comenzaba a criticar a ese mismo Estado por el escándalo del CNI por el imán de Ripoll, confidente de los servicios de inteligencia. Para él, el veto a su presencia en el Gobierno era producto de los grandes poderes económicos, y mediáticos y para que no quedase duda de la situación del partido, en La Rioja la única diputada de Podemos impedía la investidura de una candidata socialista a la Presidencia.

Aunque se ha anunciado que la propuesta de ese Gobierno de Coalición se mantendrá hasta la semana que viene nada indica que se vaya a producir ningún cambio importante ni siquiera cuando el Presidente del Gobierno hable con tres de los principales partidos, PP, Ciudadanos y Podemos, para que se abstengan… El tono de la entrevista de Sánchez ha sido un tono que da por hecho que Iglesias no va a retirar su candidatura para facilitar ese Gobierno de Coalición, cuyo primer anuncio, recordó Sánchez, se lo hizo a Iglesias el Jueves pasado por teléfono.

En esa entrevista con García Ferreras en La Sexta, el Presidente en funciones ha explicado por primera vez, por qué no puede estar Iglesias en ese Gobierno que tiene que ser un Gobierno cohesionado en el que no haya fisuras, y ha esgrimido razones políticas (por lo que defiende tanto en muchos temas, pero sobre todo en el contencioso catalán, con su defensa del derecho de autodeterminación, del Referéndum de independencia de Cataluña y la concepción de los procesados como presos Políticos) y razones funcionales, porque Iglesias dice que no controla todas las federaciones de su partido, a raíz del caso de la Rioja donde la única diputada de Podemos ha votado en contra de la candidata socialista, y no hay garantías de que haya unidad de criterios entre Iglesias y el resto del partido.

Por eso, en estos momentos, el principal escollo para que haya una sola unión al bloqueo actual es, precisamente Pablo Iglesias, que según ha revelado Sánchez a la Ejecutiva del partido reunida esta mañana en Ferraz, a lo largo de todas estas semanas ha pedido ser vicepresidente para Asuntos Sociales , el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Hacienda y toda la comunicación del Gobierno, con lo que se entiende que es también el control de la Televisión publica y la agencia oficial Efe. Algo que ya pidió, además del CNI, en la primera investidura fallida de Sánchez en 2017, cuando apareció en el Parlamento, mientras Sánchez estaba en la Zarzuela despachando con el Rey, rodeado de los candidatos que iban a entrar en el gabinete de Sánchez, todos ellos fuera ahora del partido.

En un tono tranquilo pero duro, duro en el gesto y duro en la expresión, el señor Sánchez insistió en que el 99 por ciento del tiempo que han dedicado él y Pablo Iglesias, en las seis entrevistas, públicas y privadas, que se han celebrado, han estado dirigidas a hablar del futuro gobierno de coalición y ,sobre todo, de quiénes iban a entrar en ese gobierno, con especial insistencia en el nombre de Pablo Iglesias.

Por eso, en su intervención ha querido pronunciarse con total claridad, aunque ha sonado como la respuesta a un miembro de la oposición, y no a alguien que representa a un partido con quien se quiere hacer una Coalición de Gobierno, la primera que se hace en España en cuarenta años, “El principal escollo para que haya acuerdo con Podemos es la presencia de Iglesias en el Gobierno”, ampliando que no puede tener de vicepresidente a alguien como Iglesias “que no confía en él como Presidente y que por eso él dice que tiene que estar dentro porque si no, no se cumple lo pactado”.