Investidura: Y a todo esto… ¡aparece Torra!

Tal como está todo, que no podía estar peor, este lío de la investidura, sin que nadie lo haya llamado, ¡aparece Torra!. Y con él, con su voto, las especulaciones de un día caluroso de Agosto. Es verdad que, en cierto modo, de forma indirecta, estaba prevista esta aparición pero sólo en el terreno de las especulaciones. Especialmente por parte del Presidente del Gobierno en funciones. El “dossier catalán” ha salido a relucir en las conversaciones para intentar sacar adelante, la cada día más difícil investidura del presidente Pedro Sánchez, la semana que viene. Horas después de que las negociaciones del PSOE con Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), terminasen con el compromiso del partido de Oriol Junqueras, de abstenerse o votar afirmativamente a la investidura de Sánchez, para evitar la convocatoria de nuevas elecciones, se ha producido la intervención pública del Presidente de la Generalitat, Quim Torra, con una carta abierta que publica este Miércoles en el periódico La Vanguardia.

En esa carta abierta, una muestra más de la falta de unidad del independentismo y de la lucha abierta que mantiene Torra y Puigdemont con Esquerra Republicana, el Presidente de la Generalitat defiende el voto en contra de la investidura, si el líder socialista no hace una propuesta “para dar la voz al pueblo de Catalunya”, es decir, si hay un Referéndum y un reconocimiento expreso del derecho de autodeterminación de Cataluña, algo que, desde el punto de vista jurídico, según la propia doctrina de la ONU, no es posible.

El Presidente catalán propone volver a la mesa de negociación (a la que el Gobierno puso fin ante la figura del “Relator”), a partir del “respeto escrupuloso de los derechos humanos, civiles y sociales, incluido, el derecho a la autodeterminación”. “Si continúa usted -le dice al Presidente en funciones- transitando este espacio que encalla, enfanga y criminaliza la voluntad política y democrática de los catalanes, desde mi punto de vista y de acuerdo con mi conciencia, no tiene ningún sentido darle, una vez más, el apoyo para renovar la Presidencia”, manifiesta en un tono casi indignado, poco compatible con un diálogo sereno sin condicionamientos previos, sobre todo por parte de quien tiene por costumbre no respetar la legalidad vigente y quienes forzaron la disolución de las Cortes y nuevas elecciones, al no querer aprobar los Presupuestos Generales del Estado.

El “dossier catalán”, el posible conocimiento de la sentencia contra los procesados del 1-O, en el mes de Septiembre y las llamadas, que ya se están produciendo de paralización indefinida de Cataluña, si esa sentencia es dura y se condena a algunos de los doce juzgados, por delitos de Rebelión, es una hipótesis, que ha sido estudiada por Pedro Sánchez, hasta el punto que ha sido definitiva para decidir que ese escenario, impide la entrada en un Gobierno de Coalición (algo que ya ha aceptado, aparcando el Gobierno de Cooperación) de Pablo Iglesias. Iglesias y su partido, aceptan el derecho de autodeterminación, son partidarios de un Referéndum de escisión de Cataluña de España, y defienden que quienes han sido juzgados por el Procés son, todos, “Presos Políticos”.

Todo un problema que no se arregla con un escrito renunciando, provisionalmente, a todos esos principios y prometiendo lealtad al Presidente del Gobierno en el manejo de esa crisis, en la que, aunque no se desee, no hay que descartar, la aplicación del artículo 155 y la intervención de la Generalitat por el Gobierno Central, para lo que se contaría con los apoyos del PP y de Ciudadanos, con gran alegría de Puigdemont y del propio Torra, partidarios de “cuanto peor, mejor”. Ese recurso del 155, que Sánchez no quiere, sería inevitable si se cumplen algunas especulaciones sobre lo que puede hacer Torra, que estaría manejando, como reacción a la sentencia, una nueva DUI (Declaración Unilateral de Independencia) en el Parlamento catalán.

De todos modos, esa carta de Quim Torra a Sánchez, ha tenido un efecto inmediato en el mundo de las especulaciones a las que se ha sumado, sin pensarlo mucho, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. Según sus cuentas, si los de Puigdemont deciden apoyar a Sánchez en una segunda votación, en la que Podemos se abstuviese, JxCat suma sus 7 diputados a los 123 del PSOE, los 15 de ERC, los 6 del PNV, los 4 de EH Bildu, el que tiene Compromís y el de PRC (Partido Regionalistas Cántabro) y se alcanzarían 157 votos a favor de la investidura frente a los 151 que resultan de sumar los 66 del PP, los 57 de Cs, los 24 de Vox, los 2 de CC y los 2 de UPN… No sé, pero me da la impresión que es el Sueño de una Noche de Verano y un auténtico disparate de investidura.