Tensión, rupturas y nervios a una semana de la investidura

A una semana del inicio de la sesión de investidura, la situación ha empeorado durante el fin de semana, hasta el punto que Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, da por rota las negociaciones con Podemos, tras valorar la consulta a las bases, sobre la posición a adoptar cara a la investidura, con dos preguntas descalificadas por los propios dirigentes de Podemos.

Ha sido la propia dirigente de “Adelante Andalucía, la andaluza Teresa Rodríguez, del sector anticapitalista la que ha calificado de “tendenciosa” las preguntas dirigidas no a conocer la opinión de los “inscritos e inscritas“, sino a fortalecer el liderazgo de Pablo Iglesias. Teresa Rodríguez, que es contraria al Gobierno de Coalición de Podemos con el PSOE, ha declarado que “no pensaba participar“ en la consulta “La pregunta, tal como está planteada es abiertamente tendenciosa y olvida otras opciones posibles. Es “lamentablemente” un verdadero insulto a la inteligencia, que denota falta de confianza en los argumentos que se tiene, para defender un pacto, a toda costa”.

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha ido un poco más que algunos del circulo de Podemos (el ex secretario del partido en Madrid Ramón Espinar ha dicho que la pregunta “no tiene pase“) y ha declarado a la cadena SER que estamos ante una “mascarada“, por lo que da por rota las negociaciones con quienes han demostrado una gran deslealtad al no comunicar previamente que se iba a realizar la consulta, cuando todavía no se había entrado en las conversiones para la elaboración del programa, al tiempo que ha anunciado que ha retirado formalmente la última propuesta de entrada en el gobierno de técnicos de Podemos, pero no los máximos responsables de la dirección, sobre todo, el matrimonio Iglesias – Montero.

La reacción de Sánchez no es producto de un calentón ya que ha estado durante todo el fin de semana madurando las respuestas a la entrevista a la cadena SER después de aparecer últimamente en Telecinco y en Televisión Española. El viernes tuvo en la Moncloa un almuerzo con directores de periódicos. Los invitados le encontraron muy relajado y tranquilo, convencido de que ya se había puesto en marcha el proceso de la investidura. Comió muy poco y no bebió nada más que agua, para acompañar el gazpacho y la lubina. Fue después de ese almuerzo, cuando se enteró de la consulta y conoció la manipulación de las preguntas. Iglesias ni se dignó llamarle antes. Tuvo todo el fin de semana para preparar la entrevista, especialmente dura contra Podemos…y contra la deslealtad de Iglesias (ver republica.com “Para Sánchez, Pablo Iglesias está actuando con profunda deslealtad”).

El trucado de la consulta de una votación que empezó a realizarse este fin de semana, y que terminará este Jueves, es algo en lo que están de acuerdo tanto los barones socialistas que a lo largo de estos días han ido manifestándose. “Hay muchas cosas que decir sobre la consulta”, ha dicho un Pedro Sánchez molesto con la actitud de Iglesias. “La propuesta nuestra no está recogida en sus preguntas, la consulta no refleja la realidad”.

“Hemos hecho cinco propuestas a Unidas Podemos. Gobierno con apoyo externo, otro de cooperación, la tercera era que entraran independientes y la cuarta volver al punto de partida para negociar contenidos y la quinta fue la que hablamos por teléfono en la que le ofrecí, por primera vez en democracia, la incorporación de gente cualificada de su partido al Consejo de Ministros y dijo que no” “Y, al día siguiente calificó de idiotez esta propuesta y precipitó la consulta”. “Soy adulto y entiendo los mensajes. Estoy en el escenario de esperar a ver qué votan” en lo que considera que es una “mascarada“, como forma de romper las negociaciones y justificar el No.

Estamos pues en el momento más delicado de la pre-investidura, con los puentes con Podemos muy deterioradas o rotos definitivamente, con un Partido Popular que hoy ha vuelto a repetir que no está dispuesto a abstenerse y con un Ciudadanos, cuyo máximo dirigente, Albert Rivera ni siquiera se pone al teléfono. A una semana del inicio de la investidura ,con el discurso del Presidente en funciones, una cosa tiene que dar Pedro Sánchez que se la habría transmitido a Pablo Iglesias durante una de las conversaciones . “Es posible que tenga que ceder, pero yo no puedo, bajo ningún concepto, un pulso contigo…Así que a ver, cómo lo hacemos”.