El “Emperador” estrenará traje en Septiembre, con el señuelo del 155

¿Es Pedro Sánchez un Emperador sin traje nuevo? Esa es la pregunta que se hace el periódico alemán Franfurter Allgemaine Zeitung, sorprendido del trabajo del Presidente del Gobierno español en Bruselas como “mediador”, para consensuar los nuevos nombramientos de la UE para los próximos cinco años, y la parálisis en España para su investidura, algo a lo que se refirió recientemente este cronista (ver republica.com “Sánchez hiperactivo en Europa e indolente en su investidura“) .

“La semana pasada, – cuenta el periódico – Pedro Sánchez desempeñó un papel protagonista en las negociaciones en Bruselas sobre la futura cúpula de la UE. Pero al volver a Madrid, el Presidente del Gobierno en funciones se encontró sin traje nuevo, después de su regreso como Emperador. Más de dos meses después de las elecciones del 28 de abril, y a pesar de que la votación decisiva está programada para dentro de dos semanas, Sánchez todavía no se ha asegurado una mayoría en el Congreso para ser investido. Al parecer, en su Partido (PSOE) ya no se descartan unas segundas elecciones generales para el 10 de noviembre. España se enfrenta por lo tanto a otro año perdido. Las elecciones a finales de 2015 y en julio de 2016 tampoco aportaron mayorías claras. Al final llegó el poder el Gobierno conservador en minoría de Mariano Rajoy”

Ese es efectivamente el panorama que se presenta al terminar una nueva serie de entrevistas celebradas esta semana, aunque se han reanudado los contactos entre Sánchez e Iglesias para que dos comisiones hablen de programa, aparcando lo de los puestos en un Gobierno de Cooperación, como quiere e insiste el Presidente del Gobierno. Al final Iglesias se ha apuntado a la cofradía del No es No, y me ha contestado que hablan del Gobierno de Coalición o nada. Es decir que estamos donde estábamos (ver republica.com “El encuentro Sánchez-Iglesias termina como el Rosario de la Aurora“).

Hoy, en Los Desayunos de Televisión Española, el Presidente del Gobierno ha aclarado la frase que por lo visto ha repetido a algunos de sus interlocutores y a los partidos políticos, además de ser filtrada a algunos medios estos últimos días: “Pasarán cosas y habrá abstención”. Abstención no como consecuencia de esa carta en la que diputados socialistas que se abstuvieron en la investidura de Rajoy y piden ahora al PSOE y Ciudadanos reciprocidad, sino por lo que puede suceder en Cataluña a partir de Septiembre, cuando se haga pública la sentencia por el juicio del Procés y se convierta en realidad lo anunciado por los procesados en una contundente frase pronunciada al final del Juicio y que inunda de carteles del Metro y autobuses de Barcelona: “Lo volveremos a hacer”.

A eso se ha referido precisamente el Presidente del Gobierno en funciones en la televisión pública, al referirse ampliamente a Cataluña, uno de los temas que más le preocupan y por lo que , entre otras razones rechaza ese “Gobierno de Coalición” en el que insiste una y otra vez Pablo Iglesias, y en el que él tiene necesariamente que estar. Detrás del tema catalán y de ese “lo volveremos a hacer”, está la posible sentencia y la prisión provisional de los “Jordis” que en Noviembre cumple dos años y que probablemente los jueces prolongarán, a pesar de las consecuencias de orden público que se produzcan en Cataluña.

En ese sentido, cuando se reproduzca el conflicto catalán según ha anunciado el presidente de la Generalitat Quim Torra: “Ellos (los de Unidas Podemos, que defienden el derecho a la autodeterminación y el Referéndum), recurrieron la aplicación del 155 ante el Tribunal Constitucional, y hablan de presos políticos”. Eso son evidencias palpables de estas diferencias, que se unen a la votación en contra de la formación morada a la suspensión de los diputados presos en la Mesa del Congreso, nada más iniciarse esta legislatura. Esta conjunción de divergencias prueba que “existen discrepancias de fondo que harían que un gobierno se paralice por sus propias contradicciones internas”, ha insistido. Las palabras del Presidente indican que tiene previsto, aunque no lo desea, una nueva aplicación del articulo 155, que permite la intervención de la Autonomía catalana por el Gobierno central tras la votación en el Senado en el que el PSOE tiene mayoría absoluta.

Ante un posible nuevo estallido y desafío catalán, tras la sentencia que está redactando el juez Manuel Marchena, el Presidente cuenta para Septiembre con la abstención (al fin y al cabo, luz verde para una futura aplicación del artículo 155 de la Constitución). Esta es su estrategia y la carta que tenía guardada para desencallar, definitivamente, una investidura que fracasará en primera vuelta por la insistencia de Podemos en ese Gobierno de Coalición, al que Sánchez le tiene terror… Por lo menos, ese es el traje que pretende estrenar en Septiembre el “Emperador”.