La investidura fantasma de Madrid puede terminar también en elecciones

Si la investidura del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, está hoy un poco mejor que ayer por el diálogo que mantienen la portavoz de Unidas Podemos Irene Montero, defensora de los intereses de Pablo Iglesias, con la portavoz parlamentaria del PSOE Adriana Lastra, tras el quinto encuentro del candidato con el líder del partido morado (ver republica.com “El encuentro de Sánchez con Iglesias termina como el Rosario de la Aurora”), no le va a la zaga la investidura de la candidata del Partido Popular, Isabel Díaz Ayuso, como candidata a la Presidencia a la Comunidad madrileña, que al contrario está peor que ayer y encallada, tras una investidura fallida en la Asamblea de Madrid, sin verdadero acto de investidura.

Una auténtica investidura fantasma, mes y medio después de las elecciones autonómicas y municipales. Tras muchas entrevistas a dos (PP -Ciudadanos, y PP – Vox) de las que ha estado ausente Ciudadanos, en su obsesión de que ellos no negocian con el partido de Santiago Abascal, la crisis estallaba ayer cuando Abascal rompió la baraja y puso a Rivera entre la espada y la pared: para que no hubiera investidura fallida de la Popular Díaz Ayuso, para que no hubiese este Miércoles investidura fantasma, tenía que producirse un encuentro a tres entre el propio Abascal, el líder del PP Pablo Casado y un Albert Rivera, que ha venido huyendo de Vox, su aliado en la gran derecha de la que intenta, sin conseguirlo, no saber nada.

El marte, Santiago Abascal, según había anunciado previamente, estaba en el Congreso de los Diputados poco después de las ocho de la mañana, esperando a Casado y a Rivera. Pablo Casado llegaba a primera hora. Rivera no aparecía y solo lo hacía para comparecer en rueda de prensa, para pedir la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, por su actitud el día del Orgullo Gay que propició, según Ciudadanos, las manifestaciones y agresiones contra miembros del partido naranja. De comparecer junto a Abascal nada de nada. Tema tabú a pesar, como recordaba la semana pasada en este mismo periódico Pablo Sebastián, de que gracias a Vox y a Abascal, Ciudadanos cuenta hoy con la Presidencia del Parlamento andaluz, con la Vicepresidencia de la Junta de Andalucía, con cuatro Consejerías de la Junta, una Vicealcaldía en el Ayuntamiento Madrid , la Presidencia de la Asamblea madrileña, la posibilidad de una Vicepresidencia de la Comunidad y cuatro Consejerías si la candidata del PP consigue la investidura.

Hoy a pesar de los esfuerzos de Ignacio Aguado y Díaz Ayuso, ha sido imposible la investidura por la oposición de Vox, aunque de hecho en el orden del día estaba anunciada. Una investidura fantasma para la que no había ningún candidato. Una sesión de frustración y de reproches. Reproches del candidato socialista Ángel Gabilondo que hasta que el bloque de derechas solucione sus problemas cuenta con 64 votos, con lo que necesitaría cuadro votos o cinco abstenciones para acceder a la Presidencia. Hay que recordar que durante varios días se ha especulado con la posibilidad de que esos votos saliesen de las filas de Ciudadanos, con lo que se hubiera repetido un fenómeno parecido al “Tamayazo” un caso de transfuguismo político de dos diputados del PSOE, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, que permitieron el triunfo de Esperanza Aguirre del PP y la derrota de socialista Rafael Simancas.

El portavoz del PSOE Ángel Gabilondo no admitido por el Presidente de la Asamblea como posible candidato, recordaba a la Asamblea madrileña que “había” y “hay candidato” y que lo que ha faltado es que el Presidente de la Asamblea lo haya propuesto. Gabilondo, el candidato socialista reivindicaba sus más de 880.000 votos, sus 37 diputados y sus 64 apoyos parlamentarios (Mas Madrid, Podemos e Izquierda Unida) para hacer podido presentar su programa de gobierno al Pleno en calidad de candidato, sin entender que estábamos ante una investidura fantasma, según había decidido el presidente de la Asamblea, el militante de Ciudadanos, Juan Trinidad.

Por su parte la candidata del Partido Popular Isabel Díaz Ayuso, aseguraba que, intentado todo con Ciudadanos y con Vox para llegar a un acuerdo, incluyendo, incluso, todas las peticiones programáticas de Vox en un nuevo programa de 155 medidas, pero todo ha sido imposible. No hay posibilidad de entendimiento entre Ciudadanos y Vox, entre Abascal y Rivera. Con llamamientos constantes del representante de Ciudadanos Ignacio Aguado a los diputados de Vox, de que no se les ocurriera votar por Gabilondo. Todo un espectáculo que no ha resuelto nada, y que si no se le encuentra una solución, llevará a elecciones autonómicas el 3 de Noviembre, una semana antes de las generales que, si se repiten serán, el 10 de Noviembre.