Sánchez hiperactivo en Europa, e indolente en su investidura

Desde Bruselas y sin tener nada cerrado, el presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez, ha comunicado telefónicamente a la presidenta del Congreso de los Diputados Meritxell Batet, que está dispuesto a iniciar el calendario de la nueva Legislatura el 22 de Julio, a partir del cual empezará a correr el calendario. Si naufraga la investidura, el Jefe del Estado deberá abrir una nueva ronda de consultas, según el artículo 99 de la Constitución, y volver a encargar la investidura a quien tenga más posibilidades de sacarla adelante. Si no es posible habrá una repetición de elecciones que se celebrarían el 10 de Noviembre. Tras el anuncio de la fecha, el Presidente del Gobierno totalmente pasivo e indolente hasta ahora, iniciará a la vuelta de Bruselas, una nueva ronda de negociaciones con los líderes de los tres principales partidos: Pablo Casado del PP, Albert Rivera de Ciudadanos y Pablo Iglesias de Unidas Podemos.

Estos días el Presidente del Gobierno ha estado más preocupado por el reparto de poder en la UE, después de las elecciones europeas del 26 de Mayo, que del reparto del poder entre quienes tienen que votarle para ser investido Presidente del Gobierno el próximo 23 de Julio. Especialmente entre quienes tienen que sumar sus diputados a los 123, conseguidos por los socialistas en las elecciones de Abril, que junto a los veinte Europarlamentarios, le han abierto a Sánchez las puertas de Europa, formando tándem con el presidente francés Macron y la canciller alemana Angela Merkel, para el diseño del futuro de la Unión, en uno de sus momentos claves.

Los tres, en representación de los Liberales, los Populares y los Socialistas, han sido designados para llegar a un acuerdo sobre quiénes tienen que asumir el poder dentro de la Unión en los próximos cinco años. Es decir, quiénes serán los Presidentes de la Comisión, del Parlamento, del Consejo Europeo, del Banco Central Europeo y el Alto Representante de la Política Exterior. Cinco puestos claves a repartir entre Socialistas, Populares y Liberales, teniendo en cuenta que el puesto más disputado, el de la Comisión, el que ostenta Jean Claude Juncker, desde hace quince años, ha estado ocupado estos años por Populares.

En Osaka, aprovechando la Cumbre del G-20, Sánchez, Macron, Donald Tusk y Merkel (que había defendido sin ganas la candidatura del democristiano Manfred Weber, sin entidad para substituir a Juncker) deciden el reparto, un reparto que llevarían a Bruselas el domingo: el socialista holandés de la izquierda central, Frans Timmermans, sería presidente de la Comisión, Manfred Weber presidiría el Parlamento Europeo, y otro Popular ocuparía la Presidencia del Consejo. Los liberales se quedarían con el puesto de Alto Representante de Política Exterior. El empeño de Sánchez por colocar al socialista Timmermans como sucesor de Juncker, cerraba la posibilidad de que un español (Borrell) entrase en el reparto de cargos.

Pero presentada la lista el Domingo en Bruselas ante los 28 Jefes de Estados y Presidentes de Gobierno de la Unión, provocaba tras interminables reuniones que duraron toda la noche, una verdadera crisis. Ningún candidato obtenía el apoyo de los países miembros y del Parlamento Europeo, por lo que la Cumbre, después de toda una noche de tensos debates, se estancaba. Los últimos intentos de acuerdo, seguirán este Martes. En contra de Timmermans se pronunciaban los representantes de Europa Central y Oriental (el llamado grupo de Visegrado), Polonia incluida. Timmermans, como vicepresidente de la Comisión, ha acusado varias veces a Polonia y Hungría de la violación del Estado de derecho. También Croacia presentaba sus dudas en torno a la candidatura de Timmemans, mientras aparecían las críticas hacia la canciller alemana, “rendida”, decían, al dúo Macron – Sánchez.

Hoy mismo el semanario alemán Focus habla de Plan anti-Alemania y explica “cómo Emmanuel Macron y Pedro Sánchez pretenden desplazar el reparto de poder en la UE y cómo Alemania podría quedarse con las manos vacías en el reparto de los cargos más importantes”, señalando al nuevo líder de Europa “el presidente francés Emmanuel Macron, que persigue una nueva Europa y busca compañeros de batalla para ello, también “para plantar cara a Merkel”, y su aliado, el presidente del Gobierno socialista Pedro Sánchez, que desea más influencia en la Unión  Europea”. En este reparto de poderes, el mediador, según el semanario alemán, es el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. La canciller alemana Angela Merkel que tiene dificultades para imponer a su candidato, el Popular Weber, para el cargo de presidente de la Comisión es bautizada como “la Acechada”.