En el Pactómetro de Sánchez no se cuenta con Podemos en el Gobierno

Pablo Iglesias sigue guardando silencio sobre la propuesta realizada este Lunes en el Palacio de la Moncloa por el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, de que militantes de Podemos o de su órbita, ocupen cargos de segundo nivel en la estructura de ese “Gobierno de cooperación” del que le habló el pasado 11 de Junio, en la entrevista que mantuvo en la primera ronda de contactos para la investidura, con el secretario general del partido morado. En su particular “Pactómetro” que ha experimentado un cambio radical con la entrada de Bildu y Esquerra dentro del grupo de la abstención, no se incluye ni a Iglesias ni a nadie de Podemos en un “Gobierno de Cooperación”.

En esa primera entrevista, Pablo Iglesias entró en el Palacio de la Moncloa con la firme propuesta de un Gobierno de Coalición, apoyado por los 43 diputados de Unidas Podemos y los del PSOE (165 diputados), y salió de Palacio con la propuesta de un Gobierno de Cooperación, que hasta ahora nadie ha sabido explicar, pero que desde el primer momento, el término conscientemente era confuso y equívoco (ver republica.com “Un Gobierno de cooperación no es un Gobierno de Coalición”).

Significaba que se había buscado un término deliberadamente dudoso para salir del paso, aunque se corría el riesgo de ser interpretado como chiste y chanza: “un Gobierno de cooperación es un gobierno de… cooperantes“, y los cooperantes son los de Podemos. La reacción de Iglesias fue declarar que no era cuestión de nombres, al tiempo que seguía insistiendo en la coalición como sinónimo de esa cooperación, cuando en realidad se trataba de la primera señal de las diferencias entre Pedro y Pablo.

El pasado lunes, en la segunda entrevista en la Moncloa, filtrada desde la Secretaría de Estado de Comunicación, se confirmaba la primera impresión: no habría gobierno de Coalición. Sería de Cooperación, y el Presidente del Gobierno tendría capacidad de elegir a los candidatos a puestos de segundo nivel, entre los nombres propuestos por Iglesias que tenía en principio varias propuestas de Ministerios: uno para él y otro para Pablo Echenique, el ex responsable de organización del partido y ahora, supuesto negociador para la formación de Gobierno, una falacia porque quien está llevando esas negociaciones y lo decide todo es Pablo Iglesias.

En el ambiente enrarecido que reina en Podemos, que sin duda se encuentra en el peor momento desde su fundación, se da por asumido que Iglesias sigue pensando (es su último tren hacia el poder) en la coalición, pero que tiene pocas bazas para negociar, a pesar de que tiene 42 diputados. Unos diputados que son importantes, pero que no le resuelve a Sánchez la investidura por lo que tiene que contar con los independentistas, con los riesgos que eso representa de peticiones, en ocasiones difíciles, por no decir imposibles de aceptar. Cuando no, después de haber aceptado, como pasó con los Presupuestos Generales del Estado, dar un giro imprevisto y la abstención o el Sí, se convirtió en un No y hubo que disolver y convocar nuevas elecciones.

Hasta hora, la única reacción de Pablo Iglesias, cuando todavía no se había producido el encuentro del pasado Lunes, fue un examen de conciencia, seguido de dolor de corazón, pero no de propósito de la enmienda, a través de una entrevista en el periódico El País la víspera del segundo encuentro en La Moncloa. El líder de Podemos, en esa confesión laica admitía haberse equivocado cuando en Febrero de 2016, no se alineó con el PSOE y Ciudadanos en el llamado “Pacto del Abrazo”, y Pedro Sánchez, como candidato a la Presidencia del Gobierno. Algo que acabó con la repetición de elecciones.

“Tanto el PSOE como nosotros aprendimos con los errores de 2016”, decía Iglesias que añadía que aquello fue una “experiencia que marcó a Pedro Sánchez y a mí”, confesaba a El País. Esta vez, el líder del Podemos aseguraba que estaba dispuesto a constituir un “gobierno de coalición” con el PSOE: “La derecha tarda cinco minutos en hacer gobiernos de coalición. Creo que es muy interesante para el electorado progresista que PSOE y nosotros podemos gobernar”, añadía Iglesias, cuando ya empezaba a intuir que no iba a haber coalición, sino cooperación. Preguntado qué haría si Pedro Sánchez no permitiera la entrada de Podemos en el gobierno, como le confirmaría horas más tarde, Iglesias señalaba que no creía que el líder del PSOE hiciese algo “tan irresponsable”.