La ruptura de Rivera con Valls, una muestra más de crisis en Cs

La decisión de Albert Rivera de romper con Manuel Valls, concejal del Ayuntamiento de Barcelona, es un nuevo error del líder de Ciudadanos, metido de lleno en un conflicto interno, tras su giro a la derecha, los errores estratégicos de las campañas electorales, y, el cinturón sanitario impuesto al Presidente del Gobierno, algo que no ha hecho con Vox, con quien compareció días antes de las elecciones generales, en la célebre manifestación de la Plaza de Colón.

Presentada como decisión del Comité Ejecutivo del partido (horas antes, Arrimadas aseguraba a Ana Pastor en ‘El Objetivo’ de La Sexta, que no había ninguna intención en Ciudadanos de romper con Manuel Valls), la verdad es que ha sido el propio Rivera el que ha tomado la decisión, cuarenta y ocho horas después de que Valls votase, junto con dos independientes, el ex Ministro de Trabajo con el PSOE, Celestino Corbacho y Eva Parera, (ninguno de ellos adscrito al partido naranja), a favor de Ada Colau, como Alcaldesa de Barcelona para evitar que saliese elegido Ernest Maragall, el candidato independentista de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

La decisión de Rivera, según fuentes allegadas a Ciudadanos, tiene bastante que ver con la ofensiva desencadenada contra el partido por sus errores estratégicos y sería una llamada de atención a los que están presionando a favor de que el partido recapacite sobre su futuro, sobre su estrategia general y sobre su papel en la investidura de Pedro Sánchez. Este sector, es un sector importante del partido y Rivera habría querido poner de manifiesto con esa ruptura con Valls, quien manda realmente en el partido. Un partido que, ha sido malparado en el reparto de poder municipal, frente al PP, que ha negociado con habilidad y, ha conseguido un mayor poder del que realmente le correspondía .

Es también una respuesta a uno de los fundadores de Ciudadanos, el catedrático Narcís de Carreras que hace unos días dirigía una en carta abierta en la que le decía el recurso que estos últimos meses había dicho, hasta la náusea que, “nunca pactarías con los socialistas” aunque ” muchos votantes de tu partido, y también de otros, creen que este país necesita un Gobierno sólido y si Cs contribuye a ello olvidarán esta desgraciada campaña” .”Estás a tiempo de rectificar. Si en 2016 acordaste con el PSOE un buen programa de gobierno, no hay motivo para que ahora no se repita tal operación. Recobra, Albert, la capacidad de liderazgo que has tenido en todos estos años y afronta con valentía la adversidad. Rectifica. Muchos no desean que a Cs les una solo un recuerdo”.

La decisión tomada contra Valls, ex primer Ministro socialista francés, sería también una respuesta indirecta tanto a Carreras como al primer ministro francés, Emmanuel Macron, que se ha mostrado muy crítico con el partido por su acercamiento a la extrema derecha de Vox. No sólo ha habido una crítica personal del primer ministro francés al camino que está siguiendo el partido español, sino que desde su partido se está pidiendo, incluso, explicaciones, como aliados políticos en el Parlamento europeo, de los acuerdos que está haciendo Ciudadanos con la derecha de Vox en algunos Ayuntamientos, a través de complicados mecanismos en los que, es el PP el que tiene que dar la cara cuando la nueva estrategia de Ciudadanos, es precisamente desplazar al PP, para convertirse , ellos, en los líderes de la oposición, objetivo imposible de conseguir, por la historia de PP y por su implantación por toda España.

La otra opción de Ciudadanos es convertirse, de hecho, en un partido de centro que pueda hacer de bisagra, pactando, a veces, con la derecha y, otras , con la izquierda. Ese es el gran desafío, terminando con el papel que los partidos regionalistas ( la antigua Convergencia i Unió y PNV ) que hicieron de bisagra con el bipartidismo . De todos modos , la decisión anunciada por Arrimada , ha sorprendido en círculos políticos , después del protagonismo que este fin de semana ha tenido Manuel Valls , que se negó a saludar al Presidente de la Generalitat Quim Torra , y le dijo a Joaquin Forn , rebatiendo su discurso, que en España no había presos políticos ni exiliados y que contábamos con un sistema democrático consolidado.

Frente a la llamada al dialogo de Forn el día de la votación, que había recibido permiso del Supremo para estar presente en el acto. Valls aclaró a Forn, que sí, que el diálogo era importante pero “con una condición previa: el respeto a la Constitución del 78, al Estado de derecho y a la separación de poderes, a la justicia y de la ley. Entiendo la emoción de muchos aquí con su presencia. Pero en España no hay presos políticos y no hay exiliados. Es así.”. Toda una lección de coherencia ,en un ambiente adverso …