Gobierno en Agosto, o Elecciones en Octubre con bajada de Cs y Podemos

Gobierno en Agosto o nuevas elecciones generales en Octubre, con un escenario parecido al actual. Esta es la alternativa que por el momento, se le presenta al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, al término de la primera ronda de consultas llevadas a cabo por él mismo y por el responsable de organización del PSOE, José Luis Ábalos, a memos que cuente con los apoyos indirectos, con la abstención de los independentistas catalanes o de los vascos de Bildu.

Sin saber y sin ponerse de acuerdo con lo que supone la formación de un “Gobierno de Cooperación” con Unidas Podemos, ya que tanto el PSOE como Podemos dan distintas versiones de los contenidos de esa Cooperación, lo principal y más importante, es si esa Cooperación significa o no la entrada en el gabinete de Ministros de Podemos o Ministros progresistas en la órbita de Podemos. Ábalos, al terminar su particular ronda de consultas, parecía haber dado un paso adelante ayer, al empezar a trabajar bajo la hipótesis de partida de los 165 diputados, 123 del PSOE y 42 de Unidas Podemos, cosa que no hizo, de entrada, el Presidente del Gobierno en la entrevista del Martes con el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Previendo que haya que ir a una segunda votación (más Síes que Noes), la portavoz parlamentaria del PSOE Adriana Lastra, se ha reunido este Jueves en el Congreso de los Diputados con los portavoces de Junts per Catalunya (JXC) Laura Borras y de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Gabriel Rufián, que se han mostrado partidarios de diálogo, pero diálogo sobre el “Procés” y sobre el futuro de Cataluña.

Lo que la experiencia indica es que, dentro de la confusión que reina en JXC, donde sigue mandando Puigdemont desde Waterloo, se optará por la tesis del ex President de que “cuanto peor, mejor”, con lo que no habría que contar con ellos. Dentro del posibilismo de Esquerra, si sería posible que los quince diputados de la formación republicana se comprometiesen a una abstención. De una tercera fuerza política, que estuvo en la moción de censura, Bildu, al negar cualquier tipo de apoyo suma (PP-PSOE – Unión del Pueblo Navarro ) e ir a parar, posiblemente, la Presidencia de Navarra al PSOE, gracias a su abstención se desconoce qué hará, aunque estuvo en el bloque de la moción de censura.

Lo que es evidente es que cada vez hay más semejanza entre la crisis que se produce tras las elecciones de 2015 en las que gana Mariano Rajoy con 123 diputados, y la que empieza a lavarse tras los resultados del pasado mes de Abril con Pedro Sánchez, también con 123 escaños. Y con un bloque de oposición tanto a Rajoy como ahora a Sánchez, con el mismo número de diputados. Entonces, Pablo Casado, en el equipo de dirección del partido como vicesecretario de comunicación con Rajoy, pedía la abstención del PSOE. “Me resigno a pensar que en España – decía Casado en la televisión pública- no vamos a ser capaces de ponernos de acuerdo en algo como es el desbloquear una investidura. Imaginaos que el PSOE le saca 52 escaños y dos millones y media de votos más que la segunda fuerza política ¿alguien podría entender que nosotros bloqueáramos la investidura del líder socialista? Vamos tendríamos manifestaciones en la puerta de nuestra sede”. Es exactamente lo que se está produciendo ahora y, en la puerta de la sede del PP reina la normalidad.

La clave está en lo que puede pasar si, efectivamente, hay que ir a unas nuevas elecciones. Lo normal es que el electorado castigue a los partidos que han contribuido a esa mala solución y que premie al partido que no ha tenido más remedio que convocar nuevas elecciones. Es lo que pasó en las elecciones Generales de 2016. Y probablemente lo que pasará si hay unas nuevas y, el más perjudicado sería Ciudadanos el único partido que ahora le puede dar la mayoría absoluta al PSOE. Es lo que refleja la encuesta realizada por Celeste-Tel para el diario.es. Los partidos que no bajan son, precisamente los que más impedimentos están poniendo a la investidura: Ciudadanos que pasa de 57 diputados a 53 y Unidas Podemos qué perdería también cuatro diputados. Los beneficiados, según ese sondeo, serían el PSOE que gana cinco escaños y el PP que pasa de 66 a 76 escaños, con una participación de casi cuatro puntos menos que el pasado 28 de Abril.

De todas formas, esas nuevas elecciones no solucionan nada, porque estaríamos en un escenario muy parecido al actual.