Por qué no se ha realizado hoy la exhumación de los restos de Franco

Hoy Lunes 10 de Junio, es la fecha en que la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, según anuncio del mes de Marzo, serían incinerados los restos del general Franco del Valle de los Caídos y trasladados posteriormente al cementerio de Mingorubio, a la tumba donde se encuentran los restos de su esposa Carmen Polo de Franco. Este cronista se permitió entonces la ironía de preguntar, si el traslado sería por la mañana o por la tarde, convencido de que no sería ni por la mañana, ni por la tarde, ni por la noche, porque estaba todo pendiente de una decisión del Tribunal Supremo al que había recurrido la familia del dictador, para paralizar cautelarmente el procedimiento, al tiempo que seguían los problemas con el Abad de la Basílica.

El plan aprobado era que este Lunes 10 de junio iba a tener lugar la “ejecución” de las operaciones de la exhumación, traslado e inhumación en el cementerio Mingorrubio-El Pardo, en la Comunidad de Madrid de los restos momificados del general. El Gobierno, anunciaba que no habría imágenes para no convertir el traslado en un “espectáculo” y apostaba por garantizar, al máximo, la privacidad y la intimidad de la familia. Se había previsto, incluso que la familia podría, si quería, organizar una breve ceremonia religiosa. No habría, por tanto, fotografías, vídeos o sonidos del acto en su integridad.

El lugar escogido había sido decidido por el Gobierno porque, según la vicepresidenta del Gobierno, la familia de Franco había dicho en repetidas ocasiones, que “no se hacía cargo” de sus restos porque sólo quería que fuese enterrado únicamente en la catedral de La Almudena de Madrid, algo que la Vicepresidenta decía lamentar. Sin embargo, el Gobierno esgrimía un informe de la Delegación del Gobierno en Madrid para rechazar de plano esa posibilidad, bajo el argumento de la seguridad ciudadana y del riesgo de futuros desórdenes en el centro de Madrid.

La exhumación de los restos del Caudillo del Valle de los Caídos, anunciada por el Presidente del Gobierno en el primer Consejo de Ministros, tras su llegada al Palacio de la Moncloa con el triunfo de la moción de censura, es una obligación que tiene pendiente la democracia española y que hay que llevar a cabo porque es una deuda histórica, como lo es la recuperación de los restos de quienes en el bando republicano combatieron en la guerra civil defendiendo al gobierno legítimo de España, y que esperan la recuperación de esos restos que se encuentran, todavía, a pesar de la Ley de Memoria Histórica, desperdigados en carreteras, tumbas sin identificar, y cementerios improvisados y desconocidos.

Este cronista ha venido manteniendo que han sido las prisas y la improvisación, además de la reacción de grupos defensores de la Memoria del franquismo, las que han contribuido a complicar la solución ya que todos los problemas que han surgido, lo adelantaba la Comisión que, presidida por el exministro Virgilio Zapatero e integrada, entre otros, por Miguel Herrero de Miñón y Ramón Jáuregui, así como por juristas e historiadores de indiscutible prestigio, se formó en la primera etapa del Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero. Si alguien se hubiera acordado de la existencia de ese informe lleno de sentido común, de prudentes consejos, de atinadas propuestas, se hubieran ahorrado muchos episodios, nada reconfortantes, como el el intento de engañar al Vaticano con una versión del encuentro del representante de la diplomacia vaticana, la más antigua del mundo.

No deja de ser significativo que la nueva suspensión haya ocupado durante la semana pasada los principales espacios informativos de la prensa mundial. Desde The New YorkTimes (“Sorpresa por la suspensión del traslado de los restos de Franco por el Tribunal Supremo de España”), The Times  (“El Valle de los Caídos, donde está enterrado Franco, es percibido por muchos como un monumento al fascismo. Los socialistas quieren convertirlo en un memorial para las víctimas de la Guerra Civil”), The Independent (“Paralizada la exhumación de Franco, tras la petición de la familia del dictador fascista”), hasta The Guardian (“Los historiadores han menospreciado la sentencia del tribunal Supremo en la que indicaba que el general Franco era Jefe del Estado desde octubre de 1936 – casi tres años antes de obtener la victoria en la Guerra Civil española” ) o Die Zeit (“los restos del Dictador Franco serán trasladados y el Valle de los Caídos se convertirá en un “lugar de reconciliación”. “¡Las heridas de España solo se cerrarán si abrimos las tumbas!”, dicen en el Ministerio de Justicia, responsable de la exhumación”) Y, además, decenas de medios, la mayoría de ellos partidarios de la salida de los restos del Valle, después de la inhumación.

Una inhumación que algunos califican de chapuza en la ejecución de ese traslado, es la versión del Süddeutsche Zeitung cuando recuerda que hace un año el Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la exhumación de los restos mortales del dictador .Su proyecto de transformar el pomposo complejo de edificios en un centro de documentación de los horrores de la Guerra Civil española (1936-1939) fue acogido con muchas ovaciones, también a nivel internacional. Pero pronto, se hizo evidente lo chapucero que había sido el procedimiento: no había involucrado ni a los descendientes de Franco ni a la Iglesia Católica”.

La exhumación de los restos de Franco estaba prevista para este lunes, y estaban estudiadas todas las hipótesis. Pero este Lunes, según pudo comprobar este cronista, sobre un sol de justicia, el Cementerio de Mingorubio, estaba solitario, y nada hacía esperar que allí se fuera a celebrar una exhumación… tan principal.