Podemos se rompe mientras se aleja su coalición con Sánchez

El silencio mantenido por el presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez, sobre la formación de un Gobierno de Coalición de Podemos con el PSOE, tras las propuesta concretas realizadas por Pablo Iglesias este fin de semana, en las jornadas económicas de Sitges y el agravamiento de la crisis en Podemos, con la petición de Ramón Espinar, ex líder de la formación en la Comunidad de Madrid, y antiguo aliado de Pablo Iglesias en su enfrentamiento con Íñigo Errejón, de que se convoque una Asamblea Ciudadana, para elegir una nueva dirección a la que se presentará Espinar, que en un diagnóstico que hace en eldiario.es dice que es tan grave que estamos ante un “partido roto en pedazos” que necesita de una refundación. Por otra parte el alcalde de Cádiz José María González “Kichi” ha declarado que Pablo Iglesias tiene que asumir responsabilidades por los resultados electorales.

“Tras el resultado de las elecciones generales del 28A, la dirección actual de Podemos – asegura Espinar en una Tribuna Abierta que titula “Las cinco crisis de Podemos: Nada puede hacerse sin grandeza”- explicó que el resultado “no era bueno, pero resultaba suficiente para nuestros objetivos” y, un mes después, en la convocatoria del 26M, perdieron otro millón largo de votos para el proyecto. La tendencia es de caída libre. Sin elecciones próximas en el horizonte, hay tiempo para analizar y abrir debates sobre las causas cualitativas del desastre cuantitativo, pero hay que hacerlo desde una relación honesta con la realidad: los resultados apuntan una tendencia a ocupar un papel testimonial de un partido de izquierda mucho más que a ser una fuerza popular llamada a refundar España”.

En su tribuna Espinar se opone a la entrada de Podemos en un gobierno de coalición siguiendo la estela de la facción Anticapitalista que capitanea Teresa Rodríguez (Adelante Andalucía) y dice que el partido no sólo ha perdido las confluencias sino que, salvo Cádiz, han sido un fracaso los Ayuntamientos del Cambio. Las críticas de Espinar no se paran ahí sino que aluden a la exigencia de los dirigentes de Podemos de formar un gobierno de coalición con el PSOE y para ocupar Ministerios. “En lugar de configurar un programa de exigencias a favor de la ciudadanía y explicarle a Sánchez que sólo va a gobernar si las incluye en su programa, se proponen negociaciones discretas para un gobierno de coalición sin una sola medida encima de la mesa”, escribe Espinar.

“Ya no es tiempo de aprender de los errores, sino de aprender del fracaso. No es lo mismo. Los errores permiten una cierta indulgencia e invitan a pensar en el margen de mejora. “El fracaso es más amargo, invita a la reflexión profunda pero también a la acción y al cambio -añade Espinar-. España ha cambiado y el ciclo 15M ha modificado estructuras profundas de nuestra realidad social, política y cultural. ”De una primera versión se deducía, según recogía anoche el diario El Mundo a que Ramón Espinar abanderaba que hubiese una alternativa al Podemos de Iglesias y Montero y que Espinar aspiraba al liderazgo. Es más el periódico afirmaba que en círculos cercanos a Espinar se aseguraba que Espinar con la convocatoria del Consejo Ciudadano y la Asamblea ciudadana (un Vistalegre III) había puesto “la pelota en el tejado de Iglesias”.

La autocrítica realizada por Espinar, una autocrítica que todavía no ha realizado Pablo Iglesias (su única reflexión ha sido que el partido se había presentado dividido a las elecciones) ha coincidido con numerosos análisis realizado por la prensa europea, asombrado del hundimiento de un partido que surgió con el Movimiento del 15M y que ha perdido progresivamente sus señas de identidad. Quizás es el periódico alemán Handelsblatt en un artículo que titula “Por qué la Nueva Izquierda en España se está quedando ya sin aire”, cuatro años después de entrar en Ayuntamientos y parlamentos autonómicos, perdiendo además, la mayoría de sus votantes a favor del PSOE.

Dice Handelsblatt que las razones de la caída son las luchas internas de poder, la compra de un chalet por parte de Iglesias, que supuestamente propugna la lucha de clases, y el plus que ha supuesto para los socialistas estar en el poder. Sebastián Lavezzolo, de la Universidad Carlos III, cree que “el partido ha perdido muchos votos, principalmente como resultado de las luchas en sus propias filas, por lo que muchos de los votantes de Podemos han vuelto a votar por los socialistas”. El estilo de liderazgo autoritario de Iglesias causó disgusto en el partido y llevó a su ex número dos y co-fundador de Podemos, Íñigo Errejón, a presentarse a las elecciones a la Comunidad de Madrid con su propia formación tras una disputa por la dirección a seguir a principios de año. Errejón le ha arrebatado numerosos votos a “Unidas Podemos”, tal y como se llama ahora el partido tras su fusión con los antiguos comunistas de Izquierda Unida.

Después de la debacle electoral, en las redes sociales se desató todo un linchamiento digital contra Iglesias. Numerosos usuarios exigieron su dimisión. “¿Y estos dos?”, comentaba uno sobre una foto de Iglesias junto a su compañera y portavoz del partido, Irene Montero, en el Congreso de los Diputados. “¿Valió la pena pisotear vuestros principios por un maldito chalet? CASTA”.

El tuit se refería a la compra de un chalet de 268 metros cuadrados con piscina y casa de huéspedes a las afueras de Madrid, que la pareja compró en la primavera pasada – y que difícilmente se puede conciliar con las promesas de redistribución del partido.

Además, es posible que a muchos electores les haya espantado la postura de Unidas Podemos frente al movimiento independentista en Cataluña. A diferencia de los otros partidos nacionales, el partido no descarta un referéndum legal sobre la independencia y, por lo tanto, una posible secesión posterior de España. La mayoría de los españoles, sin embargo, no lo entienden, sobre todo porque una votación de este tipo requeriría una reforma previa de la Constitución española. La debilidad de Unidas Podemos significa también que tendrán poco que decir en las próximas negociaciones para formar un gobierno en España. Iglesias sigue pidiendo al líder socialista, Pedro Sánchez, que forme una coalición con él. Pero, a pesar de la falta de una mayoría en el Congreso, el ganador de las elecciones, Sánchez, aparentemente prefiere gobernar solo.