Sigue el pulso entre Meritxell Batet y Marchena por los presos

A setenta y dos horas de las elecciones europeas, municipales y autonómicas, sigue la batalla jurídico-política entre la nueva presidenta de las Cortes Meritxell Batet y Manuel Marchena, presidente de la Sala Penal del Tribunal Supremo y presidente, a la vez, de la Sala que desde el pasado 12 de Febrero está juzgando a los políticos catalanes que convocaron un Referéndum ilegal y votaron unas leyes de desconexión con la legalidad constitucional. El juicio que está ya en su fase final es por REBELIÓN, sedición y malversación de fondos públicos.

Como informaba ayer este cronista (ver republica.com.”Batet le devuelve el futuro de los presos a Marchena“), la Sala de lo Penal del Supremo, hizo llegar a las Cortes, el mismo día que recogían sus actas de Diputados, un auto en el que se denegaba la libertad provisional de Oriol Junqueras, Rull, Turull, y Jordi Sánchez. Junto a la negativa a la libertad provisional se incluía igualmente la negativa a solicitar el suplicatorio, como piden las defensas, por estar el juicio oral muy avanzado. Al mismo tiempo, pedía a la Mesa del Parlamento que fuese el órgano encargado de la suspensión de las funciones de los cuatro diputados en prisión provisional, de acuerdo con el Reglamento de la Cámara sobre los Diputados en situación de libertad provisional.

A ese auto contestaba ayer la Presidenta del Congreso con un escrito dirigido al Presidente del Poder Judicial que se dirigiese a la Sala Penal del Supremo pidiendo aclaraciones sobre los diputados presos, argumentando que “la función jurisdiccional” corresponde al Poder Judicial, que es quien ha determinado en qué situación quedan las personas en prisión preventiva. En menos de veinticuatro horas Marchena, como presidente de la Sala de lo Penal del Supremo, ha contestado a Batet afirmando que no está en condiciones de enviar el informe solicitado ya que “la configuración constitucional del Tribunal Supremo hace inviable la elaboración del informe requerido” El informe que pedía Batet, a través del Presidente del Supremo, era un informe sobre la aplicación del artículo 384 bis de la ley de Enjuiciamiento Criminal.

En resumen, que estamos ante un Juego de Pelotas en el que tanto Batet como Marchena no quieren asumir el coste que llevaría consigo la suspensión de sus funciones de los cuatro diputados y un Senador, el señor Raúl Romeva, con las mismas razones que esgrime la Presidenta de las Cortes, a las que se ha sumado el presidente del Senado, Manuel Cruz. Y como marco general de actuación, están las elecciones del domingo en las que el PSOE, que tiene asegurado un claro triunfo, no quiere ninguna perturbación, aunque con estos retrasos, se ve modificado todo el calendario que empieza con las consultas del Jefe del Estado con los representantes de todos los grupos políticos, y termina con la investidura de un presidente de Gobierno, en este caso de Pedro Sánchez.

En este ambiente y con la amenaza del PP de reprobar a la presidenta Batet por desobediencia al Supremo, y acudir a los Tribunales por supuesto delito de prevaricación, se reunía la Mesa del Congreso en la que hay representantes del PSOE, Podemos, Ciudadanos, En común Podem y Partido Popular. Desde el inicio de la reunión tanto la vicepresidenta Ana Pastor (PP) como el representante de Ciudadanos, Ignacio Prendes, han insistido en suspender inmediatamente a los cuatro diputados como exige el Supremo, mientras la representante de Podemos Gloria Elizo, pedía que se solicitase un nuevo informe al Supremo. Al final, la Mesa acordaba solicitar un informe a los letrados de la Cámara y convocar una nueva reunión de la Mesa para mañana. La pelota en ese juego que se traen Batet y Marchena quedaba en el aire, ante la expectación de los espectadores que hacen apuestas de quién gana y si esa victoria se produce antes de las elecciones del Domingo o después.