Nuevas Cortes: Esperpento presidido por Valle-Inclán reencarnado

El “esperpento” es un género teatral creado por el escritor gallego, nacido en Villagarcía de Arosa, don Ramón María del Valle-Inclán, para representar hechos grotescos que producen, al tiempo hilaridad y sonrojo. Y algo de esperpento es lo que se ha producido este Martes en Madrid, en el Congreso de los Diputados, donde se ha inaugurado la XIII Legislatura, durante el acto de la jura de sus cargos de los 350 diputados que constituyen las Cortes Españolas.

Una jura que algunos grupos parlamentarios, especialmente los independentistas catalanes, han realizado como si fuera una interpretación fiel del pensamiento de Valle-Inclán, cuando creó ese nuevo género del Esperpento. Un Esperpento presidido, además, por el propio Ramón del Valle-Inclán, reencarnado, en esta ocasión, en el diputado de mayor edad del Parlamento, Agustín Javier Zamarrón, médico nacido hace 73 años, en Miranda de Ebro, diputado del PSOE por Burgos. La misma barba, las mismas gafas redondas, el mismo rostro alargado. Casi el mismo lenguaje…

Transcurría la sesión con el interés centrado en los diputados presos Oriol Junqueras, Rull, Turull y Sánchez, que entre grandes medidas de seguridad habían sido trasladados desde la cárcel de Soto del Real, hasta el mismo hemiciclo; se había elegido a la presidenta Meritxell Batet en la segunda votación por 150 síes, a los vicepresidentes y secretarios, entre los que se encuentran Ana Pastor, Adolfo Suárez y Gerardo Pisarello y, todos los parlamentarios pendientes de los diputados procesados, veían como Oriol Junqueras, acompañado de Gabriel Rufián, intentaba en varias ocasiones acercarse al banco azul donde estaba el presidente del Gobierno Pedro Sánchez.

La primera vez fue Sánchez el que extendió el brazo para poderle darle la mano. La segunda, rodeado de otros diputados hubo tiempo para un intercambio de palabras entre los dos: “Tenemos que hablar”, casi musitó Junqueras. “Ya vemos”, fue la respuesta del Presidente. Luego, cuando la Presidenta anunció que iba a empezar el acto de jurar o prometer la Constitución fue cuando se pondría en marcha el esperpento.

Los de Vox, que habían llegado a las siete de la mañana para ocupar los escaños situados detrás del banco azul del Gobierno, donde suelen situarse los parlamentarios mayoritarios en la Cámara, en este caso los socialistas, fueron los primeros en jurar, porque Abascal (Santiago) es, por Orden alfabético el primero en votar: “Juro por Dios y por España”, igual que hizo en la constitución del Parlamento andaluz.Todos los demás siguieron la misma fórmula, suprimiendo el jurar sobre una Biblia y ante un crucifijo.

Pero el conflicto estallaba ante el juramento del primer diputado de Esquerra. Al principio no se podía oír nada por los fuertes pateos de un sector de la Cámara. Después se conocieron las palabras de acatamiento de la Constitución con una fórmula que era, de hecho una provocación: “Por la libertad de los presos políticos, por el retorno de los exiliados, por la república catalana y por imperativo legal: Sí, prometo” era la fórmula usada por los diputados de Esquerra Republicana de Catalunya ( ERC). La fórmula de los diputados adeptos a la formación de Puigdemont, era igualmente provocativa, pero con un texto distinto: “Lo prometo por imperativo legal con lealtad al mandato democrático del 1-O, con fidelidad al pueblo de Catalunya y por la libertad de los presos y exiliados políticos”.

Cada promesa, por imperativo legal, era seguida por un pateo que impedía realmente entender en nombre de qué se prometía y si eso, que parecía un verdadero Esperpento era un acatamiento de la Constitución o una provocación. En medio de la confusión se levantaba el líder de Ciudadanos Albert Rivera. Intentaba pedir la palabra, invocando el Reglamento. Desde la Presidencia, Meritxell Batet, respondió rápida: “Señor Rivera, no voy a suspender el acatamiento, para darle la palabra”. Rivera intentaba contestarle, pero seguía y seguía el escándalo y los pateos…

Finalizada la ceremonia del juramento, la presidenta Batet accedía a darle la palabra a Rivera que en ese momento ejercía de oposición a lo que estaba pasando. Era el primer acto en su carrera de jefe de la oposición y le recordaba a la Presidenta que lo que habían hecho los diputados independentistas era un “fraude de Ley”, y que habían aprovechado la jura para insultar a una legalidad que no respetaban, hablando de presos políticos en una democracia en la que se ejerce la política con total libertad. “Es una ofensa al pueblo español – añadiría después en un tuit – que ocupen un escaño y cobren un sueldo público quienes están procesados por dar un golpe a nuestra democracia. A la Mesa le corresponde actuar de inmediato, aceptar el escrito de Ciudadanos y suspender automáticamente a los presos”.

Pasada las dos y media se ponía fin al Esperpento.