Las elecciones que teñirán el mapa de rojo y la influencia de Sánchez en Europa

Este domingo se inicia la recta final de las elecciones europeas, autonómicas y municipales que se celebrarán el domingo 26 y que, aunque no serán la segunda vuelta de las generales del pasado 28 de abril, servirán para conocer los pactos en Ayuntamientos y Autonomías que tendrán a su vez su reflejo indirecto, en la investidura de Pedro Sánchez, como Presidente del Gobierno que se producirá en la primera quincena de julio.

El interés de estos últimos días está centrado en los resultados de las elecciones en los Ayuntamientos de Madrid y Barcelona y en la Comunidad de Madrid, en las grandes ciudades y en los Ayuntamientos del Cambio y en los resultados de las europeas que, aunque no despiertan un gran interés, sirven también para medir la temperatura en los grandes partidos. Lo que se deduce, hasta ahora, de las encuestas, especialmente de la que publica este domingo ‘El País’, es que, de nuevo, como el pasado 28 de abril, el mapa de España se tiñe de rojo, debido al desplome del Partido Popular y que el fenómeno Vox, salvo Madrid, se desinfla, sin alcanzar, incluida las europeas, el crecimiento de los partidos de extrema derecha que se produce en numerosos países de Europa, especialmente Italia.

Las grandes ciudades se inclinan hacia el PSOE, debido a la bajada del PP, como ya indicaba la tendencia establecida el 28 de abril, por lo que Madrid, La Coruña, Zaragoza, Sevilla y Valencia, seguirían gobernada por la izquierda. La única ciudad que se encuentra en el borde de poder ser derrotada la izquierda, sería Madrid a pesar del empuje de la alcaldesa Manuela Carmena. La entrada de Vox, y la subida de Ciudadanos podrían producir el vuelco.

En Barcelona, Esquerra Republicana de Catalunya (Ernest Maragall) desplazaría a Ada Colau (En Común), con lo que el partido independentista de Oriol Junqueras, con trece diputados en el Congreso de los Diputados, que ayer anunciaba que contribuiría a la investidura de Sánchez, se convierte en la primera fuerza política de Cataluña, desplazando a Carles Puigdemont, que también, ante Oriol Junqueras, sufriría un duro castigo en las elecciones al Parlamento Europeo que se celebran también el 26 de mayo.

En esas elecciones si los socialistas reciben entre el 29% y el 31% de los votos, según pronostica la encuesta del CIS y la de 40db para ‘El País’, se harían con unos 17 o 18 escaños en Estrasburgo, subiendo por encima de sus actuales 14. El Partido Popular podría bajar de 16 a 12 escaños, mientras  Podemos se podría quedar en ocho europarlamentarios. Por último, Vox entraría, por primera vez, en el Europarlamento con alrededor de cuatro escaños, para sumarse al bloque de la extrema derecha y los partidos populistas xenófobos, que en estas elecciones podrían alcanzar hasta una cuarta parte de los escaños, con un discurso de xenofobia y euroescepticismo.

En los países de la Unión, las elecciones europeas, servirán para medir las tendencias políticas nacionales. En Italia, medirán cuánto crece la Liga de Salvini (que ayer montó una gran concentración de la ultraderecha europea en Milán en la que estuvieron presentes dirigentes de once partidos que le eligieron su líder) en detrimento del Movimiento 5 estrellas. En Francia serán una prueba para Macron, que todavía no ha superado la crisis de los chalecos amarillos, y que pueden dar una ventaja importante a Marine Le Pen. Merkel, a punto de salir del poder, se enfrenta a la incógnita de saber cuánto crecerá Alternativa y, en el Reino Unido, sin saber cómo resolver la pesadilla del Brexit, se vivirá la absurda situación de tener que participar de las elecciones al Europarlamento fijadas en esta ocasión para la semana que viene el jueves día 23, sin tener resuelto el problema de su salida. Y por lo tanto sin tener resuelto si los eurodiputados británicos asumirán o no, su mandato.

Y, en España, el liderazgo de Pedro Sanchez, que ya, desde abril, se ha convertido en referencia en la Unión con el consiguiente efecto en el futuro reparto de poder.