Felipe González se reconcilia con Pedro Sánchez y le pide integración

Reiniciada la campaña electoral para las autonómicas municipales y europeas, tras el paréntesis de los actos suspendidos por las ceremonias fúnebres por la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba, la actividad política ha vuelto a la normalidad de la campaña electoral, de las encuestas, de la lucha política y de las declaraciones. La jornada de este Lunes, en la que lo más importante se está decidiendo en las Alcaldías de Madrid (donde la última encuesta de CNReport para La Razón, da la Alcaldía al bloque de la derecha) y Barcelona, donde GAD 3 para La Vanguardia concede una ligera a ventaja a Ernest Maragall, de Esquerra Republicana de Catalunya) ha servido para ordenar todos los acontecimientos que ha vivido el partido socialista desde el pasado Jueves en que un ictus interrumpió la campaña

Este Lunes se ha abierto precisamente con unas declaraciones de Felipe González, que no tienen nada que ver con la campaña electoral, cada vez más caliente y abierta, sino con la situación que ha vivido el partido socialista con la desaparición de quien fue una de sus figuras mas emblemáticas y también, según ha demostrado la ciudadanía, más queridas.

Todos los actos han servido para un inicio de reconciliación de las distintas tendencias, familias o sectores del PSOE, hasta el punto que no se había visto nunca al Presidente del Gobierno abrazando a Felipe González, en el momento que no podía contener las lágrimas delante del Rey Emérito o, a Alfonso Guerra, muy crítico con Sánchez, por los pactos que se habían establecido con independentistas, restableciendo relaciones con el Presidente e, incluso, a socialistas de las etapa de Rodríguez Zapatero, que se han ido alejando estos últimos meses de la actual Ejecutiva, y que al final, no sólo no han encontrado sitio en las distintas listas electorales, sino que han sido barridos de todos los puestos y cargos, a pesar de sus valiosas biografías. Todos ellos, como si empezase, por lo menos en el diálogo, una nueva etapa…

Es verdad que con la muerte de Pérez Rubalcaba se jubila toda una generación. Pero eso no significa que el expresidente del Gobierno Felipe González, se haya visto obligado a pedirle al presidente del Gobierno Pedro Sánchez que, aprovechando la desaparición de quien fue secretario general del partido, se hiciese una “reflexión interna” para “volver a integrar talento” de militantes, se supone cercanos a él, y a Rubalcaba.

González se refería, de forma indirecta, a esa Ejecutiva que formó Sánchez tras la recuperación del control del partido, y después de toda una operación de acoso y derribo que le llevó a la dimisión de secretario general del partido y que él pensó que estaba montada por el tándem González-Rubalcaba. Una Ejecutiva en la que de 19 nombres, solo tres que formaban parte de la Ejecutiva de Rubalcaba (Alejandro Soler, exalcalde de Elche y actual director general de la Sociedad Estatal de Suelo, Sepes), Hugo Morán, actual secretario de estado de Medio Ambiente, y el ex lehendakari Patxi López que se presentó a las primarias en las que ganó Sánchez. Algo que no sucedió con la otra contrincante en las primarias, la presidenta de Andalucía, Susana Díaz que perdió el poder en las autonómicas del mes de Diciembre, en una Autonomía vital para el partido socialista donde ha gobernado casi cuarenta años.

González ha querido reivindicar, en cierto modo, el valor de la lealtad a los proyectos, no a las personas que, a su juicio, practicaba Rubalcaba, y de “no callarse y decir todo lo que pensaba”, en una entrevista en Antena 3, en la que ha admitido que compartía con él la “sensación de tristeza” por ver que nombres como Elena Valenciano y José Blanco eran apartados de las listas. Tanto Valenciano, que fue vicesecretaria general del partido con Rubalcaba, y que era la portavoz del grupo de los parlamentarios socialistas españoles, como José Blanco que fue también vicesecretario general del partido y Ministro de Fomento, eran valorados como políticos de peso en Bruselas, que además hicieron frente a la ofensiva del independentismo en el Parlamento europeo pactando con los parlamentarios del Partido Popular y Ciudadanos. Habría que incluir en esa lista, entre otros, a dos personas que han sido portavoces parlamentarios del partido : Soraya Rodríguez, que ha terminado de número tres en las listas de Ciudadanos al Parlamento Europeo, y a Antonio Hernando…

González también ha querido hacer una “reflexión externa” para que el conjunto de fuerzas políticas “vuelvan a jugar en un tablero que no sea solo de crispación ni de inclinación hacia extremos poco razonables, ni de irredentismo de cualquier tipo“… En mal momento hace esa reflexión… cuando la política es, a diario un ataque a cuchillo.