De la oposición radical de Rivera a la obsesión de poder de Iglesias

Albert Rivera ha aprovechado la ronda de contactos que el Presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha convocado en Moncloa sobre la situación política tras las elecciones del pasado 28 de abril, para presentarse como el verdadero líder de la oposición ante un Partido Popular en crisis. En crisis y en plena rectificación política ante el fracaso que ha supuesto la pérdida de 71 escaños y el inicio de una ofensiva interna en el partido contra el actual equipo dirigente, que apenas lleva un año en el poder y cuyo desenlace dependerá de las elecciones europeas, autonómicas y municipales del próximo 26 de mayo.

En la primera entrevista (una entrevista a pesar de la versión oficial, desprovista de cordialidad y empatía) que el líder de Ciudadanos tiene con Pedro Sánchez, desde que el socialista accedió a la Presidencia del Gobierno gracias a una moción de censura, el señor Rivera, sonrisa forzada y eterno rictus de nerviosismo, ha querido dejar claro que hablaba como líder de una nueva oposición, una oposición dura que, substituirá a la de Casado, que ha quedado seriamente tocada, por la división del voto de la derecha. Tocada y en descomposición, ha enfatizado, caracterizada además por el derrumbe del actual gobierno que tiene que producirse más pronto que tarde.

Una oposición, la de Ciudadanos, que le tenderá la mano al Gobierno en pactos de Estado sobre Educación, inmigración, despoblación y lucha contra el terrorismo y, sobre todo, de forma inmediata, y como muestra de la oposición que hará, en la exigencia de aplicación del artículo 155 de la Constitución, después de requerir al Presidente Quim Torra, al cumplimiento de sus obligaciones como Presidente de la Generalitat.

Para eso, Rivera ha puesto a disposición de Sanchez sus diputados y senadores, aunque los diputados no desempeñan ningún papel en este proceso y los senadores de Cs son solo cuatro. Frente al silencio de Casado, sobre este tema, principal objetivo de su campaña electoral, Rivera ha defendido la necesidad de volver a aplicar esta medida constitucional para garantizar el imperio de la ley en la comunidad autónoma catalana, que sigue, ha dicho, en rebeldía contra la Constitución, a veces estimulada por el propio Torra.

Según el líder de Ciudadanos, los cortes de carreteras protagonizados por los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR), a veces animados por el propio Presidente de la Generalitat, el “sometimiento” de los Mossos d’Esquadra a la voluntad del independentismo, “las manipulaciones” de la televisión pública catalana o el adoctrinamiento y presencia de lazos amarillos y “Esteladas”, y, las enseñanzas en las escuelas ya son motivos suficientes para requerir a Torra, antes de la intervención del Gobierno de la Generalitat.

Por ultimo, frente al interés del mundo económico y empresarial, de la prensa económica internacional, de determinados círculos de poder en Bruselas e incluso de militantes de su propio partido, Rivera ha cerrado cualquier puerta que pueda conducir a cualquier tipo de pacto en la investidura de Sanchez, incluida la abstención, sugerida el lunes por el líder del Partido Popular Pablo Casado.

La ronda de contactos se ha cerrado con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, otro de los perdedores en las elecciones de abril, que se ha presentado en Moncloa con el único objetivo de que Sanchez acepte un gobierno de Coalición de izquierdas, con el partido morado, aprovechando la influencia que el dirigente podemita tuvo en la moción de censura que provocó la caída de Rajoy y la llegada a la Moncloa de Pedro Sánchez.

Iglesias, que desde antes de conocer los resultados electorales no ha ocultado su ambición de poder, ha querido repetir el escenario de la frustrada investidura de Sánchez y su numero dos, Irene Montero, ha sido la que en esta ocasión ha llegado hasta a dar nombres….Hoy en la corta comparecencia ante la prensa, después de dos horas de conversación con el Presidente del Gobierno en funciones, se ha referido a la buena disposición de Sanchez para “ponernos de acuerdo” y aseguró que ambos comparten “la necesidad de la colaboración de las fuerzas progresistas para afrontar el futuro de España” y…que seguirán los contactos las próximas semanas. Poca chicha para tanto tiempo de conversación…