Segunda vuelta electoral y tentación de convertir Ciudadanos en la UCD

Dentro de cinco días comienza la segunda vuelta de las elecciones generales, con la triple convocatoria a las urnas de elecciones municipales, cabildos insulares y Autonomías, es decir en doce, en casi todas,  excepto Cataluña, Galicia, Andalucía, Pais Vasco y Comunidad Valenciana. Esas elecciones que serán complementadas con las del Parlamento europeo, servirán, para consolidar el poder del partido socialista, en el nuevo mapa autonómico, de acuerdo con nuevos pactos en los que, en principio, no habrá líneas rojas como las que hay en las del pasado 28 de abril.

Es decir que es probable que se vuelva a repetir el triunfo del PSOE como en las generales, aunque no se puede extrapolar resultados; que Ciudadanos tenga más capacidad de pacto que el PP en su nueva estrategia de convertirse en el partido líder de la oposición (en una nueva UCD (Union de Centro Democrático), partido clave de la Transición, y que Vox, convencida de que puede sorpasar a los populares sea decisiva, en algunos ayuntamientos (aunque no parece), para repetir la fórmula andaluza que desplazó, el pasado diciembre, al PSOE del poder. Aunque la fórmula ha entrado en crisis tras los ataques de Pablo Casado a Vox y a su dirigente Santiago Abascal.

En general no hay datos para pensar que el partido verde de Abascal, convencido de que podía doblar los resultados que obtuvieron en las generales, pueda dar ninguna sorpresa por su escasa penetración a nivel provincial y local y por la vuelta de muchos votantes a la ‘Casa Común’ del PP, como han estado pidiendo este fin de semana tanto Casado como la verdadera figura clave del partido: el gallego Núñez Feijoo que no se atrevió, en su momento, a dar el paso de pelear en las primarias. El verdadero sorpaso y la verdadera sorpresa los puede protagonizar Ciudadanos que ya ha dado muestras de triunfo en las generales en la Comunidad de Madrid, en Aragón, y en capitales como Zaragoza y Málaga. Extremadura, Valencia capital, y el Ayuntamiento madrileño también están en la lista de Ciudadanos y de sus candidatos, especialmente Begoña Villacís.

Por último es un misterio lo que puede pasar con Podemos, tras los malos resultados de las Generales, el alejamiento de las confluencias del partido morado y las divisiones protagonizadas por el sector anticapitalista del partido en Andalucía que ha sido uno de los factores de que la derecha haya podido formar gobierno. Es más, están en peligro algunos de los Ayuntamientos del Cambio, que han sido la enseña de exportación del partido de Pablo Iglesias. Las divisiones continúan hasta el punto de que Podemos Andalucía (con el nombre de Adelante Andalucía que engloba Izquierda Unida) se opone frontalmente a ese gobierno de coalición que vende Pablo Iglesias como única salida a la situación de Podemos y también a la actual situación política que según el dirigente podemita, no puede solucionarse con un gobierno en minoría, con pactos puntuales y geometría variable.

Sin embargo, la clave de esta segunda vuelta está en el futuro político de la oposición y de su actual líder Pablo Casado que ha decidido dar un volantazo a su campaña para separarse de Vox, calificándolo de extrema derecha, algo a lo que se había resistido desde la manifestación de Colón (la base de la campaña de Pedro Sánchez) y, centrando algunos de sus ataques en su líder Abascal, solo días después, de ofrecerle, en un gesto incomprensible, entrar en un futuro Gobierno de coalición de la derecha para el país, asustado por falsas encuestas israelitas distribuidas masivamente por WhatsApp.

Si en esta pelea el ganador es Rivera y Ciudadanos volvemos a lo que fue el principio de la Transición: un partido de centro (que englobaba democristianos, liberales y socialdemócratas y dirigentes que venían del Régimen anterior) con una derecha, Alianza Popular, que lideraba Manuel Fraga (que no tuvo más remedio que transformarse y que ahora, estaría en Vox) y una Izquierda aglutinada en un fuerte Partido Comunista. Pero son otros partidos y otros tiempos para volver a empezar.