Triunfo de Sanchez: Europa respira y lo presenta como nuevo líder socialista

Pedro Sánchez continúa ocupando los principales espacios mediáticos de la prensa europea, no sólo por su difícil triunfo electoral del domingo en lo que es interpretado como un principio de resurgimiento de la socialdemocracia. Pero también por su "Hazaña" de parar a la derecha española, a la que ha ocupado el poder durante largos mandatos en la etapa del bipartidismo, el Partido Popular, y, a la que conecta en algunos aspectos, con esa derecha extrema europea que ocupa importantes espacios de poder en numerosos países de la UE y que están poniendo en duda el gran proyecto europeo.

España, es una opinión generalizada, ha enviado una señal tranquilizadora a la Unión Europea el último domingo electoral del mes de abril: Madrid sigue interesada en reforzar la cohesión en la UE. A diferencia de los grupos nacional- populistas de otros Estados de la Unión, los nacionalistas de Vox, la estrella política ascendente de las elecciones, que después de algunos años, ha entrado en el Parlamento, se diferencian de otros partidos de externa derecha europeo, y eso es importante, en que no quieren destruir la UE.

Con las elecciones europeas a la vuelta de la esquina, Bruselas y otras capitales observaban ansiosamente a España, con sus 46 millones de habitantes, como prueba general del esperado desafío de las fuerzas anti-sistema a los partidos tradicionales. Las peculiaridades españolas (por ejemplo: Cataluña), más la elevada afluencia a las urnas, que difícilmente se repetirá en las elecciones europeas, impiden mostrar un paradigma verdaderamente indicativo del humor de todo el electorado de la UE el próximo 26 de mayo.

En este contexto nom deja de ser curioso que se presente a Sánchez como el político que ha sido capaz de modernizar la socialdemocracia con nuevos objetivos y con un concepto distinto de la política. Hay que tener en cuenta el informe del grupo de Análisis Eurointelligence, hecho público el lunes en el que se pregunta que quién en Europa habría pensado que de todos los partidos socialdemócratas , el PSOE español, tan sumido en escándalos y vinculado al fracaso de la economía española, experimentaría el resurgimiento electoral del pasado domingo".

En el perfil que el periódico francés Le Figaro hace del Presidente español , bajo el curioso título de "Itinerario caótico de un socialista temerario" el diario, llega a la conclusión de que "a base de insultos y faltas de respeto, la oposición y sus adversarios, han sido los que han transformado a Pedro Sánchez, un político sin gran ideología, en un hombre de Estado." La carrera política de Pedro Sánchez, dice Le Figaro, es corta pero se distingue por estar ahí donde nadie le espera. Pero también, porque se esfuerza más que los demás en ganar batallas que todos creen perdidas.

En cualquier caso las convicciones ideológicas de Sánchez no están faltas de flexibilidad. Cuando se hace con la dirección del PSOE, por primera vez defiende un discurso de centro izquierda y, en 2015, intenta negociar con Ciudadanos. Pero cuando retoma el volante del PSOE, del que fue expulsado, su discurso es anti élites y enfrenta a las bases contra la dirección del partido y clama su amor por Podemos. Pero, una vez en el poder retoma una orientación socialdemócrata.

Otro perfil del político español es el que hace el periódico italiano Corriere della Sera, al que bautiza como "Pedro el Guapo" el que ha realizado "la proeza" de rescatar a la izquierda europea y desguazar la Vieja Guardia". Pedro Sánchez lo ha conseguido. Ha llevado a un partido socialista al primer lugar de un gran país europeo y le tocará a él intentar formar gobierno. ¿De izquierdas?, ¿de centro?, ¿de salvación nacional? Depende. " Sánchez, dice el periódico italiano, es “líquido”, “post ideológico”, pero tiene unas bases a las que responder que ya en la fiesta del triunfo le gritó “con Rivera no”, es decir, ninguna alianza con las derechas.

El dique contra la deriva iliberal se ha levantado. Y se llama PSOE. Una parte de España quería dar miedo, y los que se asustaron reaccionaron votando socialista. No tiene nada que ver con el socialismo histórico del siglo XX, quizá sería mejor llamarlo progresista, quizá reformista, la noche electoral significaba, simplemente, democrático.

Pedro Sánchez ahora tiene la suerte de poder buscar la mayoría sin prisas. Podrá ir con cautela por lo menos hasta las elecciones europeas de mayo, para evitar disgustar a alguno de los que ayer le eligieron en las urnas.