Primer balance del tsunami Electoral del 28-A

Veinticuatro horas después del tsunami electoral que vivió la política española, se sigue haciendo balance de los daños causados y de las sorpresas producidas, por una masiva participación que acudió a las urnas para evitar un triunfo de las tres derechas y que ha permitido que el partido socialista se haya vuelto a convertir en arbitro decisivo de la política española, después de once años de crisis. Una crisis complicada, además, con cambios en la dirección del partido provocados por quien, en estos momentos, ha vuelto a situar al socialismo español,y así se reconoce hoy en Europa, en el lugar decisivo que perdió tras el polémico reinado de Rodríguez Zapatero, en plena crisis económica de la que el país ha empezado, ahora, a recuperarse.

Pedro Sánchez, el líder de los socialistas españoles y Presidente en funciones, ha asumido un riesgo, convocando unas elecciones, asediado por las criticas y por los insultos en una auténtica ofensiva,de la oposición y ha ganado. Su partido ha logrado su mejor resultado en más de diez años. Pero no puede sentirse como el gran triunfador. No ha alcanzado la mayoŕa absoluta, ni siquiera sumando con los populistas de izquierdas de Podemos.

Horas después de conocer las profundas consecuencias del tsunami electoral que le había arrebatado cerca de una treintena de escaños, Pablo Iglesias se adelantaba a todo, y le proponía al dirigente socialista un “Gobierno de Coalición”. Esa entrada de Podemos, es decir, de su secretario general, en un Gobierno de coalición con el PSOE, ha sido leit motiv de toda la campaña electoral de un Iglesias que, con la Constitution en la mano y llamando a la moderación, había protagonizado la campaña electoral y ganando los dos únicos debates electorales que se habían celebrado en Television.

En la celebración de la victoria socialista en la sede del partido en Ferraz. cuando todavía el Partido Popular, sumido en el desastre por los efectos del tsunami, retrasaba su comparecencia publica ante unos militantes hundidos e incrédulos por la fuerza del terremoto electoral, Pedro Sanchez, convencido de que las bases son las que mandan, se enfrentaba con dos gritos ensordecedores: “Con Rivera, no” y “Si, se puede”. Rivera cerraba las puertas a cualquier colaboración a pesar de que sus escaños dan una mayoría de 180 apoyos a un gobierno estable Volvería a recordárselo este lunes, afirmando que no quería saber nada de investiduras y que no estaba dispuesto a entablar ningún tipo de contactos ya que su plan es terminar con el PP, y, liderar la oposición.

Entonces, ¿”Si se puede”, como gritaban cientos de militantes y simpatizantes, que olvidaban que fue Iglesias el que impidió la investidura de Sanchez tras el acuerdo con Rivera, y que fue, también Iglesias, el que intentó ese “sorpasso” al partido en lo que era puro aventurerismo y que terminó en inevitable fracaso ?. La solución a esa pregunta intentaba contestarla este Lunes, a primera hora de la mañana, para despejar todas las dudas, la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo.

Calvo adelantaba, probablemente para desconcierto de Pablo Iglesias que el mismo domingo habló con Sanchez de la Coalición y de su entrada en el Gobierno, que la intención de Pedro Sánchez era tratar de gobernar en solitario la próxima legislatura y con acuerdos puntuales,, pese a necesitar de apoyos al menos para ser investido. Esta pretensión ha sido defendida por la candidata socialista durante todo el periodo preelectoral, y por eso, para llevarla a cabo, pidió una y otra vez, una victoria amplia en las urnas el 28-A. Por otra parte,.es lo que empieza a decirse en el entorno de Sánchez, si se ha podido gobernar con 84 diputados, es posible gobernar con 123.

José Luis Ábalos secretario de organización del partido confirmaba que, de todas formas, todo se haria con calma: “Vamos a explorar los apoyos para una investidura”, de manera que “vamos a ir con tranquilidad, administrando los tiempos, buscando la estabilidad y con el objetivo de poner fin a unos años de incertidumbre”. Es decir que hasta las municipales y autonomicas y sus inevitables pactos, nada.

Mientras tanto sigue haciéndose balance del tsunami del domingo que ha dejado definitivamente tocado al principal partido de la oposición, el Partido Popular, que se ha hundido afectado por los vientos de Vox y de Ciudadanos, y a su principal dirigente Pablo Casado, seriamente tocado e incluso discutido su liderazgo. Dentro de unas horas, este Martes tendrá que dar cuentas al Comité Ejecutivo Nacional, dónde están los barones del partido……