La incógnita del Quinto Jinete y el desafío de los gobiernos de coalición

Casi 37 millones de españoles podrán votar este domingo para elegir unas nuevas Cortes Generales formadas por 350 diputados y 208 senadores en las elecciones generales más abiertas y más indecisas de todas las que celebran en nuestro país, desde las primeras elecciones democráticas del año 1976.

Las claves de estas elecciones están enmarcadas por la presencia de cinco partidos políticos que se repartirán la mayoría de las Cortes Generales; por el desarrollo de la propia campaña electoral, una campaña bronca y llena de insultos; por los ataques a sedes de partidos y a muchos de los candidatos que han participado en actos electorales (un fenómeno nuevo en la política española), y, sobre todo, por la tensión territorial provocada por quienes han intentado llevar a cabo la independencia de Cataluña, un acto de rebelión, que se ha estado juzgando en plena campaña hasta la misma semana de las elecciones, en la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

Cataluña, de este modo, ha ocupado gran parte del contenido de la campaña electoral, ha sido la  principal arma contra el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el PSOE, partido que aparece como el  mejor situado según las encuestas y el pacto, postelectoral con el independentismo, así como un eventual indulto para los que están siendo juzgados si son condenados a las máximas penas por supuestos delitos de sedición, han dominado no sólo la actualidad política sino, también, los dos grandes debates televisivos, celebrados en la televisión pública y en la privada, Antena 3.

Al margen de los sondeos y encuestas y, obviando la difusión de determinados tracking que durante las últimas veinticuatro horas han inundado las cuentas de Whatsapp en un intento de influir en las votaciones de hoy, especialmente entre los indecisos, va a ser decisivo el nivel de participación que, desde el PSOE se piensa que puede llegar, e incluso superar, al setenta por ciento. En las dos últimas convocatorias electorales la participación se quedó muy cerca de ese 70 por ciento, con un 69,67 en las elecciones generales de diciembre de 2015 y un 69,84 en las de junio de 2016.

Salvo las elecciones generales de 1976 que fueron las de menor participación del total de las elecciones en el periodo democrático, todos los comicios han superado el 72 por ciento. En este sentido, el PSOE es el partido que más se ha volcado en la necesidad de una masiva participación después del fracaso en Andalucía dónde la baja participación (sólo votó el 58,65%, casi cuatro puntos menos que en 2015) fue  uno de los factores claves para que PP, Ciudadanos y Vox pudiesen formar Gobierno, presidido por el candidato del Partido Popular, Juan Manuel Moreno Bonilla y desplazase del poder a un socialismo que gobernaba desde hacia casi cuarenta años.

Roto el bipartidismo en las elecciones generales de 2015 con la aparición de nuevos partidos como Ciudadanos y Podemos, las elecciones de hoy se abren a un tercer partido, Vox, que junto con los tradicionales, Populares y Socialistas, sitúan al país en un escenario de un pentapartito, un fenómeno nuevo en nuestro país, agravado, además, por la naturaleza de ese quinto partido, situado en la órbita de los partidos populistas de derechas que, en estos momentos, tienen un importante protagonismo en numerosos países de Europa como Francia, Italia, Hungría, Austria e, incluso, algunos países nórdicos y que se sitúa en la órbita de esos fenómenos políticos nuevos que son Trump en Estados Unidos y  Bolsonaro en Brasil.

Un quinto partido (el llamado Quinto Jinete) que amenaza con distorsionar todo el mapa político y que obligará, a partir de ahora, a formar gobiernos de coalición. Hasta ahora con el bipartidismo no ha hecho falta pactos, y con los nuevos partidos que comienzan a jugar a participar en la política nacional, tampoco. Han apoyado investiduras o pactos puntuales para hacer posible la gobernabilidad de un partido pero no han entrado en gobiernos de coalición. Los que más cerca han estado de entrar en gobiernos de coalición han sido los de Podemos que ahora, son los que mas probabilidades tienen de participar en un gobierno del PSOE, si aciertan la mayoría de las encuestas y si, efectivamente, se produce esa recuperación del partido de Iglesias que comenzó la campaña electoral hundido y que, poco a poco, se ha ido recuperando hasta el punto de ganar los dos debates electorales, decisivos en los resultados de este domingo.

Pero si algo caracteriza estas elecciones es que los resultados son imprevisibles ya que, en cierto modo, vuelve el bipartidismo pero ahora en forma de bloques. Uno de derechas en el que por ahora se ha incluido a Populares, Ciudadanos y Vox, profundamente dividido porque hoy, también, se decide qué partido va a ser el que lidere esa nueva derecha y otro de izquierda liderado por el partido socialista que resurge con la moción de censura que permite el acceso a la Presidencia del Gobierno de Pedro Sánchez con el apoyo del independentismo, que, ahora, si puede, procurará evitar aunque ya hayan adelantado su apoyo a una eventual investidura.