Pedro Sánchez terminará gritando “La República no existe, ¡Idiota!”

A dos semanas de las elecciones generales del día 28 (las terceras que se celebran en cuatro años) el panorama a pesar de la elevada indecisión, parece más despejado que las tres anteriores, de acuerdo con todas las encuestas. La última la que publica hoy ‘La Vanguardia’ de GAD3 que sitúa al PSOE en una horquilla de 137-139 escaños, al PP como segunda fuerza entre 81-86, Ciudadanos entre 44-46,  Podemos 27-30 y Vox, en una horquilla de 26-29) aparece el PSOE como un partido claramente ganador, que, electoralmente estaba hundido en plena crisis en el partido por la lucha por el poder, y que se ha ido recuperando, tras el triunfo de la moción de censura presentada por Pedro Sánchez, el pasado mes de junio contra el gobierno de Mariano Rajoy.

Frente a una derecha dividida, que, además, no defiende los mismos principios e intereses políticos, a pesar de haber llegado a un acuerdo para desalojar del poder al socialismo en Andalucía, el panorama para el Presidente del Gobierno y su partido se presenta bastante despejado, y así lo ponen de manifiesto todos los sondeos y barómetros. Lo único que le frena, por el momento, es el apoyo del independentismo durante estos meses de Gobierno, del que Sánchez ha empezado a alejarse, sobre todo, a la vista del resultado de los últimos sondeos que le dan la posibilidad de poder gobernar tanto con Ciudadanos (con, incluso, mayoría absoluta) o con Podemos (si frena su hundimiento) y el Partido Nacionalista Vasco.

Consciente de este alejamiento, estos últimos días tanto Oriol Junqueras como incondicionales de Puigdemont, han intentado rehacer puentes de los que se ha alejado, por lo menos tácticamente,  Sánchez, a pesar de las críticas y descalificaciones de grueso calibre y al borde del insulto personal, que recibe de Casado, Rivera y Abascal, en los debates sobre Cataluña que el Presidente del Gobierno evita siempre que puede, aunque es inevitable, como se comprobó en el que tuvo lugar en La Sexta el sábado noche con candidatas femeninas y en el que resultó perdedora la candidata socialista María Jesús Montero, frente al empuje de Inés Arrimadas y Edurne Uriarte y la alegría contenida de Irene Montero. “El candidato Sánchez –ha llegado a decir el expresidente Aznar en su reaparición en Barcelona este fin de semana junto a la protagonista de un intolerable escrache Cayetana Álvarez de Toledo- es el candidato secesionista, y los independentistas y los golpistas, los que no condenan a ETA ni sus crímenes, los que aprueban los decretos electorales de los viernes, todos esos, no quieren que Pablo Casado y el PP estén en el Gobierno, y su candidato se llama Sánchez”.

Oriol Junqueras, el verdadero vencedor de las elecciones en Cataluña el 28-A, en una carta desde la cárcel dirigida a la militancia les recuerda que no caigan en el “error de fijar líneas rojas” que desemboquen en un gobierno de derechas. En parecidos términos se han manifestado los que, desde prisión, se consideran, todavía, la guardia pretoriana de Puigdemont: Jordi Sánchez, Joaquín Forn, Josep Rull y Jordi Turull. Esos mismos que se sumaron al boicot de los Presupuestos que precipitó el adelanto electoral, abogan, ahora, por el “desbloqueo”, si Sánchez necesita sus votos para gobernar “siempre que el candidato se comprometa a abordar el camino del dialogo y no niegue el Referéndum de autodeterminación como una de las opciones de solución”. Los de Junqueras aseguran que no habrá condición previa para un apoyo en la investidura.

Sánchez, venciendo su natural resistencia a debatir sobre el tema, sobre todo en campaña se ha dirigido tanto a los partidarios de Oriol como Puigdemont para que les digan a toda aquella gente que creyó en ellos que les han engañado, que les han mentido y la independencia no se va a producir, que no va a haber un Referéndum en Cataluña que ni se va a quebrar la Constitución en Cataluña con un Gobierno socialista.

Lo malo es que aunque el Presidente del Gobierno, en un gesto de solidaridad, con ese mosso que harto de todo tipo de presiones e insultos en una manifestación, profirió esa frase que ha pasado a formar parte de la historia del Procés, -“La República no existe, ¡Idiota!-,se sume al grito, seguirán diciendo que el verdadero líder secesionista esta presidiendo el Gobierno de España.

Pedro Sánchez terminara gritando ”La República no existe, ¡Idiota!”, pero le servirá de poco.