Brexit: Nueva prórroga flexible en un divorcio cada vez mas envenenado…

Los 27 países de La UE decidieron esta madrugada, después de una dura polémica con el Presidente francés Macron, conceder una nueva prórroga al Reino Unido para envigar una salida abrupta, sin acuerdo. Prórroga que se extenderá hasta el 31 de Octubre (y en ese caso, Londres tendrá que celebrar elecciones europeas en mayo como el resto de la Unión) , aunque es posible que esa prórroga, según Theresa May no se agote y antes se encuentre una salida para la aprobación del acuerdo de salida en el Parlamento. En Junio se realizará una evaluación intermedia y se ha aceptado que Reino Unido puede abandonar la Unión Europea el primer día del mes posterior a que la Cámara de los Comunes ratifique el acuerdo de salida que ha rechazado en tres ocasiones desde el mes de enero.

Desde las seis de la tarde hasta pasada la una de la madrugada, se han se reunido los jefes de estado y de Gobierno de los 27 países de la UE para estudiar una solución al interminable problema del divorcio del Reino Unido de la UE, ante la imposibilidad de la primera ministra Theresa May de conseguir la aprobación del Parlamento británico a un acuerdo de salida aprobado por los 27, negociado durante tres largos años por representantes de las dos partes, pero atascado, al final, en el Parlamento británico.

Todos los intentos de las dos partes desde que venció el plazo del pasado 29 de Marzo, han estado dirigidos a evitar una salida sin acuerdo que hubiera supuesto un caos para el Reino Unido y también, una serie de imprevisibles consecuencias para Europa. El Brexit implicaría la primera contracción de la UE, que tradicionalmente ha tendido a expandirse. No obstante, no puede calificarse al Brexit de forma automática como una crisis de la UE. Ciertamente, el Reino Unido es una potencia de la UE que representa un 13% de su población, un 16% de su PIB y un 10% de su presupuesto. Su salida repercutirá en la influencia de la UE en el mundo. A corto plazo, una eventual salida sin acuerdo provocaría un daño notable también en la UE.

En caso de una prórroga más allá de las elecciones al Parlamento Europeo (frente a la prorroga hasta el 30 de Junio como quiere May), propuesta por Donald Tusk y apoyada por la canciller Merkel como se ha decidido , será necesario que el Reino Unido participe en los comicios europeos . Esto provocará probablemente un ascenso de las fuerzas euroescépticas, aduciendo que no se respetó el resultado del referéndum. Por otro lado, en caso de una prórroga prolongada o la anulación del Brexit, la UE tendría que continuar soportando a un país con una opinión pública, un parlamento y sus dirigentes divididos. La UE ya quiere dejar atrás el Brexit, debido a que tiene otros problemas graves que debe afrontar, incluyendo las deficiencias en la Eurozona, la inoperancia del sistema de Schengen, el ascenso de las democracias anti-liberales o el deterior de las relaciones con EEUU.

Tras la entrevista el martes del presidente francés Macron (el policía malo de esta película, frente a la policía buena que, en este caso, es la canciller Angela Merkel, con quien también mantuvo May una larga reunión ), Francia obtuvo el apoyo de varios estados miembros de la UE, entre ellos Bélgica y España, para un Brexit sin acuerdo si el Reino Unido no presentaba este Miércoles nuevas propuestas antes del 12 de abril.

Durante todo el día algunos estados miembros se han mostrado muy escépticos sobre la posibilidad de que una prórroga hasta el 30 de junio, como quiere May, consiga solucionar algo en el Parlamento de Westminster. Una nota diplomática consultada por el periódico británico “The Guardian”, revela que el embajador francés consiguió el apoyo de sus colegas españoles y belgas argumentando que, a lo sumo, sería necesaria una breve prórroga del Articulo 50 para evitar una crisis financiera inmediata: “La falta de acuerdo sigue siendo el escenario más probable”, concluía el embajador francós, con el apoyo de España y Bélgica según “The Guardian.”

Horas antes del inicio de la Cumbre Europea, el Palacio de la Moncloa informaba que el gobierno español deseaba un Brexit acordado, que además facilitaría que la relación futura fuese lo más estrecha posible ,cosa que conviene a España por las intensas relaciones económicas entre los dos países, aunque se admitía que no había que descartar un Brexit abrupto (tesis francesa) este viernes 12 de abril. En ningún momento se recocía ese apoyo, junto a Bélgica, de la posición de Macron y que estaba todo preparado ante la eventualidad de una salida del Reino Unido sin acuerdo.

Al iniciarse la Cumbre a las seis de la tarde había tres escenarios sobre los que tenía que decidir por unanimidad y pensando lo mejor para la Unión, los 27 países del Consejo Europeo: el “no deal”, la prórroga corta o la prórroga larga. Un “no deal” el 12 de abril , insistían algunos, tendría el mérito de la claridad y permitiría a los europeos acabar con este complicado e interminable divorcio. Pondría fin a la incertidumbre que alarman a los sectores económicos y las regiones europeas más expuestas. Muchos Estados miembros –Alemania en cabeza- se oponían a esta salida y a una prórroga . Su duración debía ser “proporcional al objetivo”, advertía Michel Barnier, el negociador francés del Brexit , durante los últimos tres años .

Theresa May reclamaba una prórroga corta hasta el 30 de junio. Desde Bruselas el riesgo principal de esta opción sería el ir hacia un “no deal” por accidente, u obligar a los 27 a participar en un nuevo Consejo Europeo en las próximas semanas. La tercera opción, la de una prórroga larga hasta finales de 2019, permitiría hacer bajar la presión sobre Londres y prever otras posibles salidas como un segundo referéndum o la revocación del artículo 50. Este escenario necesitaría de garantías por parte del Reino Unido, para que no se pudiese boicotear a la propia Unión desde dentro, aunque ninguna disposición en los tratados da la posibilidad jurídica de limitar los derechos que tendría el Reino Unido durante todo el tiempo que sea Estado miembro.

Por eso, Francia ha insistido durante los debates que se elimine el derecho de veto del Reino Unido para que no pueda oponerse a las decisiones que tomen los 27 durante el tiempo de la prorroga, con el argumento de que quien se va y no va a pertenecer al Club en el futuro no debe condicionar ese futuro participando en las votaciones como un miembro normal. Ese es un tema que no ha llegado a resolverse con claridad con lo que persiste la desconfianza hacia el comportamiento del Reino Unido entre gran parte de los 27 que no ocultan que están hartos de un comportamiento que amenaza con paralizar la Unión. “Estamos – sostienen los franceses- ante un divorcio que está durando tanto, que cada vez esta mas envenenado”