El Gobierno consigue la luz verde para sus “viernes sociales”

El Gobierno ha conseguido convalidar los discutidos “decretos leyes” que ha aprobado en las últimas semanas en los llamados “viernes sociales” criticados por la oposición por lo que tenían, dicen, de electoralismo. Una victoria parlamentaria que ha conseguido con dificultad gracias a los apoyos de todos los partidos que hicieron posible la moción de censura.

Las dudas han durado hasta el final del debate, cuando el PNV ha decidido apoyar la Ley de Alquileres, el decreto que más quebraderos de cabeza le ha dado al Gobierno, desde que la Ministra de Economía decidió vetarlo, ante las protestas de Podemos que ha hecho “casus belli“ de él. Además del decreto de Alquileres se ha dado luz verde a otros cinco decretos Leyes, ya aprobados por el Consejo de Ministros, entre ellos el del plan de contingencias del Brexit. Y otros cuatro Decretos, sobre lucha contra la precariedad laboral, sobre la adaptación de las empresas de trabajos temporal a la estiba de los puertos, sobre al superávit de las comunidades autónomas y las entidades locales y un Decreto que regula los nuevos permisos de paternidad, que ya han entrado en vigor, sin que lo haya aprobado previamente la Comisión Permanente del Congreso de hoy…

El debate previo a las votaciones se ha seguido con gran interés y alguna tensión por el inicio, de hecho, de la campaña electoral que indudablemente ha condicionado todas las intervenciones y, por el ajustado equilibrio de fuerzas de la Comisión Permanente (33 diputados del bloque de la moción de censura, frente a 32 de la oposición) ya que hasta el final del debate no se ha despejado las dudas sobre las votaciones. En la Comisión que gestiona los asuntos urgentes desde la disolución de las Cámaras, el PP cuenta con 26 disputados y Ciudadanos con 6, frente al bloque de la moción de censura en la que el PSOE cuenta con 15 votos, Esquerra Republicana de Cataluña con 2, y con uno el resto de fuerzas políticas, PNV,  PDeCat y Bildu.

Sin tener nada que ver con los decretos leyes que se convalidaban, a lo largo del tenso debate, ha salido a relucir el consumo de carburante del Falcón presidencial, los viajes del Presidente del Gobierno, las chapuzas jurídicas del Gobierno, los coches oficiales, la colonización y el hundimiento de Televisión Española, los engaños e incumplimientos de muchos compromisos, la utilización de los medios públicos para publicidad Electoral a favor del Gobierno, las improvisación sobre el Brexit a pesar de los efectos negativos que tiene en la economía española y la necesidad de que el actual Gobierno deje el poder cuanto antes. Todo un catálogo de acusaciones que ha presidido la legislatura y que se ha utilizado como munición electoral en plena campaña.

El grueso de los ataques ha venido sobre todo por parte del Partido Popular, que considera que es anticonstitucional aprobar Decretos leyes, cuando las Cortes están disueltas, algo que ha venido negando el Gobierno con el apoyo de los correspondientes informes de los servicios jurídicos del Congreso. Ciudadanos también ha planteado alguna duda constitucional parcial sobre algunos Decretos (ampliación de los permisos de paternidad) que en realidad son Leyes orgánicas, que no pueden modificarse a través de ese mecanismo que esta utilizando el Gobierno y que ya se ha convertido en hecho consumado al entrar en vigor el pasado día 1 de Abril.

En resumen, es la pelea que se ha producido con la oposición en las últimas semanas sobre esa entrada en vigor de los Decretos, después de ser aprobados por el Consejo de Ministros a lo largo del mes de Marzo, disueltas ya las Cámaras, en lo que ha sido presentado por el Gobierno como “viernes sociales”; medidas de claro contenido social, y que han venido siendo publicados los Lunes siguientes a la reunión gubernamental en el Boletín Oficial del Estado.

Los llamados “viernes sociales” costarán según los últimos datos 2.773 millones de euros, una décima más del previsto déficit, según el Banco de España. Para la oposición se trata de claras medidas electorales, en plena precampaña. Es lo que más ha encendido el debate… y era previsible. Pero para el Gobierno el objetivo se ha cumplido.