Pablo Iglesias le pide a Sánchez un Gobierno de coalición

Pablo Iglesias, cuyas posibilidades electorales, según todas las encuestas, son desastrosas, hasta el punto de que hay sondeos que le colocan en el quinto puesto en los resultados de los comicios del 28-A, por detrás de Vox, ha propuesto a Pedro Sánchez un Gobierno de Coalición con el PSOE, en el caso de que los socialistas se sitúen en los 130 escaños. Si ellos sacasen 30 escaños (una posibilidad que es el propio Iglesias la que la ha sacado), pedirían entrar en el Gobierno para hacer Presidente a Sánchez, que es lo que harían en el caso de que Podemos, que sale, dice a ganar, obtuviese 130 diputados y el PSOE 30: le tenderían la mano a Sánchez para que formase parte de un futuro Gobierno Podemita.

Este Juego de prestidigitación lo ha realizado este martes en los Desayunos de Televisión Española, en esa ofensiva emprendida para parar la sangría de votos por las peleas internas dentro del partido y sobre todo, por los efectos en el electorado del chalet en el que se ha instalado en Galapagar y que se sometió a votación, a las bases, en un espectáculo inédito en la política española. En esa ofensiva televisiva para parar la caída de votos, ha criticado duramente a los responsables de los medios de comunicación, especialmente los televisivos a los que acusa de tener más poder que los diputados.

Iglesias parece olvidar que las televisiones, junto a SSS, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaria, son los verdaderos artífices de su liderazgo y, por eso, ahora, se permite el lujo, a pesar de su situación, de pedir puestos en el futuro e hipotético Gobierno del PSOE. Y eso, a pesar de la mala experiencia de enero de 2016, cuando se presentó en público ante la prensa, en uno de los salones del Congreso de los Diputados rodeado con sus candidatos a varios de los Ministerios, mientras Pedro Sánchez despachaba con el Rey en la Zarzuela. Cuando lo más probable es que se vea obligado a presentar la dimisión como secretario general del partido, por los malos resultados y tenga que sustituirle Irene Montero, la número 2 del partido, y madre de sus hijos.

Es más, en un gesto de suficiencia muy corriente en él, ha llegado a advertir a los socialistas “que nadie se crea que va a ganar las elecciones antes de que los ciudadanos voten”, sin aplicarse la misma vara para cometer la osadía de ofrecerse a entrar en un Gobierno de Sánchez, ya que ellos, que no tienen mochila, son los únicos, es su tesis, que pueden llevar a cabo políticas que los socialistas no pueden hacer, como terminar con las cloacas del Estado. Y como era previsible se refirió a los casos de espionaje que la Policía de esas cloacas ha realizado contra él y su partido, para impedirles gobernar.

Ese grave tema (un auténtico escándalo en un país democrático en el que hay que exigir responsabilidades penales y políticas) está siendo su principal “leítmotiv” de campaña, hasta el punto que ha intentado, a pesar de todas las declaraciones en contra del actual Ministro del Interior Fernando Grande Marlaska, insistir en varias ocasiones, sin ningún tipo de pruebas, en que esas cloacas siguen funcionando y trabajando con policías a las órdenes del Gobierno de Pedro Sánchez. De ese Gobierno del que, sin saber todavía de la profundidad del desastre electoral de abril, quiere formar parte, aunque sea, según broma que se hacía en el franquismo, de Ministro de Marina…

En su larga intervención en la Television pública (ya ha pasado desde que decidió volver tras el permiso de paternidad, por todas las cadenas, por todos los programas de debates y por todos los programas de radio) ha insistido en que los resultados del 28 de abril al concurrir cinco partidos lo normal es que se vaya a Gobiernos de coalición y que ya no se producirá el triunfo por mayoría absoluta de ninguna formación política manera muy diversa y lo lógico va a ser que aparezcan “fórmulas de coalición”. Ahora bien, Iglesias en ese Gobierno de coalición con el PSOE en el que quiere estar marca incluso los que él cree los que no pueden estar.

No pueden estar en ese nuevo potencial Gobierno “gente con mochila”, o “gente que haya aparecido en las grabaciones del ex comisario Villarejo”, refiriéndose a la actual Ministra de Justicia Dolores Delgado que se presenta además como diputada por Madrid. De ella, ha recordado que pidió su dimisión porque parecía “poco presentable” su presencia en las grabaciones con Villarejo…