Torra proclama en Lisboa la Autodeterminación de los pueblos Ibéricos

Dentro de su plan para internacionalizar el conflicto catalán, el presidente de la Generalitat Quim Torra, hacía el pasado fin de semana un viaje oficial a Portugal que prácticamente ha pasado desapercibido para la opinión pública española y para la portuguesa, por el poco interés que ha despertado en el país vecino, por el escaso contenido político que ha tenido a nivel de encuentros y, por la ausencia de contactos importantes en un país que está perfectamente informado de la situación catalana, hasta el punto que el 29 de Marzo del año pasado el Parlamento portugués aprobó una resolución en la que se pedía que se encontrase una solución política para el problema catalán.

En este viaje y en una conferencia en el Instituto Universitario de Lisboa – la única actividad pública que ha tenido Torra en el país vecino, ya que todos sus intentos de entrevistarse con representantes del Gobierno de Lisboa o con políticos o líderes sociales de peso, supusieron un fracaso -, ha hablado ampliamente del derecho de autodeterminación y de los derechos civiles. Y, ha propuesto la creación de una “alianza de Naciones ibéricas” con un Consejo Ibérico que defienda el derecho a la autodeterminación”. Torra está convencido de que Portugal reconoce el derecho de autodeterminación cuando en realidad lo que reconoce es el “derecho a la autodeterminación de los pueblos” dentro de la independencia colonial.

Ese derecho solo lo contempla en casos de “imperialismo o colonialismo” en el apartado de las relaciones internacionales de un país que ha tenido un imperio colonial, donde preconiza la abolición del imperialismo, el colonialismo y otras formas de agresión, dominación o explotación”. Es en relación a esto cuando resuelve sobre “el derecho de los pueblos a la autodeterminación y a la independencia”. La realidad es que la Constitución portuguesa blinda la unidad nacional en su artículo 3: “La soberanía, una e indivisible, reside en el pueblo, que la ejerce con arreglo a las modalidades previstas”, y añade que el Estado es “unitario”.

Es sobre este equivoco sobre el que el señor Torra ha construido toda su teoría del derecho de autodeterminación que reclaman “los pueblos ibéricos”, a pesar de que en una entrevista del semanario Expresso le preguntan precisamente por un derecho de autodeterminación de Cataluña que no reconoce el gobierno de Lisboa. ”Nos sentimos muy próximos al pueblo portugués -declaraba Torra al periódico fundado por Pinto Balsamao-, de todos los pueblos del Estado español y queremos construir una Península Ibérica, respetando la voluntad del pueblo. Y hablo como 131 Presidente de la Generalitat de una Institución que se remonta al siglo XIV”.

A la pregunta de su conseguirá cambiar la Constitución española para que pueda realizarse ese Referéndum de independencia, Torra reconoce que son una minoría nacional dentro del Estado español, y que no tienen fuerza para cambiar la Constitución. ”Recuerdo – añade- que Portugal podría estar en el lugar de Cataluña; en 1640, Portugal y Cataluña lucharon por la independencia. Imagínense que el resultado histórico hubiera sido distinto: que Cataluña fuera independiente y Portugal siguiese dependiendo de Madrid. ¿No tendrían los portugueses derecho para decidir su futuro?“.

¿Se siente Presidente de un territorio, muy dividido sobre la autodeterminación ya que muchos quieren continuar con España? Responde Torra que existe un triple consenso en la sociedad catalana. Cerca del ochenta por ciento ni reconocen a la Monarquía como Institución propia, ese 80% quieren una solución política y , que se realice un Referéndum sobre la Autodeterminación.