Torra contra todos, incluida la Junta Electoral, puede ser inhabilitado

El presidente de la Generalitat Quim Torra, antes de que terminara a las seis de la tarde de este Martes, el segundo plazo de veinticuatro horas, para que procediese a retirar de los edificios oficiales de la Generalitat los lazos amarillos y esteladas en solidaridad con los presos políticos que están siendo juzgados en Madrid por el Tribunal Supremo, ha comunicado a su Gobierno que no obedecerá la decisión de la Junta Electoral Central, que exige un espacio de neutralidad en los espacios públicos ante las elecciones generales del 28 de Abril y las elecciones municipales y autonómicas del 26 de Mayo y la retirada de todos los lazos y banderas.

La portavoz del Govern, Elsa Artadi, ha hecho pública la decisión del Presidente de la Generalitat que no hay que olvidar que es, como Presidente de la Autonomía, el representante del Estado en Cataluña, aunque no ha informado si se ha producido algún debate para analizar el conflicto entre el Presidente y la Junta Electoral Central, si ha dado cuenta de que intervendrá el “Sindic de Greuges de Catalunya, que es el que nombra del Defensor del Pueblo de la Autonomía catalana, una Institución de la Generalitat y cuya misión es garantizar el derecho de todas las personas a una buena Administración gubernamentales. La señora Artadi ha asegurado que el Presidente acatará lo que diga el Sindic.

Estamos, por tanto, ante un claro acto de desobediencia (en el que poco tiene que decir el defensor del pueblo catalán) que obligará a la Fiscalía a intervenir y, será probablemente, la fiscal General del Estado, María José Segarra la que se haga cargo de la situación, promoviendo acciones penales contra el Presidente de la Generalitat. Acciones que pasan por un procesamiento del señor Torra por ese delito de desobediencia. Ante ese delito de desobediencia se han enfrentado en los últimos tiempos de la larga crisis catalana destacados políticos, como el expresidente de la Generalitat Artur Mas, que fue juzgado e inhabilitado de cualquier cargo público. Igualmente fueron inhabilitada sus consejeras Irene Rigau y Joana Ortega por participar en la consulta ilegal del 9-N, así como la alcaldesa de la CUP en Berga, Montse Venturos, por negarse a descolgar la estelada de la fachada del Ayuntamiento, durante las elecciones autonómicas y las generales de 2015, como le exigió la Junta Electoral.

Es decir que conociendo esos antecedentes, el señor Torra lo que está haciendo es un acto de desafío ante la Junta Electoral y ante el Gobierno central, basándose en el argumento de la libertad de expresión rechazado ya por la Junta Electoral que exige un espacio de neutralidad política, libre de signos y enseñar partidarias, algo por lo que viene luchando la oposición al independentismo desde que tomó posesión de la Presidencia de la Generalitat, por designación del huido y exiliado expresidente Carles Puigdemont. Torra, el presidente de la Generalitat catalana, designado desde Waterloo, que no ha obedecido las normas de funcionamiento del Gobierno central emanada del propio Estatuto, ni con Rajoy ni con Sánchez, cosa que hace a diario, en un permanente tira y afloja, tampoco está dispuesto a obedecer a la Junta Electoral sobre esa neutralidad de ese espacio que es de todos los catalanes y no sólo del independentismo. Una situación que ha ocasionado graves enfrentamientos en calles y plazas de toda Cataluña, cuando desde distintos sectores se ha intentado eliminar esas banderas y esos lazos.

Es más por orden del propio Torra, no se ha respetado el acuerdo al que se llegó el pasado mes de Septiembre, en plena guerra de los lazos amarillos, (que incluso invadieron las playas acompañados con grandes cruces, para asombro de los turistas) entre Gobierno central, y Generalitat en una Junta de Seguridad. Según versión oficial de aquel encuentro el Gobierno y la Generalitat abordaron la polémica de los lazos amarillos y alcanzaron un compromiso para “garantizar la neutralidad de los espacios públicos”, según el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que indicaba que los Mossos d’Esquadra eran “conscientes” de que debían actuar para que no estuviese “monopolizado” por una ideología. En una comparecencia conjunta con el conseller de Interior el Ministro, insistida en subrayar la importancia de que los espacios públicos fuesen de “convivencia y de encuentro, y no de desencuentro” y que los Mossos d’Esquadra tenían “parámetros” para garantizarlo “

A ultima hora de la tarde  la Delegación del Gobierno de Catalunya informaba a la Junta Electoral Central, con la aportación de numerosas fotos y testimonios gráficos, que a las 15:00 horas el Palacio de la Generalitat y ocho consejerías del Gobierno catalán continuaban exhibiendo lazos amarillos, según información facilitada por el Ejecutivo. El Presidente de la Generalitat en un claro acto de desobediencia que según fuentes allegadas al Govern, el primer conocedor de la situación, se mantendrá ya que Torra que tiene prácticamente su mandato terminado y que está a la espera de un adelanto electoral por la parálisis en la que se encuentra el Parlamento que ni siquiera ha podido aprobar un Presupuesto… Todo a menos que la Fiscalía de orden a los Mossos de retirar todos los elementos que perturban el espacio público.