De purgas, y venganzas y ..del Sorayismo y del Susanismo

¿Ha sido purga? ¿Ha sido venganza? ¿Ha sido el cierre de toda una etapa política que necesitaba de una renovación ? Estas tres preguntas son las que se han planteado, horas después de que tanto en el PSOE como en el PP, se hayan hecho públicas las listas con los nombres de los candidatos a las elecciones generales del 28 de Abril, unas elecciones decisivas, donde se ha procedido a una verdadera renovación en las candidaturas, algunas de ellas difíciles de entender, especialmente por los que se consideran ya históricos de los partidos y que no han sido conscientes de lo que ha pasado en sus respectivas formaciones políticas.

Hechas públicas las listas el Domingo, este Lunes ha sido Lunes de resaca, de malestar por muchas decisiones adoptadas especialmente con los que se han quedado fuera en lo que siempre la política como lucha por el poder es cainita, y en lo inevitablemente, se ha hablado de venganza y de purgas. De purga en el Partido Popular donde no ha quedado restos del “Sorayismo” (la corriente que apostó por la todopoderosa Soraya Sáenz de Santamaría que ha terminado en Cuatrecasas, uno de los despachos que más contactos ha venido manteniendo con la Administración del Estado).

Y de purga también en el partido socialista donde el “Susanismo”, que tanto combatió a Pedro Sánchez, y cuya dirigente, la presidenta andaluza, Susana Díaz, que no dejó que desde Ferraz se metiese a ningún “Sanchista” en las listas autonómicas andaluzas, pensó que Sánchez se debería haber limitado, conquistada la secretaria general, a guardarle el sitio a ella. Era su plan… y una fantasía conociendo al actual secretario general del PSOE.

Hoy, uno de los hombres claves de Díaz, Juan Cornejo, asustado por lo que había pasado el Domingo, no quiso aclarar si lo que había ocurrido había sido una purga, un ajuste de cuentas o una venganza, y se ha limitado a seguir la doctrina de su jefa, y como ella, ha tomado nota esperando, quizás mejores tiempos, unos tiempos mejores que no llegarán. Cornejo, y sobre todo Antonio Pradas, el que tanto contribuyó a la crisis de Octubre del PSOE, con la calculada maniobra de dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva Federal, que desembocaría en la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general del partido fueron claves en aquellos sucesos. Lo cuenta el propio Sánchez en su “Manuel de Resistencia“.

“Cuando llegó aquel fatídico 1 de Octubre la decisión de que yo saliera de la dirección del partido estaba tomada, lo que consiguieron en un tumultuoso Comité Federal. Todo fue terriblemente duro, traumático. Viví algunas deslealtades, minuto a minuto. Fue terrible en lo personal y me permitió saber a quién podía considerar amigo y a quién no”. Pero con ser cierto eso, y sé cosas que jamás difundiré, todos los movimientos que se han desarrollado durante estas últimas semanas para formar esas listas, han tenido como objetivo formar un grupo parlamentario cohesionado y disciplinado para intentar la batalla que seguirá a las elecciones de Abril.

Se ha producido una renovación total en las listas del Partido Popular, algo que no se hizo ni con José María Aznar, ni por supuesto con Mariano Rajoy, y ante las críticas, Pablo Casado ha tenido que recordar que “está legitimado y mayoritariamente apoyado por el partido. Soy el primer Presidente del PP elegido en Primarias, con un programa claro y que ha hecho una Convención Programática e ideológica donde se ha decidido la política del PP”. En su defensa, dice que ha procurado que haya sitio para todos…

En el PSOE, sin embargo no habrá sitio para todos, porque la situación de Sánchez es otra. Será (y en eso las encuestas coinciden casi todas) el más votado y necesita una lealtad absoluta porque no quiere volver a vivir experiencia conocidas. Y si no termina de hundirse Podemos (ya ha finalizado el trasvase de socialistas que abandonaron el partido morado para regresar hacia del PSOE) tiene muchas posibilidades de seguir en la Moncloa… Siempre que en el tema catalán ande con pies de plomo