Nueva votación sobre un Brexit a punto de sumir al Reino Unido en el caos

Este Miércoles vuelve a ser un día decisivo para el futuro del Reino Unido, del Brexit y también del proyecto europeo, después de la votación de ayer en que la Cámara de los Comunes rechazó por 391 votos en contra y 242 a favor, la vía May. Rechazada la nueva propuesta de May, más voluntariosa que novedosa, que Westminster no vio suficientemente clara, ya que no existían suficientes garantías en el llamado “backstop”, posibilidad de poder abandonar unilateralmente la Unión Aduanera en la que Gran Bretaña se ha comprometido a permanecer durante un periodo de transición, y los problemas de la frontera entre las dos Irlandas, se procederá este Miércoles a una segunda votación en el Parlamento británico.

Esta vez lo que se debate es sobre si el Reino Unido debe abandonar la Unión Europea dentro de poco más de dos semanas, el próximo 29 de marzo sin un acuerdo, es decir aceptar un Brexit caótico, sin acuerdos. Es probable que no exista una mayoría en Westminster a favor de esa salida, ya que la mayoría de los británicos opinan que eso daría lugar a un escenario absolutamente pavoroso que produce, sobre todo miedo por lo desconocido, a la vista de los informes catastrofistas que se han ido filtrando en los últimos meses, cuando la ciudadanía y muchos políticos, pensaban que ese 29 de Marzo nunca iba a llegar

Si se rechaza también esa opción, se volvería a votar el jueves, esta vez sobre una prórroga del Brexit. Se desconoce todavía por cuánto tiempo se prolongaría esa prórroga: podría ser cuestión de varios meses, o de un par de años. Pero ya todo depende de los 27, tras la presentación de una solicitud de aplazamiento ante la UE a la que tienen que dar el visto bueno por unanimidad los 27 aunque mantener esa unanimidad va a ser difícil. Lo más probable es que la prórroga solo se acepte bajo estrictas condiciones de la UE de que no se prolongue demasiado. Si el acuerdo es rechazado con una escasa mayoría es posible que May intente, por última vez, arrancar algunas concesiones, algo también dudoso según ha manifestaba ayer el negociador Barnier en su cuenta de Twitter: “La UE ha hecho todo lo que ha podido para ayudar a aprobar el acuerdo de retirada”. “El impasse sólo se puede resolver en el Reino Unido”.

En el Reino Unido, en Westsminster, podría haber una tercera votación sobre el acuerdo, probablemente el 28 de marzo, un día antes de la fecha límite del Brexit. Si May sufre de nuevo una derrota, la crisis en el Parlamento británico será completa. En tal caso, de hecho, nadie sabrá ya cómo seguir afrontando este asunto: sería la entrada en el caos que tanto teme una población que se prepara como si todo desembocase en una crisis, que recordaría a muchos lo vivido en la Segunda Guerra Mundial. Es, por ejemplo, lo que han venido reflejando numerosos informes elaborados por Instituciones privadas y sobre todo por funcionarios británicos, como el llamado “Informe Argameddon” (termino bíblico del libro del Apocalipsis asociado al fin del mundo y a las catástrofes), que sería el peor de los escenario posibles de un Brexit sin acuerdo.

El ministro para el Brexit David Davis, recibió hace ocho meses un documento en el que se analizan tres posibles escenarios ante una salida abrupta de la UE, uno calificado como “suave”, otro como “grave” y otro como “Armageddon”, según el diario The Sunday Times. En el segundo escenario, ni siquiera en el peor, el puerto de Dover se colapsaría el primer día. Los supermercados en Cornualles y Escocia se quedarían sin comida en un par de días, y en los hospitales se terminarán las medicinas en dos semanas”, según fuentes conocedoras del documento el temor a un colapso en el puerto en Dover (sureste de Inglaterra) ha llevado a Highways England, el organismo que gestiona las autopistas en Inglaterra, a planificar “áreas de espera” para camiones a fin de lidiar con posibles congestiones en el transporte entre ambos lados del Canal de la Mancha.

Aunque un portavoz del Ministerio del Brexit confirmó al periódico que se han evaluado posibles escenarios que se abrirían ante una salida sin acuerdo de la UE, asegurando que es “completamente falso” que las peores perspectivas vayan a cumplirse porque “se ha invertido bastante trabajo y planificación en los escenarios de salida sin acuerdo”, la realidad es que la hipótesis Armageddon seria posible. Sobre todo una escasez de recursos básicos como medicinas, alimentos y combustible, problemas irresolubles en la industria del automóvil, crisis en la importaciones agrícolas que afectará a España y, lo que es más importante, problemas para los ciudadanos europeos que viven en el Reino Unido y británicos que viven en España.

Como dato revelador hay que destacar que el poder adquisitivo medio de los hogares británicos ha caído en 600 libras anuales (686 euros), en comparación con un escenario económico semejante al que Reino Unido disfrutaba antes de la victoria del ‘Brexit’ en el referéndum sobre la Unión Europea celebrado el 23 de junio de 2016, según un estudio elaborado por el Instituto Nacional de Análisis Económico y Social. “Es casi seguro que el deterioro relativo en la economía del Reino Unido y la consiguiente caída en los estándares de vida durante el último año son consecuencia del voto de los ciudadanos británicos favorable a salir de la UE”, señalan los autores del informe.