Pedro Sánchez con Puigdemont en los talones

A menos de cincuenta días de las elecciones generales del 28 de Abril, tres encuestas conceden este lunes de precampaña la victoria al PSOE, que ha aprovechado los nueve meses que ha permanecido en el poder, gracias a la moción de censura del pasado mes de Junio, para darle la vuelta a la situación, ayudado además ahora por la fragmentación de la derecha y la aparición de un quinto partido, Vox. Un partido populista que ha influido decisivamente en la pérdida del poder del PSOE en Andalucía, su principal bastión electoral, y un enclave decisivo para cualquier contienda electoral, especialmente si son unas Generales.

Una primera encuesta de GAD3 para ABC, la más completa, indica que el PSOE podría reeditar su pacto con Podemos (el partido después del PP que más escaños pierde: 41), independentistas catalanes y nacionalistas vascos. Pacto que, con 189 votos (escaños) superaría en catorce a la mayoría absoluta, establecida en 175, y en un escenario con un PSOE a cincuenta escaños de diferencia del Partido Popular (134 frente a 87). Los grandes datos sobre los escaños del partido socialista de esta encuesta coinciden con los del Sondeo de SocioMétrica para El Español: el PSOE y sus aliados rondan ya los 185 escaños y Sánchez podría permanecer en la Moncloa, gracias a una alianza similar a la de la moción de censura .

En la tercera encuesta, la de la Sexta Televisión, el PSOE aumenta su distancia en intención de voto como primera fuerza política, de forma que conseguiría una cuarta parte de los votos al superar el 25,2%. Casi a cinco puntos de distancia se sitúa el PP, por encima del 20,4% del voto y en empate técnico con Ciudadanos. Unidos Podemos sería cuarta fuerza con el 13,2% de votos y luego Vox con el 11,5%.

Con estos resultados, el PSOE conseguiría dos puntos y medio más que en las últimas generales. El PP perdería más de 12 puntos y medio, mientras Ciudadanos ganaría más de siete puntos. Pierde también Unidos Podemos casi ocho puntos y Vox llega hasta el 11% de los votos. Son todo previsiones de voto ya decidido, pero según el sondeo hay una tercera parte de electores que decidirán a última hora.

De esta forma, como indican las tres encuestas la fragmentación del centroderecha permitiría a Sánchez volver a gobernar, y todo dependería del papel que desempeñe el PDeCat, el partido de Puigdemont que se presenta a las generales según anunció el Domingo, con cabezas de lista de candidatos procesados y en prisión, junto con una lista de fieles y radicales, que tendrán como principal misión en el Congreso de los Diputados, según han anunciado de antemano para que no quede ninguna duda, bloquear la legislatura, a menos que haya un reconocimiento claro del derecho de autodeterminación, y una convocatoria de Referéndum.

Una estrategia de ruptura total, con esa política de que “cuanto peor, mejor”, que viene siendo la postura desesperada del expresidente huido, y que no tiene nada que ver con la estrategia que desarrollará Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Oriol Junqueras, enfrentados al huido de Waterloo, que además, irá encabezando la lista a las elecciones al Parlamento Europeo, compitiendo con la candidatura, también europea, de Junqueras. Una ruptura total del independentismo del que saldrá ganando, según todos los sondeos Esquerra Republicana y Junqueras, convertido en mártir, frente a quien dejó a todos los miembros de su Gobierno abandonados a su suerte, mientras huía escondido en el maletero de un coche.

En esa nueva lucha diseñada en Waterloo, Puigdemont y su entorno más cercano, están convencidos de que ellos son los que ganarán la batalla contra el Estado español. En Junio hicieron caer al expresidente Mariano Rajoy, aunque en realidad no querían, y fue una crítica a Puigdemont, Marta Pascal, coordinadora general del PDeCat luego obligada a dimitir , la que dio el paso decisivo de apoyar la censura, en contra del criterio de Waterloo. Sánchez sería simplemente el instrumento y son también ellos, los que forzaron a Pedro Sánchez a convocar elecciones, negándose a aprobar los Presupuestos Generales del Estado, y ahora serán, dicen, los que conseguirán un compromiso claro de Referéndum de autodeterminación o paralizarán la legislatura, y si dan las cifras en un momento determinado, forzar unas nuevas elecciones.

Es decir que Puigdemont, pisándole los talones, será el principal escollo para que Sánchez pueda seguir en la Moncloa… sin que todavía sepa el huido de Waterloo a que se enfrenta.