El factor VICA y el miedo de Europa a lo que está pasando en España

Hoy Lunes se han reunido los estados mayores de todos los partidos para fijar sus estrategias de cara a las elecciones generales del 28 de Abril, mientras examinan detalladamente las encuestas hechas públicas en las últimas veinticuatro horas, que en una verdadera inflación han continuado hoy, añadiendo más desconcierto, preocupación y miedo a la situación nacional y al panorama que se dibuja en unas elecciones condicionadas por ese factor que los politólogos y expertos electorales llaman VICA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad) lo que quiere decir confusión.

Confusión que se ve aumentada cuando esos mismos expertos electorales, aseguran que una cuarta parte de quienes se han consultado ya, en esas encuestas, dicen que es posible que cambien su voto y que otra cuarta parte (poco más de un 25%) de los votantes decidirán a quiénes van a votar el mismo Domingo 28 de Abril, después de una Semana Santa martirizados por los eslogan, los insultos y los enfrentamientos electorales. Y eso sin contar con que los máximos responsables de los partidos modulen sus mensajes a la vista de los resultados… en las encuestas y barómetros.

Hoy, Ciudadanos ha ratificado su posición de que no pactará con Pedro Sánchez, ni con el PSOE, para un futuro Gobierno y que su objetivo es echar a Sánchez del poder, rechazando la posibilidad de un pacto PSOE-Ciudadanos que si se producirá a nivel autonómico y municipal. De esta forma cierra una puerta que se pudiera abrir con unos resultados endiablados con cinco partidos, que crea un escenario de inestabilidad que acentúa, aún más, el actual con cuatro partidos.

El PSOE en la reunión del Comité Ejecutivo Federal ha respondido a Ciudadanos, y su boicot a Sánchez, por boca de su responsable de organización José Luis Ábalos: ”Ellos sabrán si se sienten más cómodos con los socialdemócratas o con los ultraderechistas”. Su estrategia es por el momento no hablar del contencioso catalán y centrar su discurso en la Agenda Social que suponía los Presupuestos rechazados en el Parlamento. Por su parte, el Partido Popular que centrará toda su campaña en el problema catalán y en la unidad de España, ha caído en el error de centrar su mensaje en la aplicación dura e inmediata, sin solución de continuidad, del artículo 155 de la Constitución, con la nueva intervención de la Generalitat y de la Autonomía, pero en su versión más radical. Estrategia que coincide con la de Vox. Por último Podemos intentará salvar los muebles vendiendo que todas las medidas sociales que se han implantado no han sido del PSOE, sino de ellos, que son los que realmente han elaborado los Presupuestos e impuestos las principales medidas sociales.

Si algo ha quedado claro en la opinión publica, tras las encuestas y los posicionamientos de los partidos políticos es que las próximas generales, aumentarán el grado de inestabilidad política por la presencia de cinco partidos, con un sistema electoral diseñado para dos partidos: Uno moderadamente conservador y otro, moderadamente progresista. En menos de tres años y medio, España habrá tenido tres elecciones generales, dos Presidentes (al menos), habrá estado más de 10 meses bajo un gobierno provisional, habrá tenido dos Presupuestos retrasados aprobados, y no habrá tenido una mayoría estable en el Parlamento. Ese escenario se complicará… para miedo de Europa que ve con preocupación cómo, además, están proliferando los populismos y los extremismos de derecha.

Y eso es precisamente lo que reflejan muchos medios internacionales que contemplan asombrado un deterioro democrático en lo que algún medio belga como De Tija titula como “desesperada crisis española y catalana” en un país “profundamente dividido” que ya no parece capaz de una síntesis común. “España se ha convertido -dice el periódico- en un polvorín con varias mechas”. Y dominando todo, el problema catalán que condiciona todo lo que pasa en el país.

Más que las distinciones entre derecha e izquierda, más que la distinta visión de Europa, más incluso que la ruptura entre partidos tradicionales y nuevos movimientos, todavía es la cuestión catalana, en esta fase, la que divide la política y los electores. Durante la campaña electoral se hablará de nuevo mucho sobre independencia, referéndum sobre la secesión, Constitución española que defender, relaciones incluso económicas entre España y Cataluña, sobre intervención de la Generalitat de Barcelona… Mientras tanto, el proceso penal contra los catalanes independentistas, que acaba de comenzar, continuará alimentando tensiones durante toda la precampaña electoral