Sánchez y su estrategia de su “Manual de Resistencia” y encuestas al borde de un ataque de nervios

Veinticuatro horas después de anunciar que disolvía las Cámaras y convocaba elecciones Generales para el 28 de Abril , de acuerdo con su “Manual de Resistencia “, su libro de cabecera que presenta  esta semana en Madrid, Pedro Sánchez no quiso perder ni un día y, el mismo Sábado se marchaba a Sevilla, el feudo que todavía dirige Susana Díaz, donde la abstención ha provocado que, por primera vez en casi cuarenta años, la derecha en este caso, con todos sus matices y colores, desde la del PP hasta la extrema, desalojara al PSOE del poder.

Como si iniciase el mismo camino que inició en Octubre de 2016, para recuperar la secretaria general del partido de la que se vio obligado a dimitir, después de unas semanas en que parecía que todo se rompía y que nada volvería a ser lo mismo, daba este Sábado su primer mitin en Sevilla, insistiendo en las medidas sociales del Presupuesto que le habían rechazado, y en las medidas sociales que implantará si gana, obviando el conflictivo contencioso de Cataluña, que le había forzado a convocar elecciones y a jugarse, de nuevo, todo a una sola carta, pero  convencido de que en el partido en esta ocasión, las cosas habían cambiado desde Octubre de 2016.

“Por mi parte – escribe Sánchez en su “Manual de Resistencia”-  también las cosas han cambiado: el Partido Socialista ha tenido su propio proceso de madurez, culminado en las segundas primarias a las que yo me presenté. A partir de ahí, he sido un líder autónomo, que podía defender mi propio proyecto político, que era el proyecto de la militancia. Eso no significa hacer lo que a uno le dé la gana, todo lo contrario. He acometido los cambios necesarios, primero en nuestro partido, después en España, para implicar a los militantes y a la ciudadanía, para abrir la organización y las instituciones”.

Esto le da poderes para casi todo pero, sobre todo, le da el inmenso poder para elaborar las listas electorales y seguir con los mismos planes que le ha costado la Traición de los independentistas sobre la que girará toda la campaña de la oposición (la Traición a España, su Traición a España como insistían en la Plaza de Colón) y de la que él huirá para centrarse en la Agenda social, como ya se ha demostrado en los mítines de Sevilla, y hoy en Mérida. Pero no podrá huir de Cataluña porque es lo que le ha sentenciado – como dice The Economist esta semana, y en parte también sentenció  a Rajoy”. Ha sido el conflicto en Cataluña, donde casi la mitad de los votantes apoyan la independencia. El causante de todo y lo que condicionará la campaña electoral”.

Según el influyente semanario británico el mayor error de Sánchez en su corta andadura como Presidente fue enredar con esta propuesta, y acceder a celebrar conversaciones entre partidos en Cataluña con un “Relator” externo. Eso no fue suficiente para los independentistas, pero la oposición lo interpretó como una concesión a la reivindicación histórica del movimiento independentista de “internacionalizar” el conflicto catalán, con el derecho de autodeterminación.  El derecho internacional no reconoce el derecho a la autodeterminación en una democracia avanzada.

Su Gobierno ha sido conocido por su feminismo (más de la mitad del gabinete son mujeres) y por su determinación a que España desempeñe un papel activo en la escena internacional. La oposición intentará que las elecciones giren en torno a la defensa de la Constitución y la unidad de España pero en un tono agresivo y combatiente como el que ya ha  empezado a ensayar Pablo Casado y sobre todo, el líder de Vox Santiago Abascal. “Gracias al PP – ha dicho hoy el líder popular- se ha detenido la venta de España a los independentistas”.

Las primeras encuestas (la que este domingo publica La Vanguardia,  elaborada por GAD3 y la de El Periódico de Catalunya, realizada por el Gabinet d´Estudis Socials i Opinión (Gesop) son encuestas al borde de un ataque de nervios: Dan una mejora del partido socialista, no suficientes como parar la subida que experimenta la gran derecha formada por PP, Ciudadanos y Vox, que han conseguido gobernar en Andalucía y que parece querer repetir el mismo modelo de alianza a nivel nacional. Según el sondeo de GAD3 mientras PSOE y Podemos suman 151 escaños  (cinco menos que ahora), la triple alianza de PP, Cs y Vox  se quedaría en 173 escaños, cuatro más de los que suman ahora Populares y Naranjas pero sin socios viables para alcanzar la mayoría absoluta de los 176 diputados. Los socialistas suben pero el hundimiento de Podemos le dejan sin ninguna posibilidad de una nueva mayoría con los nacionalistas catalanes.

El sondeo de Gesto para El Periódico refleja parecida situación: El PSOE gana pero las derechas se acercan al Gobierno. Sánchez saca una cómoda ventaja a Casado pero se desoprime de Podemos que le complica la gobernabilidad. El PP también se hunde a favor de Ciudadanos, y Vox podría ser la tercera fuerza en escaños en intención directa de votos. Los socialistas arrebatan hasta 32 diputados a Pablo Iglesias, respecto a 2016, ya que Podemos se precipitaría de 71 escaños a 36-39, tras ceder  al PSOE uno de cada  cuatro votantes. A Sánchez le faltaría una veintena de escaños para la mayoría absoluta. La gran sorpresa de esta encuesta es que el partido de Santiago Abascal irrumpiría en el Congreso de los Diputados con el 13% de los votos y 43-46 escaños, decisivos para una solución parecida a la que está gobernando en Andalucía.