Elecciones el 28 de Abril y Semana de Pasión entre Torra y el artículo 155

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez, en su primer acto electoral celebrado en la Sala de Prensa del Palacio de la Moncloa, revestido de Declaración Institucional, ha anunciado este Viernes al país que, tras reunir al Consejo de Ministros, ha decidido convocar elecciones Generales para el domingo 28 de Abril, con lo que por primera vez, la campaña electoral se desarrollará en plena Semana Santa.

Como si estuviese en el debate sobre el Estado de la Nación, el Presidente del Gobierno se ha olvidado de la Declaración Institucional que se había anunciado y ha convertido esa pomposa declaración en el primer mitin electoral de la campaña, sin entrar en ningún momento en la autocrítica y sobre todo, sin mencionar una sola vez la palabra Cataluña y el conflicto que ha llevado a la devolución de los Presupuestos del Estado y a la disolución de las Cortes y a la convocatoria electoral, cuyo decreto se publicará este próximo Lunes en el Boletín Oficial del Estado.

El 28 de Abril es la fecha que el Presidente ha elegido a la vista de la crisis dentro de la izquierda de Podemos de donde el PSOE, según datos de encuestas de Ferraz ha conseguido recuperar casi un millón de votos. Eso antes de que Íñigo Errejón, el artífice de todas las campañas electorales de Podemos, rompiese con el partido morado, pactando en el Ayuntamiento de Madrid con Manuela Carmena. En la derecha la aparición de Vox y su irresistible ascensión, y el pacto para conquistar el poder en Andalucía, con el Partido Popular y Ciudadanos, así como la foto de la manifestación de Colón, constituirá el principal argumento de campaña ante el temor de una involución política.

Este va a ser el mensaje del PSOE en su campaña para conseguir ser el partido más votado, aunque son muchas voces en el partido las que han querido poner de manifiesto que un fracaso electoral de Pedro Sánchez en esas generales, puede arrastrar al electorado a una abstención o un desastre electoral para el del 26 de Mayo, después de de unos resultados que hagan imposible un pacto que no asuste al partido y que no sea la repetición de un gobierno Frankenstein “Ir a las europeas -dicen algunos críticos- con el horizonte del mismo gobierno que ha intentado dialogar con el independentismo y que, al final, ha sido el desencadenante último del adelanto electoral, no es la mejor carta de presentación de cara a unas europeas, autonómicas y municipales decisivas, en las que los dirigentes locales y autonómicos sí tienen posibilidad de pactar con Ciudadanos.

Lo que se vislumbra es una nueva etapa de gran inestabilidad política en la que ganará el que tenga más capacidad de llegar a acuerdos. Unas elecciones con cinco partidos (pasamos en los últimos procesos electorales del bipartidismo al cuatripartito y ya ha sido complicado formar gobiernos mayoritarios), es un paso más hacia la inestabilidad, sobre todo en una situación como la actual, que ha estado paralizada entre la imagen de Colón, con todo lo que eso significa para la derecha y la imagen de un Gobierno Frankenstein que Pedro Sánchez, si no puede llegar a un acuerdo con Ciudadanos, va a tener la tentación de resucitar, a pesar de las tensiones y enfrentamientos que eso puede producir en un partido socialista, cada vez más dividido con esa alianza, rechazada por la mayoría de los barones y por el PSOE más cercano a Felipe González y al antiguo aparato de poder del partido.

Ya , Podemos y Esquerra Republicana de Catalunya han dado los primeros pasos para esa alianza (a la que con toda seguridad se sumará el PNV, y Bildu…) y el Partido Popular le ha dado la primera baza a Sánchez al anunciar que si gana las elecciones lo primero que hará es aplicar el artículo 155 de la Constitución, que permitirá la intervención de la Autonomía catalana y TV3, y que le servirá al partido socialista para estimular en la campaña electoral el miedo a que esa derecha, con Vox, y con Ciudadanos (a pesar de todos los intentos de alejamiento de Rivera de Abascal), sea la que gobierne España. Es la campaña del doberman corregida y aumentada…

La campaña la ha delimitado el propio Casado: “Vamos a tener que elegir si queremos un modelo que negocie con Torra o un partido que lidere la aplicación del artículo 155”. “Estas elecciones generales, ha querido ampliar Casado “van de eso, sobre todo de eso, de si vamos a ser rehenes de los independentismos o por el contrario se apuesta por un liderazgo del PP con otras fuerzas constitucionalistas para parar el “Procés”. Y todo eso, en una Semana de Pasión.