Los barones no quieren elecciones generales ni el 26 de Mayo… ni en Abril

El Congreso de los Diputados ha tumbado los Prepuestos Generales del Estado del Gobierno surgido de una moción de censura contra Mariano Rajoy Brei el pasado mes de Junio, y ha abocado al presidente Pedro Sánchez a la disolución de las Cortes y a la convocatoria de elecciones generales. Algo que, probablemente, hará este Viernes, tras oír al Consejo de Ministros, según establece el artículo 115 de la Constitución española. Sorprende que haya trascendido que haya sido la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo la que, según La Vanguardia, la que ha recordado al Presidente del Gobierno que debe tener un soporte legal constitucional para la disolución, cuando eso está establecido en la Constitución y el Presidente conoce perfectamente la Constitución.

Con la votación de este mediodía de las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos, enmiendas presentadas por el Partido Popular, Ciudadanos, Foro Asturias, Coalición Canaria, PDeCat y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC ), con el resultado de 191 votos a favor, 158 en contra y una abstención, ni siquiera ha cabido la posibilidad de entrar en el debate de unos Presupuestos muy criticados pero que tienen medidas sociales de calado, como la elevación del salario mínimo hasta 900 Euros, especial dedicación a la pobreza infantil y, en este caso, una financiación para la Generalitat catalana, prácticamente paralizada para el gobierno cotidiano, que supera a casi todas las Comunidades Autónomas con más de dos mil millones de euros por encima de lo previsto.

La votación y el tenso debate de este Miércoles y de ayer Martes en el Congreso de los diputados, han sido el punto final de una larga y conflictiva semana en la que había prevista una nueva reunión en Barcelona de una Delegación de la Moncloa y de la Generalitat, que se suspendió ante la presión del independentismo para el nombramiento de un mediador para una Mesa de Partidos nacionales y catalanes, algo de lo que no se tenía la menor noticia. La propuesta de la vicepresidenta Carmen Calvo de substituir la figura del mediador por el de Relator (algo que recuerda mucho la figura jurídica de un mediador relacionado con las Naciones Unidas) provocaba una auténtica REBELIÓN en el partido Socialista, con declaraciones indignadas de los Presidentes de Castilla la Mancha, Aragón y Extremadura, del antiguo Presidente Castellano manchego José María Barreda y hasta del expresidente del Gobierno Felipe González y el ex vicepresidente Alfonso Guerra.

En la oposición provocaba la convocatoria apresurada por parte del Partido Popular y de Ciudadanos, a la que se sumaría Vox e, incluso, Falange Española, de una manifestación en la Plaza de Colón por la unidad de España, en la que se pedía la dimisión del Presidente del Gobierno (cubierto de todo tipo de indultos) y la exigencia de elecciones generales. Ninguno de los asistentes a ese día de protesta podía imaginarse que su petición podía cumplirse días más tarde, tras perder el Gobierno la votación para comenzar a debatir los Presupuestos Generales del Estado y tras confirmar la Moncloa que habría una decisión presidencial sobre la convocatoria electoral este Viernes, tras el correspondiente debate en el Consejo de Ministros.

Aunque todos los partidos han entrado este mismo Miércoles en “modo electoral”

(Albert Rivera ha llegado a advertir que no hay ninguna posibilidad de un pacto de su partido con Pedro Sánchez y Pablo Casado que no habrá pacto con los populistas) habrá que esperar hasta el mismo Viernes a ver cómo se aclara el escenario político. Un escenario que está siendo examinado con lupa con los barones más críticos con Sánchez, que no quieren que unas posibles generales coincidan el 26 de Mayo con las europeas, municipales y autonómicas. No quieren cuatro urnas (en Canarias cinco) y, sobre todo, no quieren resultar castigados por la política que se ha venido desarrollando con el independentismo, a pesar de que se ha roto y no se ha querido ceder a unas peticiones delirantes de Quim Torra. “Demasiado tarde y demasiado forzado… nos puede pasar lo mismo que le ha pasado a Susana Díaz en Andalucía“.

Descartado el 26 de Mayo, tampoco la fecha del 28 de Abril, a menos de un mes del Superdomingo electoral, es aceptada con entusiasmo por muchos dirigentes del partido que creen que ha pasado muy poco tiempo desde la ruptura con el independentismo, aunque reconocen que, al final, se ha mantenido una situación de firmeza ante peticiones que, en medio de la crisis del Relator, en la que tanto ha tenido que ver la Vicepresidenta del Gobierno, sonaban a auténtico disparate como el reconocimiento del Derecho de Autodeterminación y el compromiso de celebrar el tan manido Referéndum, basado precisamente en ese derecho que no está reconocido en ninguna Constitución del mundo.

Como sostiene el catedrático de Derecho Penal Enrique Gimbernat ese derecho no existe sino que sucede todo lo contrario: “Las normas internacionales atribuyen el derecho de autodeterminación solo en supuestos de colonialismo, o bien cuando existe una discriminación racial o una discriminación de los ciudadanos en su vida pública o en sus relaciones económico-sociales de carácter privado, prohibiéndose expresamente ese derecho a decidir precisamente en supuestos como el de Cataluña”.