Semana clave, con juicio a los del ‘Procés’ incluído

Este lunes, uno de los peores días de Pedro Sánchez, la confusion, el desorden y la improvisación han sido las características de la jornada desde el mediodía, cuando fuentes de Moncloa han filtrado a la Agencia Efe que se estaba pensando en la posibilidad de un adelanto electoral para el domingo de Ramos 14 de abril, fecha del aniversario de la proclamación de la II Republica Española. La fecha ha producido tal sorpresa que, horas más tarde, otras fuentes oficiales la han desmentido al diario El País, pero manteniendo que es muy posible el adelanto electoral y que éste coincida con las comicios autonómicos, municipales y europeos del domingo 26 de mayo.

Así con una gran confusión y un notable sobresalto, ha comenzado una semana clave para el Presidente del Gobierno Pedro Sanchez, para su Gabinete, asentado en una mayoría parlamentaria que se resquebraja por días, para el partido socialista aterrorizado ya de antemano por las elecciones municipales, autonómicas y europeas, y para el país, instalado en una crisis política que dura ya meses.

En este clima se inicia este martes, los debates de las seis enmiendas a la totalidad presentadas a los Presupuestos Generales del Estado, entre ellas dos que son clave, en tanto están presentadas por dos de los partidos (Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y PDeCat ) que forman parte de esa Coalición que hizo posible la caída del ex Presidente del Gobierno Mariano Rajoy Brei y, la llegada de Pedro Sanchez, al Palacio de la Moncloa, gracias a la primera moción de censura que ha triunfado en la democracia española.

Ese mismo martes, mientras en el Parlamento se comienza a debatir el futuro de los Presupuestos Generales del Estado, en la Sala Segunda, de lo Penal del Tribunal Supremo, muy cerca de la Plaza de Colón, donde el domingo, decenas de miles de ciudadanos reclamaron la dimisión del Presidente y “Elecciones Ya”, con la presencia como espectador del Presidente de la Generalitat Quim Torra, y de varios Consellers del Govern, se inicia el juicio contra el “Proces”. Un juicio al que asistirán más de seiscientos periodistas y que será televisado en directo y en streaming, en un ejercicio de transparencia con el que se quiere frenar la campaña que el independentismo ha iniciado para poner en duda que España sea realmente un Estado de Derecho, donde no se respeta los derechos humanos y se persigue a las minorías.

El juicio contra los máximos responsables de quienes planificaron e, intentaron un Golpe contra el orden Constitucional, promovieron unas leyes de desconexión con la legalidad vigente, celebraron un Referéndum de Independencia y dieron el paso decisivo de una Declaración Unilateral de Independencia (DUI), que dejaron congelada y que pondrán en marcha si hay condenas de los doce máximos responsables que se sientan en el banquillo y para los que se piden un total de 177 años de prision, según el criterio y petición de la Fiscalía que incluye el delito de Rebelión, 116 años según la Abogacía del Estado que contempla la sedición, no la Rebelión y, 672 años de cárcel, según la petición de Vox, que ejerce de acusación particular.

Esta reactivación de la DUI, es lo que, de acuerdo con el huido Puigdemont, ha declarado a la radio catalana Quim Torra, horas antes de las filtraciones de este mediodía. Torra tras asegurar que, después del juicio y de la sentencia, no convocará elecciones (todas las encuestas dan un triunfo de Esquerra Republicana como primera fuerza independentista) le ha propuesto al Presidente del Gobierno Pedro Sánchez la vuelta a las negociaciones, a cambio de la retirada de la enmiendas a la totalidad de los Presupuestos (se entiende del PDeCat, no de Esquerra). Las condiciones que Torra le impone a Sánchez son tres: la designación de un relator “internacional” para que sea testigo de las negociaciones, que en esas negociaciones se plantee el derecho de autodeterminación y que se ponga fin a la “represión”, una condición difícil de entender…

No parece que en las actuales circunstancias el Presidente acepte. Con la oposición crecida por lo que entiende como gran éxito de la manifestación de ayer, que puede ser la primera de un largo ciclo si no hay pronto elecciones Generales ; con el partido fracturado, pero recuperado tras la “congelación” del diálogo, y, con el cambio de estrategia de cara a Cataluña, y la posible substitución de la vicepresidenta Carmen Calvo por el todopoderoso jefe de Gabinete del Presidente, Iván Redondo, no parece, que Sanchez acepte las condiciones de Torra, días después de haber roto las negociaciones, cuando, además, vienen a ser más de lo mismo y lo que ha producido el pánico entre los barones socialistas que temen un “castigo a la andaluza” y los históricos del partido Felipe y Guerra.

La reacción del entorno de Sanchez ha sido inmediata: amenazar al independentismo con un adelanto electoral, el peor escenario para ellos… Y, en eso estamos… a la espera del espectáculo… con filtraciones, desmentidos, contradesmentídos, y fake news…