La manifestación del domingo y el triunfo del insulto

Como en los viejos tiempos en los que la Plaza de Colón se convirtió en el centro de la protesta de los Populares contra el aborto, el matrimonio gay o en defensa de la Familia tradicional, este domingo presidido por la inmensa bandera española que colocó José María Aznar, cuando en uno de sus viajes a México vio en la Plaza del Zócalo una mexicana de grandes proporciones que le entusiasmó, decenas de miles de ciudadanos se manifestarán en contra de Pedro Sánchez Pérez- Castejón, Presidente del Gobierno, desde el pasado mes de junio, en que una moción de censura, apoyada por extraños compañeros de viaje, según muchos barones socialistas, le instaló en el Palacio de la Moncloa con el compromiso de convocar nuevas elecciones.

Por eso bajo un único eslogan, Por una España unida, Elecciones ya, y bajo una única bandera nacional que, por sus dimensiones (294 metros cuadrados -21 x 14- , 35 kilos de peso y un mástil que gira en dirección del viento por lo que la bandera nunca se enrolla) está en el libro Guinness de los récords, los manifestantes van a pedir la convocatoria de elecciones generales, algo que tendrá que hacer Sánchez si, como parece, no cuenta con los apoyos suficientes como para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado que comienzan a debatirse la semana que viene.

Ha bastado una sola palabra, un solo término, Mediador-Relator, para que se desencadenara una inmensa y desconocida crispación entre la izquierda y la derecha española. El acuerdo del Gobierno socialista para introducir un “Relator” en las futuras conversaciones entre partidos políticos para provocar la irritacióńn de la oposición, tanto de centro como de derechas y, de los propios socialistas.

Y ¿por qué esta polémica? Porque en realidad, señala hoy el periódico francés Le Fígaro, la puesta en marcha de una mediación, mejor internacional, entre Madrid y Barcelona o entre unionistas y separatistas es una vieja reivindicación de los independentistas. Una forma de poner frente a frente a unos y otros, como si la autonomía catalana tuviera un status y una soberanía política equivalentes a los del Estado español.

Junto a Le Figaro, un sector importante de la prensa internacional se ocupa de la situacion en que se ha metido Pedro Sánchez aceptando la presencia de un Relator en esas conversaciones entre partidos como si España, como decia con ironia el vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra fuese “Yemen o Burkina Faso”. Los titulares de muchos medios son significativos “Pedro Sánchez acusado de humillar a España” (The National) “El escandalo del Mediador incendia Madrid”, “La extrema derecha española contra el Presidente del Gobierno”, “La derecha contesta a Pedro Sánchez en la calle por concesión a los catalanes”, “La derecha española, rival y unida contra Pedro Sánchez” Le Soir. Todo esto con reproducciones de las acusaciones e insultos exagerados de la oposición que le está llamando de todo, desde “felón” hasta Presidente ilegal que ha caído en delitos de “alta traición”, golpista, mentiroso, ridículo, irresponsable, incapaz, desleal, inútil ególatra,rehén, escarnio para España, mediocre….

Acusan a Sánchez, dice el periódico belga De Tij, de ser frecuentemente “cómplice de los golpistas en Cataluña” y lo consideran “rehén de los separatistas”. Para la aprobación de las iniciativas del gobierno y del presupuesto no sólo ha de contar con el apoyo de la izquierda radical Unidos Podemos, sino, tambiéńn, con la de los partidos catalanes que luchan por la independencia. Estos últimos exigen un alto precio a cambio de su apoyo. Por ejemplo, intentan obtener la promesa de poder organizar un referéndum de independencia. “También vinculan el destino de los políticos catalanes encarcelados a su voto. Como Sánchez no puede darles estas garantías, ERC ya anunció a principios de esta semana que no apoyará el presupuesto. Algo que PDeCat hara lo mismo. En un intento de desbloquear la situación, el gobierno español ha propuesto nombrar a un “mediador” en el conflicto entre el Estado aspañal y Cataluña”

El digital Politico desde Bruselas insiste en que una concesion por parte de Sánchez por la que esta pagando un alto precio ya que le han llamado “Traidor“ al tiempo que se ven señales de insubordinación en las filas socialistas. Miembros del gobierno de Sánchez han estado en conversaciones con líderes regionales en Barcelona durante meses, en un intento por suavizar tensiones entre ambas partes antes del juicio de alto nivel a miembros relevantes del movimiento independentista que empezará el próximo martes. Pero después de que los legisladores independentistas a principios de esta semana bloquearan el presupuesto del país para 2019 en el Congreso, el gobierno anunció que aceptaría una demanda largo tiempo albergada por los secesionistas: el nombramiento de un relator en las conversaciones entre los partidos políticos partidarios de la independencia y los partidarios de la unidad.

“Los gobiernos español y catalán- es la conclusión del informe- no se han puesto de acuerdo en nada sobre el nombramiento –ni sobre quién debería ser el relator, ni sobre su nacionalidad, ni siquiera sobre el alcance de las conversaciones o sobre quienes estarán implicados. Pero el mero anuncio ya ha generado una indignación inmediata.”