Sánchez quiere comprar tiempo para un ‘Pacto de Legislatura’

Veinticuatro horas después de la aprobación del proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado para 2019, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha empezado su estrategia de comprar tiempo para prolongar el final de la legislatura hasta 2020. La primera escala para explicar esa estrategia fue este sábado en Barcelona dónde, a la espera de la reunión que este lunes mantendrá el PDeCat con Puigdemont en Waterloo para decidir si le concede tiempo o no, Sánchez ha apelado a las medidas sociales del Presupuesto, para insistir a los partidos independentistas que abandonen su “monólogo” y voten ‘Sí’ a los Presupuestos.

Este ‘Sí’ es difícil que se produzca y, a lo máximo que se podría llegar según deja traslucir un sector del PDeCat, el sector que encabeza el portavoz de Economía en el Congreso Ferran Bei, es permitir la tramitación, sin presentar, ni votar ninguna enmienda a la totalidad, cuando se inicie el debate la semana entrante, algo a lo que se opone Miriam Nogueras, vicepresidenta del partido, defensora de la postura y de la estrategia del exiliado Puigdemont que, sostiene el ‘No’ a los Presupuestos, y el ‘No’ a la tramitación.

Lo que viene a ser, también, un ‘No’ a esa compra de tiempo que pretende el Presidente del Gobierno  que, al final, en un último esfuerzo para atraer el voto independentista, ha presentado un Presupuesto sumamente favorable a las inversiones en Cataluña que se elevan a un 18% de todas las inversiones en infraestructuras del resto de España. Igualmente ese ‘No’, que tiene que ser ratificado este lunes en Waterloo, en una Cumbre presidida por Puigdemont y Torra, es un ‘No’ a un ‘Pacto de Legislatura’ que llegue hasta el 2020 e impida un adelanto electoral. Pero el independentismo no quiere más dinero sino un compromiso con el derecho de autodeterminación.

Precisamente es ese ‘Pacto de Legislatura’ lo que ha reclamado Podemos al Presidente del Gobierno, porque eso es, dicen, lo que se firmó en el Palacio de la Moncloa entre él y Pablo Iglesias. Podemos,   horas después de la aprobación de los Presupuestos por el Consejo de Ministros, anunciaba que si no se cumplía lo pactado entre Sánchez e Iglesias (entre otros temas: la regulación de la subida de los alquileres suprimida por la Ministra de Economía, Nadia Calviño, la regulación del mercado eléctrico, la reforma del Código Penal para plantar cara a la violencia sexual o, la prohibición de la publicidad y la expansión de las apuestas deportivas) votarían en contra ya que no se respetaba lo firmado, que era un ‘Pacto de Legislatura’.

De ahí el mensaje que Pedro Sánchez ha enviado al Partido Popular y Ciudadanos que vienen pidiendo elecciones generales ya. “Que esperen sentados, vamos a gobernar hasta 2020”. Pero para eso hace falta que Esquerra y el PDeCat se sume a ese “Pacto de Legislatura”, en unos momentos en los que aumenta la tensión por días, ante el inicio a finales de este mes, en la Sala Penal del Tribunal Supremo, del juicio por Rebelión, sedición y malversación de fondos públicos de Oriol Junqueras, de  los exconsellers Raül Romeva, Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn, Dolors Bassa, Merítxell Borrás, Carles Mundó y Santiago Vila, la presidenta del parlamento autonómico, Carme Forcadell, y del exlíder de ANC, Jordi Sànchez, y el de Ómnium Cultural, Jordi Cuixart.

Entre los procesados también hay divisiones y matices de todo tipo según ha puesto de manifiesto la exconsellera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia Dolors Bassa que, desde la cárcel, ha pedido a los partidos soberanistas que “no dejen caer al Gobierno de Pedro Sánchez ante el riesgo de que la alternativa de un ejecutivo de derechas con PP, Ciudadanos y Vox sea peor”. Bassa se muestra partidaria de no aprobar los Presupuestos Generales del Estado por ahora, si bien deja claro que una alternativa al Ejecutivo que emanó de la moción de censura a Mariano Rajoy, sería peor.