Con un Parlamento de las tres derechas comienza el vuelco en Andalucía

El acuerdo entre el Partido Popular y Vox, en el que Ciudadanos insiste en que no participa, aunque han tenido que dar seguridades al partido de Abascal para que les diera sus votos a su candidata a presidir el Parlamento andaluz, puede extenderse a otros temas, excepto a la entrada de un representante del partido de extrema derecha en el Gobierno que ha empezado a diseñarse entre Populares y Ciudadanos.

En la última entrevista del secretario general del PP con el representante de Vox para la votación de hoy en el Parlamento andaluz, se llegó a hablar de ese extremo (versión Vox), aunque en realidad la postura del partido es no participar en ese Gobierno, entre otras razones por las contradicciones que se producirían con muchos de sus principios ideológicos. Eso sí, no se descarta que, en determinadas votaciones, el partido de Abascal quiera imponer sus criterios y se produzca un inevitable conflicto con Ciudadanos, profundamente incómodo con un acercamiento a Vox.

Este Jueves, con la elección de la Mesa del Parlamento andaluz, que estará presidido por la candidata de Ciudadanos Marta Bosquet (Almería 1969), licenciada en Derecho, portavoz de Cs en la provincia de Almería y secretaria provincial de Acción Institucional, que ha conseguido los 26 votos del PP, los 21 de Ciudadanos y también los 12 de Vox, cuatro más de la mayoría absoluta de la Cámara, se ha iniciado el vuelco político que votaron los andaluces el pasado 2 de Diciembre, tras la decisión de la expresidenta andaluza Susana Díaz de adelantar las elecciones autonómicas.

Con el adelanto se pretendía que el debate electoral se centrase exclusivamente en los problemas de Andalucía, algo que no se consiguió, arrastrado ese debate electoral por la crisis territorial en Cataluña y por la posición del nuevo Gobierno presidido por Pedro Sánchez, frente al criterio de un sector de dirigentes autonómicos. Entre ellos los andaluces, encabezados por Susana Díaz, enfrentada con Sánchez en la lucha por la Secretaría General del partido.

La votación de este Jueves se produce tras el acuerdo entre Ciudadanos, Partido Popular y Vox, bautizado como el “Acuerdo de las tres derechas” y tras el rechazo, a última hora, de Adelante Andalucía, de aceptar una Vicepresidencia que le ofrecía Ciudadanos (“El Pacto de la Estación”) a cambio de nada… con el argumento de que sería bueno que todos los partidos estuviesen representados en la Mesa del Parlamento, y que así lo recogía el propio Reglamento de la Institución.

Con esa fórmula que Marín le proponía a Izquierda Unida y a Podemos en la estación ferroviaria de Jerez de la Frontera, Ciudadanos evitaba la imagen de que había pactado con Vox. “Nuestra coherencia está por encima de cualquier otra consideración” daba cuenta, la formación de izquierdas, en una nota emitida a última hora en la que exigía a Ciudadanos que no pretendiese “limpiar su vergüenza de pacto con la extrema derecha a costa de Adelante Andalucía”. Ha sido el único grupo que ha quedado fuera de la Mesa. En esa Mesa habrá dos representantes del PP, dos de Ciudadanos, dos del partido socialista y una secretaria para Vox.

De todas formas el debate político de la jornada ha girado en torno a unas declaraciones de Vox que especulaba con la posibilidad de entrar en el Gobierno andaluz, en el que Juan Marín será vicepresidente, algo que ha negado tajantemente el Partido Popular, que habla solo de gobierno de coalición con Ciudadanos. Igualmente el debate se ha extendido al programa de ese Gobierno, algunos de cuyos extremos esta en profunda disonancia con lo que viene defendiendo el partido de Abascal. La pelea ahora de Abascal, será introducir algunos de sus postulados en el programa del Partido Popular, algo difícilmente digerible para Ciudadanos, que insiste en que ellos solo tienen un compromiso con el PP y no con Vox, aunque tiene que contar inevitablemente con sus votos.