El Rey reivindica la Transición, la Constitución y la Convivencia

En medio de la tensión que vive el país, el Rey Felipe VI en su tradicional discurso de Nochebuena ha querido rendir homenaje a la Constitución de 1978, que acaba de cumplir cuarenta años,(esa que algunos quieren saltarse y que en la reanudación del diálogo con la Generalitat se eliminó del comunicado entre los dos Gobiernos), a la Transición que hizo posible esas normas de convivencia y que junto al Estado de Derecho debe ser, ha dicho, la guía para defender y asegurar ” las reglas que son de todos y deben ser respetadas por todos.

Por eso el  Rey ha querido hacer un llamamiento  a defender “nuestra convivencia “que es, ha dicho, ” el mayor patrimonio que tenemos los españoles, la obra más valiosa de nuestra democracia y el mejor legado que podemos confiar a las generaciones más jóvenes”.  En su  mensaje  Felipe VI no ha mencionado a Cataluña a pesar que es el tema que más problemas y disgustos personales le ha causado en los últimos meses pero ha insistido mucho en la necesidad de diálogo para evitar enfrentamientos, algo que, sin duda ha sido la tónica del año que termina,

El Rey ha insistido en  que “la convivencia es incompatible con el rencor y el resentimiento porque estas actitudes forman parte de nuestra peor historia” y  ha querido  poner de manifiesto  que  “la superación de los grandes problemas y de las injusticias nunca puede nacer de la división, ni mucho menos del enfrentamiento, sino del acuerdo y de la unión ante los desafíos y dificultades”. Y ha sido precisamente con la Transición (tan combatida por el populismo) que nuestro país ha logrado “el cambio más radical de su historia, porque por encima de todo la voluntad de los españoles fue entenderse y la de los líderes políticos, económicos y sociales “llegar a acuerdos, a pesar de estar muy distanciados por sus ideas ”  .

Como si fuese una historia que estaba explicando para las generaciones más jóvenes que quisieran que alguien le detallase  ese fenómeno político de la Transición ,el Rey ha querido hacer una amplia reflexión  sobre ese periodo que permitió la recuperación de las libertades y una convivencia en paz. Por eso,ha recordado que la convivencia  “se basa en la consideración y en el respeto a las personas, a las ideas y a los derechos de los demás; que requiere que cuidemos y reforcemos los profundos vínculos que nos unen y que siempre nos deben unir a todos, una convivencia en la que la superación de los grandes problemas y de las injusticias nunca puede nacer de la división, ni mucho menos del enfrentamiento, sino del acuerdo y de la unión ante los desafíos y las dificultades” .

Hace un año, en otro  mensaje de Nochebuena pronunciado tres días después de las elecciones autonómicas en las que el independentismo volvió a tener mayoría, el jefe del Estado hacia un llamamiento al entendimiento, entre todos  los catalanes en esa nueva etapa para que se iniciase  un camino que “no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o a la exclusión, que -como sabemos ya- solo generan discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y , por supuesto, económico de toda una sociedad”. Desgraciadamente, esa  situación que  temía el jefe del Estado se ha cumplido  y su discurso este año , lo ha tenido que pronunciar en un clima mucho mas enrarecido políticamente que hace un año , y con unos partidos independentistas divididos y enfrentados entre ellos. Es decir con un independentismo dividido y un constitucionalismo, igualmente dividido y, enfrentado.

Y, sobre todo, con una ofensiva política contra la Corona , que constituye el arco de bóveda de la normalidad democrática nacional y constitucional . Desde un determinado populismo y, desde el independentismo, el objetivo no es sólo  es en estos momentos , la conquista del poder o la separación de Cataluña de España. Es el Régimen del 78, que este año ha cumplido su cuarenta aniversario, conscientes de que terminar con ese Régimen, fruto de la transición, y con esa Monarquía, sobre la que asienta el Régimen, debe presidir toda  la estrategia política a desarrollar. De ahí la ofensiva contra el Rey Felipe VI, cuando , cuarenta y ocho horas  después del Ilegal Referéndum  del 1 de Octubre, no tuvo más remedio, ante el fracaso de la clase política , que salir a defender la Constitución, y el orden constitucional, algo que  muchos no le han perdonado y que le ha ocasionado toda una serie de injustos ataques que el Jefe del Estado ha aguantado en algunas ocasiones con la más dura de las soledades , demostrando su altura moral …..