Día controlado en Barcelona y criticas de la Generalitat al Consejo de Ministros

Carreteras y autopistas cortadas e incendiadas con barricadas, enfrentamientos con los Mossos que han terminado con  trece detenidos y numerosos heridos, entre ellos 31 mossos, lanzamientos de piedras, botellas y pintura contra la policía que ha actuado con una gran contención a pesar de que el sector más radical de los CDR (Comités de Defensa de la Republica) habían hecho un llamamiento para impedir la salida del Gobierno de la Llotja de Mar y, otro, para que se imitase a los “chalecos amarillos” que dejaron en Francia recientemente ocho muertos y más de un millar de heridos, y…. una Barcelona paralizada, con numerosos comercios cerrados por consejo de las autoridades y con una movilidad dislocada…

Este sería, a grandes rasgos, el balance de un día en el que no pasó lo peor y en el que la coordinación policial entre Mossos, Policia Nacional y Guardia Civil, ha sido perfecta, aunque el peso de la actuación frente a los más radicales lo han llevado los Mossos. Era, en efecto el día que más preocupaba el Gobierno ya que al fin y al cabo se trataba del día de la gran movilización anunciada por el independentismo más radical, contra el Consejo de Ministros que se ha reunido este viernes en Barcelona, después de una mínicumbre descafeinada (Ver republica, com Cumbre descafeinada del G-2) entre representantes de la Generalitat y del Gobierno central, y de un encuentro entre el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Quim Torra. Un balance que no se corresponde con el alarmismo que ha hecho que gran parte de la población de Barcelona haya permanecido en sus domicilios o en su lugar de trabajo, si la movilidad se lo impedía, especialmente los afectados por los cortes de carreteras y autopistas.

El Consejo de Ministros de hoy se había anunciado despues del primer encuentro entre Sánchez y Torra en el Palacio de la Moncloa, en el primer intento de entendimiento, que se rompía poco a poco por el comportamiento del presidente de la Generalitat que lo mismo animaba a los CDR a que apretasen en las manifestaciones para conseguir la Republica, que se pronunciaba a favor de la independencia para Cataluña por la llamada vía eslovena, una vía violenta llevada a cabo en 1991, en plena desintegración de la URSS, en un país comunista que además reconocía el derecho de autodeterminación de todas las Republicas que formaban parte de la Federacion. Una propuesta la de Torra disparatada que sorprendentemente, a estas alturas, no ha sido rectificada, a pesar de que dentro del independentismo, es una vía rechazada de plano por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)

Al margen de los incidentes de esta mañana y de las manifestaciones más ordenadas de la tarde, convocadas por la Asamblea Nacional de Cataluña y Ómnium Cultural desde el punto de vista política, al margen de los gestos políticos del Consejo de Ministros de bautizar el aeropuerto de Barcelona con el nombre de un gran catalán como Josep Tarradellas o la declaración de rechazo a la condena a muerte del ex presidente de la Generalitat Lluis Companys (“para esto no hacía falta ningún Consejo de Ministros en Barcelona“ ha dicho la portavoz de la Generalitat Elsa Artadi) el debate en los medios y en los partidos políticos, ha sido el debate por colocar el relato delo que sucedió el jueves y que conscientemente ha obviado la portavoz del Gobierno.

Ha obviado algo que, para muchos, ha sido evidente: la creación de una relación especial entre gobiernos, que se diferencian bastante en lo que es la relación de las Autonomías con el Gobierno central. Aunque sea de forma subrepticia, antes del Consejo de Ministros no sólo se celebro un encuentro entre presidentes, sino también entre Gobiernos, algo que solo suele hacerse entre Estados. Eso es lo que ha causado indignación en la oposición, en su conjunto, y en ciertos sectores del partido socialista que no entienden esa entrega, dicen, al independentismo. Posición que coincide con lo que ha manifestado, sobre todo, por Ciudadanos.

Especialmente dura ha sido la reacccion del presidente de Aragón Javier Lambán que ha criticado la cesión hacia el separatismo, posición que es también criticada dentro de las filas socialistas, especialmente en Andalucía, donde se sostiene que la pérdida del poder en la Comunidad se ha producido, precisamente, por esa cesión ante el independentismo. Esa cesión, además, se añade, es la principal causa de la aparición de Vox y de su gran éxito electoral en la comunidad que se repetirá, dicen en las a europeas y en la próximas generales…