Cataluña: un Consejo de Ministros cercado

A menos de setenta y dos horas del Consejo de Ministros que se celebrará, por primera vez desde la llegada de la democracia, en Barcelona, ha empezado a desarrollarse el operativo de seguridad que se encargará de hacer frente a toda una serie de movilizaciones y protestas convocadas por el independentismo en lo que, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, ha calificado de “provocación” del Estado. Desde su exilio de Waterloo, ha hecho un llamamiento a las protestas y en Waterloo en la “Casa de la República” ha recibido a la cúpula de la consejería de Interior, con el “conselller” Miquel Buch y su número dos, Brauli Duart, encargados de evitar que las movilizaciones del Viernes no desemboquen en una crisis incontrolable, como ha estado a punto de suceder últimamente, especialmente con los grupos independentistas más radicales.

Es decir, que quien convoca las protestas desde el exilio, propiciando la imagen de un Consejo de Ministros cercado, se reúne con quienes son los responsables de que las protestas se desborden, en unos momentos en los que hay una lucha interna por el control de los Mossos, hasta el punto que el presidente de la Generalitat Quim Torra (el que pide públicamente a la policía autonómica que “aprieten” a favor de la República) y una serie de protestas de los Mossos, no sólo por reivindicaciones laborales, sino por su utilización política. La semana pasada se provocaba un enfrentamiento en la cúpula policial y el propio Torra exigía, nada más y nada menos, que una depuración en el Cuerpo. Depuración que por el momento ha parado el conseller Buch. Una situación realmente insólita que es imposible de entender por la ciudadanía.

Con el despliegue policial que ha comenzado este Martes, alrededor de la Llotja del Mar, donde se reunirá el Consejo de Ministros, y la inminente llegada de policías nacionales de La Coruña, Vigo, Valencia, Sevilla, Bilbao y Pamplona, así como de guardias civiles de varias demarcaciones, que se completarán con Grupos Especiales de Operaciones de Guardia Civil y Policía Nacional, quedará cubierto el operativo en el que participarán también Policía Municipal y Servicios de Escoltas, especialmente en los pocos desplazamientos que los miembros del Gobierno tienen que efectuar desde su llegada, los primeros, en un avión Falcon de las Fuerzas Aéreas Españolas, para asistir a una cena organizada por Fomento del Trabajo y a la que está invitado el presidente de la Generalitat Quim Torra, que aún no se sabe si aceptará la petición del presidente Sánchez para una entrevista a dos. Hoy mismo grupos radicales han llamado al boicot de esa cena de la Patronal, boicot al que se sumarán los consejeros invitados a esa cena como muestra de solidaridad con los presos catalanes en huelga de hambre.

En el otro frente, última hora toda la estrategia independentista se ha centrado en que el control de las movilizaciones del viernes lo tome tanto la ANC (Asamblea Nacional de Cataluña) como Ómnium Cultural, que tienen experiencia en este tipo de concentraciones. Pero la gran preocupación siguen siendo los Comités de Defensa de la República (CDR), la CUP y unos autodenominados Grupos Autónomos de acción rápida (GAAR), que han hecho su presencia en comunicaciones encriptados en pequeños grupos, y cuyo objetivo es paralizar Cataluña, utilizando todo tipo de métodos como el bloqueo de centros neurálgicos claves de la Comunidad, como puertos aeropuertos, centros logísticos, cocheras del Metro y de los Autobuses municipales, e incluso refinerías.

La intención es paralizar, sobre todo el servicio de trenes, saboteando las catenarias y bloqueando vagones, carreteras y autopistas utilizando ruedas incendiadas, camiones volcados, árboles caídos e incluso bombas de humo. Toda una técnica de guerrillas, a las que se sumarán los CDR, hasta hacer posible la amenaza lanzada en las redes sociales, al presidente del Gobierno Pedro Sánchez y a todos sus Ministros: “El 21, no lo olvidareis”.

Ante esta situación, y sobre todo ante las declaraciones del presidente Torra sobre la vía Eslovena a la independencia, se ha votado en el Congreso de los Diputados la comunicación a la Generalitat y a su Presidente de una nueva aplicación del artículo 155 de la Constitución, que supondría la suspensión de la Autonomía. Los diputados han rechazado la propuesta con los votos en contra de la bancada socialista .