Los radicales ante el Consejo de Ministros del 21: “No lo olvidaréis nunca”

Este lunes se inicia la recta final de los últimos preparativos del Consejo de Ministros extraordinario que se celebrará el viernes 21 en Barcelona, en plena huelga de hambre de cuatro de los políticos presos  en la cárcel de Lledoners y en un ambiente de agitación y de protesta que pretende desbordar a los más de 9.000 Mossos, Policías Nacionales, Guardia Civil, e incluso, un grupo de los Geos (Grupo Especial de Operaciones), especialmente preparados para operaciones de rescates.

Ese Consejo de Ministros anunciado por primera vez por Pedro Sánchez semanas después de su toma de posesión como Presidente tras la moción de censura de junio, y recibido en Barcelona, entonces, con toda normalidad, se ha ido complicando por la crisis interna que padece el independentismo, por el inminente comienzo del proceso por Rebelión, sedición, malversación de fondos públicos de 18 políticos catalanes, por la huelga de hambre que puede obligar, pasado el 21, a que el Supremo,  ordene el traslado de los presos de Lledoners a Madrid dónde se celebrara el Juicio en las próximas semanas, y, por la actitud, cada vez mas insensata e incontrolable, del Presidente de la Generalitat  Quim Torra.

Torra, desbordado por los acontecimientos, cercado la semana pasada por las protestas de varios colectivos, desde los médicos, hasta los bomberos, ha renunciado a la vía pacifica a la independencia y ha anunciado, a bombo y platillo, la vía eslovena, que provocó varias decenas de muertos y centenares de heridos en la llamada “guerra de los diez días” con Yugoslavia, y ha aumentado su apoyo a los grupos más radicales del independentismo. Especialmente a los Comités de Defensa de la Republica (CDR), al tiempo que ha desencadenado una autentica crisis interna en los Mossos por sus ordenes de que se llevase a cabo una purga interna entre los que no tengan un especial trato hacia esos radicales a los que, públicamente, el propio Torra anima a que “aprieten” en sus protestas para conseguir la República, aunque sea enfrentándose con las fuerzas del orden público.

Si a eso añadimos el intento de rectificación del presidente del Gobierno tras los resultados de Andalucía y el terror que se ha instalado en el partido a que la situación catalana puede producir el mismo efecto dominó en varias Autonomías y Municipios que los que se ha producido en Andalucía el pasado 2 de diciembre, tendremos un panorama nada tranquilizador de la nueva etapa que se abre el próximo viernes. Los propios CDR (en los que milita la familia de Torra) ya se han encargado de transmitir todo un estado de opinión a través de las redes sociales al advertirle a Sánchez y a su Gobierno, que ese día 21 de diciembre “no lo olvidareis nunca” para asegurar, con autentica chulería, que “puede olerse el miedo” del Ejecutivo a los que le dan la bienvenida con el “amistoso”, “bienvenidos al infierno”.

Desde la elección del lugar en que se celebrará el Consejo de Ministros, la Casa Llotja de Mar, sede de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación, en pleno centro de Barcelona, difícil de controlar desde el punto de vista de la seguridad y que suele alquilarse por empresas y entidades para actos culturales y económicos (¿Por  qué no el Palacio de Pedralbes, antigua residencia de la Familia real en sus visitas a la ciudad, actualmente sede de la Unión para el Mediterráneo?), hasta las numerosas cartas que ha habido que dirigir al entorno del Presidente Torras para pedirle una entrevista para reanudar un dialogo que, hasta ahora no ha dado ningún resultado y ha producido unos efectos  devastadores desde el punto de vista político y electoral al punto de cambiar todo el mapa político,  propiciando el resurgir de un quinto partido (VOX), puede decirse que, probablemente como amenazan los radicales “no olvidaremos nunca” ese viernes de la próxima semana.