Cataluña: el Gobierno no puede esconderse suspendiendo el Consejo de Ministros

Las declaraciones que el ministro de Fomento y número 2 del PSOE José Luis Ábalos ha hecho este martes en el sentido de que está en duda la celebración del Consejo de Ministros extraordinario en Barcelona, que viene siendo preparado desde hace semanas, ha sorprendido y alarmado a la opinión pública, dada la situación crítica por la que atraviesa Cataluña y, sobre todo, dados los llamamientos a movilizaciones contra el Presidente y el Gobierno que han hecho los Comités de Defensa de la República y el propio Presidente de la Generalitat. Una situación que ningún Gobierno puede permitir, máxime ante la ofensiva política que han iniciado los independentistas más radicales. Horas después de las declaraciones de Ábalos, la Moncloa confirmaba que la reunión del Gabinete se celebrará en la fecha prevista.

Tanto Puigdemont desde Waterloo, como el actual presidente de la Generalitat Quim Torra, han decidido romper la baraja y lanzar un nuevo desafío al presidente Sánchez, con motivo de ese Consejo de Ministros que amenazan con convertirlo en el inicio de una nueva ofensiva política, en plena pelea interna en el independentismo, con una huelga de hambre de cuatro de los políticos presos y con la consigna de que hay que dar un paso más hacia independencia aceptando la “vía violenta Eslovena”. Suspender ese Consejo es esconderse ante una realidad y un gesto de cobardía ante todos los que están dando la cara contra los excesos del independentismo.

Ante esta situación, el Gobierno, sensiblemente afectado por la pérdida de Andalucía y por unos resultados electorales que no tienen nada que ver con los que, día a día, les había venido proporcionando el director del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), José Félix Tezanos, está intentado dar un giro a su “política de ablandamiento y desinflamación”, con la Generalitat, en unos momentos en los que se ha iniciado una nueva ofensiva política cuyo objetivo, según el presidente de la Generalitat Quim Torra, es “apretar” para conseguir la independencia por la vía Eslovena, aunque eso suponga muertos como en la “Guerra de los diez días” en Eslovenia, al separarse de Yugoslavia, en plena desmembración del imperio soviético.

Durante meses y contando con el apoyo parlamentario de Esquerra Republicana de Cataluña ( ERC) y del PDeCat, el Gobierno ha venido aplicando esa política de “ablandamiento y desinflamación” que, a pesar de la propaganda oficial no ha servido para nada y, recibida, en el fondo, por el independentismo radical, como una clara muestra de debilidad. En ese cambio de actitud gubernamental, provocado por el miedo electoral, que no es en realidad ningún cambio , sino el estricto cumplimiento de la Ley y de la seguridad del Estado, el Gobierno ha anunciado a través de tres cartas (de la vicepresidenta, del Ministro de Fomento y número dos del PSOE y del titular de Interior) que si los Mossos no están en condiciones, por la actitud de los políticos que los mandan, de garantizar la seguridad del Gobierno de la Nación y de su Presidente el próximo 21 de Diciembre en el Consejo de Ministros que se ha convocado en Barcelona para esa fecha, serán las fuerzas de seguridad del estado , las encargadas de realizar esa trascendental misión.

Solamente hay que pensar en la crisis que se puede producir si los CDR, una fuerza que, de alguna forma , maneja Torra y que son los que tienen la orden del Presidente de la Generalitat de “apretar” para conseguir sus propósitos políticos , asaltan la sede en dónde tiene que reunirse el Consejo de Ministros y, de acuerdo con órdenes superiores los Mossos son obligados a no intervenir. Los graves incidentes que durante el Gobierno de Artur Mas… se produjeron durante un debate presupuestario en el Parlament que terminaron judicializados son sucesos que los catalanes no han olvidado. Artur Mas tuvo que salír de la sede del Parlament por la azotea en helicóptero , mientras muchos diputados eran insultados y agredidos en una jornada que marcó al Gobierno de Artur Mas.

En ese contexto resulta un poco ridículo el interés del Gobierno central en insistir en que esa medida de movilizar a la policía nacional no tiene nada que ver con la aplicación del articulo 155 de la Constitución que vienen reclamando tanto el Partido Popular como Ciudadanos ante una evidente deterioro de la situación y una escalada cada vez más peligrosa. Ha tenido que ser la responsable de acción electoral del PSOE, la que ha aclarado que si en un momento determinado hay que aplicar ese artículo, se volverá a aplicar con todas sus consecuencias. Ante esa eventualidad , este cronista está convencido de que , frente a una situación critica como la que se está incubando en Cataluña, Pedro Sánchez puede aplicar, probablemente, con mayor dureza el 155 para volver a la normalidad.

El paso que el Gobierno debe dar, según algunos socialistas cada vez más preocupados por el fracaso de la actual política, que se quiere vender, dicen, con el número de reuniones que se han celebrado entre representantes del Gobierno y la Generalitat, es lo que viene a insinuar el ministro del Interior Grande Marlaska a su colega catalán Miquel Bush: que su departamento controle a los Mossos , según el artículo 24 de la ley de Seguridad Nacional.