Este lunes, tras su peor semana, Sánchez intenta tomar la iniciativa

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez, que ha vivido su peor semana desde que llegó al Palacio de la Moncloa, hace ahora 100 días, comparece este lunes en la Casa de América en Madrid, para tomar la iniciativa política ante el curso que acaba de empezar y, tras la ofensiva política de la semana pasada, que desencadenó la segunda dimisión de su Gobierno (la de la Ministra de Sanidad Carmen Montón) y, la puesta en duda de la credibilidad del propio presidente del Gobierno, de la autoría de su trabajo de doctorado y del nivel del Tribunal que le aprobó su tesis con sobresaliente ‘Cum Laude’.

La guerra de los másteres iniciada hace seis meses, con la presidenta de la Comunidad de Madrid  Cristina Cifuentes -fuera ya de la política-, ha abierto una verdadera caza de brujas contra muchos políticos por sus currículums. En estos momentos, uno de los afectados es el recién elegido líder del Partido Popular, Pablo Casado. Su caso ya está judicializado, y pendiente de pasar a la sección Penal de la Audiencia Nacional, presidida por el magistrado Manuel Marchena. En ese Tribunal, el caso puede admitirse a trámite, con lo que el nuevo líder popular pasaría a ser investigado (imputado, según la antigua terminología), a pesar de lo cual, según fuentes cercanas al PP, Casado esperaría a la celebración del juicio y aún así, si hubiera condena, el caso estaría prescrito. Igualmente, esas fuentes insisten en que los Estatutos del partido no prevén un caso de dimisión por ese tipo de anormalidad académica. En caso de no admitirse a trámite, el caso quedaría archivado.

Por otra parte, de los másteres, se pasó la semana pasada, a las tesis doctorales, gracias a una pregunta del líder de Ciudadanos en una sesión de control en el Parlamento, por el secretísimo que envolvía la tesis doctoral del presidente del Gobierno Pedro Sánchez: ‘Innovaciones de la diplomacia económica española: Análisis del sector público (2002-2012)’. Y de ahí, a la guerra abierta, mientras del currículum de Rivera desaparecía el título de Doctor, por el de ‘Doctorando”, según aclaraba la Universidad Autónoma de Barcelona lo que quiere decir que se empezó con los trabajos de Doctorado pero no llegaron a terminarse.

Las acusaciones de plagio sobre la tesis doctoral de Sánchez, publicada y sometida al control del programa Turmitin de la Universidad de Oxford para detectar plagios, que demostraba que no podía hablarse de de ese tipo de actuación por parte del Presidente, indignaba de tal suerte a la Moncloa que se pedían rectificaciones públicas, se anunciaban querellas y se entraba en tal nivel de despropósitos,  que se producía un choque frontal con un sector de la prensa, que se comía la importancia de la noticia del día que era la luz verde que el Parlamento daba al Decreto Ley para la exhumación de los restos del general Francisco Franco, y, su salida del Valle de los Caídos.

En resumen: la peor semana para el Gobierno (que había tenido que dar marcha atrás a la anulación del pedido de bombas vendidas a Arabia Saudí, para salvar el contrato de cinco corbetas encargadas por Ryad a los astilleros españoles de Navantia) y para su Presidente, acusado por un sector de la prensa, de haber mentido y de haber plagiado parte de su tesis, presentado todo por el Gobierno como un intento de “abatir” al Presidente, por parte de la oposición Ciudadanos-Partido Popular.

De ahí la ofensiva política de este lunes que con el  slogan “Avancemos”, el Presidente quiere ampliar  sus objetivos políticos una vez que en su última intervención pública en Asturias habló de un horizonte que fijo en 2030. 2030 cuando, todavía, no sabe si con 84 diputados y con aliados “Sui generis” con los que cuenta, puede terminar la legislatura, tras las elecciones europeas, autonómicas y municipales de mayo de 2019, y generales, previstas para 2020 .

Frente a quienes le aconsejan que haga coincidir las Generales con las andaluzas adelantadas, aprovechando además la tendencia favorable de las encuestas que sitúan al PSOE como primera  fuerza política, seguido de Ciudadanos y PP, partido éste que se resiente de la subida de Vox que entraría en el Parlamento (encuesta de IMOP para “El  Confidencial”), está el empeño de Sánchez de agotar la legislatura, a pesar de las dificultades de los apoyos parlamentarios con los que cuenta, y de la complicada situación catalana, cada vez más radicalizada, por el juicio contra los políticos presos.