El know how del independentismo y la Diada de los políticos presos

Si algo tiene el independentismo, por lo menos desde 2012 y, cuando la Diada, la Fiesta Nacional de Cataluña deja de ser la Fiesta de todos o la Fiesta para reclamar “Libertad, Autonomía y Estatuto de Autonomía” durante la transición, es el know how (en inglés, saber cómo), para movilizar a las gentes, para organizar las reivindicaciones y para llegar al máximo número de personas. Sobre todo dos organizaciones, la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Ómnium Cultural, que han sido los que han ido perfeccionando, año a año, ese know how, hasta convertirse casi en una industria.

Una industria que maneja autobuses (hoy 11 de Septiembre, casi cuatro mil) material reciclable, ordenadores, complicadas maquinarias de sonido, packs para manifestaciones, para pequeños y mayores en los que hay desde camisetas hasta agua mineral, juguetes para los niños, globos, paraguas por si llueve, y gorras por si el sol aprieta. Lo único que no incluye es lo que tienen que reivindicar, que eso se ordena desde la concentración, aunque suele haber un plano, en este caso de la Diagonal, dividido en sectores, donde cada inscrito sabe perfectamente el lugar en el que  tiene que colocarse él y su familia, o él y sus amigos y compañeros.

La organización es tan perfecta que, horas antes de comenzar la gran movilización de la Diada de este Martes 11 de Septiembre, a las 17,14, ya había la gran Ola y el Movimiento masivo de más de 400.000 inscritos que ya estaban desde horas en  su sitio para comenzar el gran acto reivindicativo, dedicado este año a la defensa de la República catalana, a los políticos presos por la Rebelión del Referéndum ilegal del 1 de Octubre y la declaración de la Independencia de 26 días más tarde. Son tan eficaces que sólo después de celebrado ese Referéndum se supo que fueron ellos los que adquirieron las urnas de plástico en China que parecían cubos de basura reciclables, y que se encargaron de esconderlas, utilizando, incluso, sacristías de numerosas Iglesias.

Tanta confianza inspira ese know how que dos de sus inventores (Jordi Sánchez y Jordi Cuixart) están en prisión, a la espera de juicio. Su  eficacia ha permitido que ya, en numerosos periódicos internaciones de todo el mundo, desde The New York Times a periódicos digitales como Político o gran parte de la prensa europea se haya hecho eco por anticipado, del éxito de  la gran movilización que aunque no haya tenido el esplendor de otros años, si ha supuesto la movilización de cientos de miles de ciudadanos, sobre los que en las próximas horas se abrirá un debate en torno a su número, cuando la clave está en que el acto de este Martes ha sido, como en otros años en un acto de una parte de Cataluña en contra de otra parte,  como sostiene el periódico alemán Frankfurter Rundschau.

Sobre todo cuando sostiene que la población de Cataluña se divide en dos grupos más o menos iguales: “los defensores de la independencia y sus oponentes, y cuando se escucha a la gente se tiene la impresión de que todos los puentes entre ellos han sido volados. Lo único que los une es la falta de comprensión mutua. “La tensión – dice – crece en Cataluña, y la culpa la tienen siempre los otros, especialmente en la actualidad en la guerra de los lazos y las banderas”.

Hoy a los gritos de “Independencia”, con carteles del rey Felipe VI boca abajo y de rechazo de la Monarquía, y en una cierta confusión sobre las consignas que había que repetir, varias intervenciones han recordado que ni el Rey ni el 155 impedirán el camino hacia la independencia. “No queremos vivir en un estado con presos políticos y con nuestros dirigentes en el exilio. Vamos por la República catalana.  Vamos por la libertad de nuestros  presos”.

Terminada la jornada, solo queda el know how y las palabras de Torra: pidiendo a los catalanes librar un “combate democrático y pacífico por los derechos civiles, sociales y nacionales” y hacerlo con los valores del diálogo, la paz y la palabra hasta hacer efectiva la república. Una república compartida que tiene que ser la de todos los catalanes. Lo haremos por todos los presos políticos y exiliados y por todos aquellos perseguidos por defender la libertad”. Como se hace eso no le importa nada.