Cataluña: un año después del Golpe de Estado del 6 de Septiembre

El 6 de Septiembre de hace un año y, tras un tenso y disparatado debate de más de nueve horas en una sesión de urgencia y formato exprés en el Parlament, y frente a la oposición de todos los partidos no independentistas, el Govern catalán presidido por Carles Puigdemont convocaba un Referéndum de independencia de Cataluña, a pesar de todas las advertencias de la ilegalidad que eso suponía,  realizadas por el Gobierno central, por los letrados de la Cámara y por el Consejo de Garantías Estatutarias, una especie de Tribunal Constitucional Autonómico. En ese día se daban los primeros pasos del Golpe de Estado…

Con esa histórica decisión se iniciaba lo que los independentistas pensaban que era la escisión de Cataluña del resto de España, la proclamación de la República catalana, y el reconocimiento por la Comunidad internacional de un nuevo país que ingresaría en la Unión Europea. Esa era por lo menos la buena nueva que el independentismo, unilateralmente, sin contar con la mayoría de la población, había venido defendiendo pese a la oposición de los partidos constitucionalistas.

Ese día, tras una  jornada caótica, tensa y al borde del enfrentamiento personal, el Parlament catalán aprobaba la Ley del Referéndum con los votos exclusivos de Junts Pel Si (PDeCat y Esquerra Republicana de Catalunya, ERC) y la CUP, y con la ausencia de los principales partidos de la oposición (PP, PSC, y Ciudadanos) que se negaron  a participar en la votación, ante el desarrollo de un debate donde las minorías no habían tenido posibilidad de introducir modificaciones y enmiendas. Como se temían los más pesimistas, ese dia se consumaba el Golpe de Estado. Un Golpe dado por una Institución, la Generalitat, y un Presidente, Carles Puigdemont, que era el representante del Estado central en Cataluña y apoyado por un partido que representaba a la burguesía catalana, aliado con otro partido anti sistema, como la CUP.

De estafa, juegos de trileros, debate vergonzoso, abuso contra las minorías, desafío a la legalidad vigente, y desobediencia clara al Tribunal Constitucional, era calificado el debate de ese Miércoles que duraba todo el día, entre continuas interrupciones, especialmente desde que el Consejo de Garantías Estatutarias, apoyaba a la oposición, en contra de la Presidenta Forcadell, en el sentido de que los diputados de la oposición tenían el  derecho a pedir un dictamen sobre la legalidad de todas las proposiciones de Ley, incluida, por supuesto, la Ley del Referéndum que según los letrados del Parlamento no podía debatirse porque el nuevo Reglamento estaba recurrido ante el Constitucional.

Sin tener en cuenta nada y, tal como estaba previsto, la Generalitat, el Govern y el Parlament catalán, rompían ese Miércoles todas las reglas del juego y de la legalidad vigente y aprobaban debatir en lectura única, y en contra de lo que había decidido el Tribunal Constitucional, la proposición Ley de Referéndum que, frente a la advertencia del secretario de la Cámara de que no se podía hacer pública, era publicada  en el Boletín Oficial del Parlamento catalán.

La publicación de la ley, esa misma noche en una edición digital del Boletín Oficial del Parlamento, en contra de la opinión del secretario de la Cámara, era una violación más de la legalidad, y un acto de fuerza frente a la Ley, que cerraba toda una serie de ilegalidades que comenzaban de hecho a primeras horas de la mañana, cambiando el orden del Pleno a petición de los partidos independentistas, para un debate de lectura única como consecuencia de una reforma del reglamento de la Cámara, que había sido recurrido en su momento, por el Gobierno ante el Tribunal Constitucional.

Iniciado el Pleno e intentando restar cualquier tipo de protagonismo a las peticiones de los partidos de la oposición, la presidenta Carmen Forcadell anunciaba que había recusado a los doce miembros del Tribunal Constitucional con el argumento de que estaban al servicio del Gobierno. Un  recurso, presentado simplemente para ganar tiempo, que el Constitucional reunido en sesión ordinaria desde las diez de esta  mañana, ya estaba estudiando… El Golpe continuaba al día siguiente, 7 de Septiembre, con la aprobación por los independentistas de la Ley de Transitoriedad que venía a ser una Ley de ruptura con España, un paso más en ese “Golpe de Estado” que supone, – se permitía declarar algún dirigente de la CUP (Candidatura de Unidad Popular) – el final del Régimen del 78…

Hoy un año después de aquellos lamentables sucesos,  la presidenta del Parlament  Carmen Forcadell y quienes participaron en el Golpe se encuentran en prisión. Un Govern de la Generalitat en pleno, incluidos su president y su vicepresidente, y una mayoría de miembros de la Mesa del Parlament, incluida su presidenta, han tenido que  declarar en calidad de investigados – en la Audiencia Nacional, los primeros; en el Tribunal Supremo, los segundos – acusados de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos, delitos que podrían acarrearles hasta 30 años de cárcel. Un total de 20 personas que el  ex Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, vio en su momento, como principales autores de un plan para proclamar la independencia, proclamación que se llevó a cabo el 27 de Octubre… Varios de los conceller huyeron con  el presidente Puigdemont y se encuentran en el exilio… Su sucesor Quim Torra acaba de decir que no aceptará una condena de niguno de los políticos presos y ha hablado incluso de  ponerlos en libertad.