17-A: Mediación del presidente Sánchez para la presencia de Quim Torra

Familiares de las víctimas de los atentados del 17 de agosto de 2017 en Cataluña, han hecho, horas antes de los actos de este viernes, en recuerdo de los fallecidos heridos y familiares, un llamamiento a todas las fuerzas políticas para que declaren una tregua y no utilicen los actos de este aniversario de homenaje a las víctimas y a sus familias para sus intereses políticos. Aunque sea por un solo día, han pedido a la clase política que respete el luto y se limite a sumarse al recuerdo de lo que ocurrió el año pasado en la Ciudad Condal, en uno de los atentados más sangrientos llevados a cabo por islamistas que habían sido radicalizados por el misterioso imán de Ripoll Abdelbaki Es Satty

Víctimas agrupadas al entorno de la Unidad de Atención y Valoración a Afectados por el Terrorismo (UAVAT), que ha atendido a 182 afectados del 17-A, han denunciado que durante todo este tiempo se han sentido “engañadas, abandonadas, incomprendidos y tristes”, como ha descrito Ana Cortés, una de las supervivientes de las Ramblas que ha leído una carta en rueda de prensa, en representación de todas esos afectados y que pudieron comprobar el año pasado como ese recuerdo a las victimas el independentismo lo convirtió en un acto en contra del Rey y del Gobierno, a los que llegaron a acusar indirectamente y con la mayor desvergüenza y manipulación, de haber contribuido a la realización del atentado.

Por su parte la Asociación “Amics de la Rambla”, que agrupa a vecinos y comerciantes de esta popular vía barcelonesa, ha llamado a la participación en los actos en memoria de las víctimas de los atentados del 17-A y ha pedido que no se utilice la conmemoración “para reivindicar otros intereses personales o políticos”. Por su parte, los comerciantes de La Boqueria conmemorarán los atentados con la suelta de 400 globos con mensajes de amor, una iniciativa que surge “desde el respeto, con voluntad conmemorativa y desvinculada de cualquier ideología política.” Ya desde primera hora de este Jueves han aparecido las primeras flores en los lugares claves dónde fueron atropellados una quincena de ciudadanos que paseaban por las populares Ramblas, mientras ya ha sido colocado carteles con el slogan “Barcelona, Ciutat de Pau”, en el acto que ha sido promovido por el Ayuntamiento con colaboración de la Generalitat y la Delegación del Gobierno en Cataluña.

Coincidiendo con todos estos llamamientos a despolitizar la jornada, significativos de un extendido estado de ánimo, Quim Torra, presidente de la Generalitat, y su Govern que, de acuerdo con el ex presidente Puigdemont, han iniciado desde hace meses una ofensiva contra el Jefe del Estado (“Cataluña no tiene ningún Rey”) y un boicot a cualquier acto en el que estuviese presente el Jefe del Estado, han ido suavizando su posición a petición del Presidente del Gobierno, que le habría transmitido a Torra el malestar que se crearía ante un boicot y una repetición de los parecidos incidentes e insultos contra el Monarca, como ocurrió el año pasado, cuando ha comenzado un deshielo de relaciones entre el Gobierno central y la Generalitat, que no se sabe cuánto va a durar.

Solo así se entiende un cambio de opinión tan radical en tan poco tiempo, aunque no se descarta que Comités de Defensa de la Republica (CDR), en los que milita toda la familia de Torra y militantes de la CUP (Candidatura de Unidad Popular) promuevan incidentes en el entorno de los Reyes, del presidente del Gobierno y de los ministros que han anunciado su asistencia. Especialmente miembros del sector juvenil de la CUP, Arran, que han venido defendiendo que “las acciones pacíficas tienen sus limitaciones y, en ciertos momentos hay que estar dispuestos a alcanzar un clima de confrontación directa más intenso”.