El Presidente del Gobierno se resiste a que el ‘Aquarius’ pise puerto español

El Gobierno  español no parece dispuesto, por el momento, a aceptar la entrada en puerto español del barco “Aquarius” que ha pedido a la Unión Europea un puerto seguro para el desembarco de 141 inmigrantes que ha venido rescatando desde la semana pasada  en las costas de Libia . El “Aquarius” fue el barco que ante el cierre de todos los puertos del Mediterráneo, especialmente de Italia y Malta, fue autorizado por el Gobierno español para desembarcar a 623 inmigrantes recogidos cerca de la Costa  Libia y desembarcados con un gran despliegue mediático en el puerto de Valencia el mes pasado.

Esa decisión, alabada en Europa y tomada días  después de la toma de posesión del nuevo Gobierno socialista, se convirtió en un acierto del nuevo Presidente español Pedro Sánchez que recibió desde Europa las mayores felicitaciones y una crítica generalizada de  la oposición del PP. y Ciudadanos asegurando que con esa medida se había producido un claro “efecto llamada” . En esos momentos era el primer caso de un buque lleno de migrantes de distintos países,  abandonados  a su suerte por las nuevas autoridades de extrema derecha y euroescépticas italianas que cerraban  todos sus puertos .

El problema lo asumía España en un gesto de solidaridad que era alabado unánimemente por la prensa de la mayoria los países europeos, aunque ya se advertía que  el gesto de Pedro Sánchez no significaba, ni mucho menos , que España fuese a embarcarse en una política de puertas abiertas. Sánchez y su Gobierno evitaban  críticas directas a italianos o malteses por negarse a aceptar a los refugiados en una situación realmente dramática , y, desde fuentes españolas se aseguraba que acoger  al “Aquarius” fue “una decisión personal y directa” de Pedro Sánchez.

Un mes después del primer problema con el “Aquarius” , repetido la semana pasada con el del  barco español  Open Arms, embarcación de la oenegé Proactiva Open Arms, que  desembarcó  en el puerto de  Algeciras a 81 Migrantes, recogidos cerca de la costa Libia, el problema ha vuelto a reproducirse y de nuevo, cerrados todos los  puertos del Mediterráneo ,  se le ha vuelto a pedir a España que permita la entrada del barco de las ONG SOS Mediterranée y Médicos sin Fronteras en  un puerto seguro de nuestro país. En esta ocasión, en el Aquarius hay 141 inmigrantes, de los cuales 73 son menores de edad. Según informan las ONG que operan el barco, el 70% de los rescatados proceden de Somalia y Eritrea, aunque también hay personas nacidas en Bangladesh, Costa de Marfil , Marruecos  Camerún, Ghana, Nigeria, Senegal y Egipto. Ninguno de estos países se encuentran en conflictos armados, con lo que se trataría de migrantes que huyen de la pobreza y de unas condiciones de vida insoportables .

Ante esta nueva crisis, en la que España se ha visto envuelta y ante la respuesta del Gobierno  español de que nuestro país no es el puerto más seguro porque “no es el puerto más cercano según lo establecido en el derecho internacional” , el problema se ha traspasado , por el momento , a la Comisión Europea. La Comisión tras declarar que  está  en contacto con varios Estados miembros de la Unión Europea, ha ofrecido su “total apoyo diplomático” para resolver la situación en contacto con un número de Estados miembros” que se han acercado a nosotros a propósito de este incidente”. Pero al final lo único que ofrece es “apoyo diplomático” para resolver este conflicto. Es  decir, nada. Solo palabras .

España sigue teniendo el problema encima y todo está en manos del Presidente Sánchez que ya hablo de este contencioso concreto que tiene a la Moncloa en estado de alerta ,  con la canciller Merkel en Doñana. Allí se barajó Incluso la posibilidad de que ,  en esta ocasión fuese Francia quien aceptase al buque, mientras desde el Ayuntamiento de Barcelona se declara que ” Barcelona siempre estará comprometida con la vida”, y se insiste  en su oferta al Gobierno para ser el puerto seguro que necesita el barco.

El pulso de la situación a últimas horas de este Lunes,  lo da un tweet del  ministro del Interior italiano Matteo Salvini : “El buque Aquarius con otros 141 migrantes a bordo: propiedad alemana, fletado por una ONG francesa, tripulación extranjera, en aguas maltesas, con bandera de Gibraltar. Puedes ir a donde quieras pero no a Italia. STOP a los traficantes de personas y a sus cómplices. #Puertoscerrados y #corazonesbiertos”